Manifestaciones de aprobación en las calles
La decisión del gobierno argentino de terminar con «el corralito» que afectaba las cuentas de decenas de miles de ahorristas fue recibida con manifestaciones en la calle y aprobación generalizada de economistas de diversas tendencias.
El presidente de la asociación de bancos públicos y privados de la Argentina Carlos Heller, dijo que «no debería pasar nada» en cuanto al eventual impacto financiero y monetario de la medida, y añadió que «los depósitos están volviendo a los bancos, así que una liberación de este tipo no tendría por qué generar ningún tipo de corrida». «Con el consumo no tiene nada que ver, debe estar en el marco del interés por ir dado señales de mayor normalización, con un bajo impacto», consideró.
El economista Oscar Liberman, de la Fundación Mercado, apuntó que «en algún momento lo tenían que hacer, y sirve en el corto plazo para normalizar la operatoria financiera con cheques y otros instrumentos». » Para el economista Diego Estévez, del equipo de Carlos Menem, «es una medida en el sentido correcto, pero que debería haber sido tomada hace por lo menos 90 días, cuando el sistema financiero comenzó a crecer en depósitos».
«La medida es conducente a ir corrigiendo las enormes distorsiones que todavía pesan sobre la economía argentina, tales como el salario real devaluado, las tarifas deterioradas en moneda constante, y varias más», agregó Estévez. Sin embargo, aclaró que es un tema que en su momento estuvo pendiente con el FMI, pero que hoy la negociación se demora «por otros aspectos, como la falta de definición clara y precisa del cronograma electoral, el consenso político, y una reforma fiscal que haga el programa sustentable y habilite una adecuada renegociación de la deuda pública». *
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