La columna de Sherlock
Hospitales y los caprichos del presidente Batlle
* –El Hospital Militar estaba bastante bien. Se hicieron obras, se mejoraba la asistencia, pero un día llegaron las restricciones presupuestales, el achique de las partidas…
-¿Y?
-Que vive ahora un paralelismo con el Clínicas. Lo que tiene peor el hospital universitario es el estado calamitoso del edificio. Y pensar que hay un crédito del BID para ponerlo cero kilómetro y, por un desacuerdo entre el Presidente de la República y la Universidad, no se ejecuta.
-A la gente que le daría trabajo, ¿verdad? Pero Batlle no quiere que se reforme el actual edificio, pretende que se haga uno nuevo. Es una especie de gran capricho presidencial, parecido al que tuvo Sanguinetti con la Torre de las Comunicaciones.
-Como tantos otros y así vamos.
-Hay otro caso; el Hospital Policial que es una institución modelo. Su edificio es altamente funcional, quizás el mejor que existe en el país para esos menesteres.
-¡Cómo sabe de esto, se parece al detective Poirot! ¿Y qué más?
-Que se está haciendo la noche para esa institución. Las carencias presupuestales la tienen jaqueada y, lamentablemente, su potencialidad sanitaria dista mucho de ser la óptima.
-¿Muchas carencias?
-Muchísimas, pese a que tiene un personal excelente y dedicado. Le digo, por ejemplo, que no tiene ambulancia propia, la farmacia está desabastecida, la urgencia a domicilio está prácticamente paralizada y mil temas más.
-No me dice nada distinto a lo que pasa en otros hospitales.
-Claro que no, pero a diferencia de los hospitales de Salud Pública, a los policías al igual que a los militares, se les descuenta mensualmente el 5 por ciento de su sueldo para la sanidad y esas partidas se esfuman en Rentas Generales.
-Usted quiere decir que tanto el Hospital Policial como el Militar podrían tener recursos suficientes, si ese descuento se integrara a su presupuesto. Ya me lo había dicho antes.
-Obviamente. Pero le repito, si hubiera buena voluntad esos temas se podrían solucionar, al igual que la ejecución del préstamo del BID para el Clínicas.
«Esa voz es la de Sánchez»
* Sherlock sabía que el diputado Martín Ponce había resuelto descorrer un velo que, según algunas opiniones, mostraría presuntas falencias y alteraciones políticas de un allegado a la bancada frenteamplista. Cuando el pasado martes se reunió ese cuerpo de legisladores, sorprendió a los que ingresaban, que en el centro de la sala había un grabador de importante porte. Cuando todos estuvieron presentes, Martín Ponce colocó un casete, apretó «on» y se comenzó a escuchar una voz, primero confusa pero posteriormente más audible. Hacía duras críticas no solo al Encuentro Progresista Frente Amplio, sino también a sus legisladores. La sorpresa fue generalizada, pues el tono del discurso grabado no era nada agradable, y el contenido totalmente fuera de lugar. En un momento se escuchó la voz.
-Pero ese es Sánchez.
Sherlock quedó sorprendido.
-¿De qué Sánchez estarán hablando?
Luego se aclaró la cosa. Se trataba del secretario de un legislador que en alguna ocasión, incluso, participó en reuniones de bancada. La grabación había sido obtenida de una emisora de Rivera, donde el señor Sánchez realiza habitualmente comentarios.
-El muchacho parece algo desalineado… se dijo Sherlock.
Trascendió también que en alguna ocasión este personaje intentó votar en las reuniones de bancada, pero en ese momento, quien presidía la reunión le indicó que no lo podía hacer.
-Usted es el secretario, no es el diputado le habría dicho.
Un contacto para apoyar a Tabaré
* -El lugar de encuentro fue el llamado «quincho» de Casa del Pueblo. Participaron las más altas autoridades del Partido Socialista y de la Alianza Progresista.
-¿Hubo un acercamiento importante? ¿Quiénes estuvieron?
-Los dueños de casa, representados por el senador Reinaldo Gargano, que estuvo «hipersimpático», el diputado Roberto Conde y el también senador Manuel Núñez.
-¿Y por la Alianza?
-Rodolfo Nin, que llegó con algo de atraso, José Luis Veiga, León Lev y Jorge (El Chileno) Rodríguez
-¿Fue una reunión sólo para hablar?
-No, como siempre hubo algo para picar y beber. Saladitos surtidos, comprados en una importante confitería céntrica y refrescos.
-Malo para los diabéticos. Y, ¿de qué se conversó?
-De todo, pero fundamentalmente de cómo afianzar el trabajo de darle apoyo a Tabaré.
-Importante…
-Pero…, ahora que me doy cuenta, el que faltó fue Víctor Rossi, uno de los pesos pesados de la Alianza.
-Parece que no pudo ir, pero fue informado casi de inmediato de lo ocurrido.
-¿Lo llamaron por teléfono?
-No. Al terminar la reunión, El Chileno Rodríguez se fue a un bar que se está por reinagurar en Bartolito Mitre y Guayaquí, donde estaba Rossi.
-¿Y allí le informó?
-Eso supongo.
Se acerca fin de año y los agasajos se multiplican
* –Qué crisis, mi Dios le dijo un informante a nuestro sabueso.
-Nunca vista y, además, dramática.
-Especialmente para los periodistas, ¿verdad?
-Es uno de los sectores más duramente afectados por la crisis. Se han cerrado medios y se ha reducido el trabajo con sus consecuencias. Por ello hay que tratar de pasar lo mejor posible este chaparrón.
-¿Cómo?
-Hay que tener esperanzas, de lo contrario. Menos mal que en diciembre es el mes de los agasajos a la prensa, actividad que este año es doblemente importante.
-¿Por qué?
-Creo que no sólo es bueno confraternizar tomando una copa en conjunto, sino que además es importante demostrar la solidaridad con un grupo humano que está sufriendo una crisis inédita.
-¿Hay muchos agasajos?
-Unos cuantos ya anunciados y otros todavía en vías de organización.
-El 4 de diciembre se realizará el del Comité Central Israelita, al que asiste además de la gente de prensa, la mayoría de la «clase» política. Luego, el 10, en Cambadu, la Alianza Progresista, realiza otro agasajo en el que participará Tabaré Vázquez.
-¿Y?
-El 12, creo, que es la ya tradicional fiesta de la Corriente Popular, que encabeza Carlos Pita y que se realizará en su nuevo local.
-Cómo, ¿se mudaron de Guayabo y Rodríguez?
-Ya hace un tiempo.
-El 14, es la fiesta de los periodistas de LA REPUBLICA, en el quincho del Sindicato Médico del Uruguay.
-¿Hay más?
-Claro, pero no se los voy a enumerar todos, además no me acuerdo bien. Ahh, sí, hay otro encuentro trascendente.
-¿Cuál?
-El que realizará el viernes 20 de diciembre el Club de Toby con todos los políticos y dirigentes que fueron invitados en el correr del año.
La «Alianza Cultural» y su apriete económico
* -¿Es verdad que en la Alianza Uruguay-Estados Unidos han comenzado a producirse problemas laborales? le preguntó Sherlock a un asiduo concurrente a fiestas del mundo diplomático.
-Es verdad.
-¿Cómo es eso?
– La dirección le ha planteado al personal que, por razones de índole financiero, renuncie por escrito al aguinaldo y al salario vacacional.
-La pucha. A la suspensión de la tradicional «fiesta de brujas» ahora se suma este problema. Imagine la situación de tirantez que existe.
-Supongo que habrá mucha gente preocupada, porque no cobrar ni
aguinaldo ni salario vacacional, es para muchos un golpe de gracia. Pero además le digo algo más. Si algún funcionario de la Alianza no acepta firmar su renuncia al aguinaldo y al salario vacacional, la suma que se le pague se le descontaría a partir de enero del sueldo, en un porcentaje del 20 por ciento mensual.
-También una rebaja salarial. ¿Es que allí también llegó la crisis?
-Hay dos versiones. O realmente llegó la crisis, o se están subiendo al carro general para hacer «economías» Pero tengo algo más.
-¿Qué?
-Amenazas a los funcionarios. La dirección trasmitió que si el tema trascendía y salía en la prensa, se investigaría y se sabría de inmediato de donde partió la filtración.
-No me diga. ¿Utilizarán el FBI o la CIA?
«Jugada» de Hierro pero con comisario político
* El miércoles pasado el Edificio Libertad se tiñó de frenteamplismo. Pasados diez minutos de las cinco en punto de la tarde los senadores de la izquierda se entrevistaron con el presidente (en ejercicio) Luis Hierro López, para iniciar una ronda de contactos que determinaran acuerdos destinados a sacar el país adelante.
-Pero se dice que Batlle no sabía nada de esta iniciativa.
-Que no lo sabía va por su cuenta, especialmente cuando se comunicaba desde Punta Cana diariamente con Raúl Lago. Y justamente la reunión comenzó algo más tarde porque el secretario de la Presidencia, obviamente, una especie de comisario político del Presidente de la República, no había llegado.
-¿Le parece?
-Claro. Puede ser que Hierro quiera tener vuelo propio y una concepción distinta a la de Batlle sobre algunos temas, pero iniciar una ronda de contactos que compromete al gobierno ante la opinión pública sin el conocimiento del Presidente, me parece algo demasiado desalineado.
-Puede ser, pero no puede creer que Batlle no supiera de la reunión. Por ello estuvo Lago presente. Además le digo otra cosa: lo que pasó en el almuerzo el día del regreso de Batlle fue significativo.
-¿Qué?
-Cuando Hierro informó de la reunión, Batlle le dijo casi textualmente y sin sorpresas: «estuviste bien al reunirte con los senadores del Frente».
-Es una frase ambigua que no aclara si sabía o no. Lo que hay que preguntarse es que si un hecho de esa trascendencia se hizo sin el conocimiento del Presidente, sería evidente que en el seno del gobierno están apareciendo fuerzas contrapuestas. Una partida en que, de un lado, juegan Hierro y Atchugarry y del otro Batlle.
-Quizás, también Sanguinetti.
-Me parece que en esto el ex presidente estaba mirando de afuera.
Entró recién en el segundo tiempo.
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