"Se produjo sólo en los hechos, pero no desde el punto de vista jurídico", afirmaron en la Investigadora

Jerarcas del Caja Obrera sostienen que la fusión con el Montevideo no existió

La Comisión Investigadora sobre diversas actuaciones relacionadas con el sistema financiero y bancario de la Cámara de Representantes recibió el pasado lunes a las autoridades del Banco La Caja Obrera anteriores a la etapa de gestión conjunta con el Banco de Montevideo. Comparecieron el contador Dionisio Brizuela y los doctores Leonardo Goicoechea y Julio Carbone.

Goicoechea señaló  según consta en la versión taquigráfica de la comisión parlamentaria de investigación  que con respecto al proceso de venta del Caja Obrera al Montevideo tanto él, en su calidad de asesor letrado del Banco y del Directorio anterior, como el doctor Carbone no tuvieron «ninguna participación desde el punto de vista del asesoramiento en ese negocio de compraventa de acciones que efectivamente se produjo el 3 de diciembre de 2001″.

Añadió: «Desde el punto de vista de los hechos, se produjo la fusión de las dos sociedades sin haberse realizado desde el punto de vista jurídico. Nunca se llegó a hacer; hasta el día de hoy no se ha hecho».

Para el jerarca del Banco Caja Obrera, el objeto del contrato de compraventa de acciones del 3 de diciembre fue que el Banco de Montevideo «pasó a ser el propietario del 99,83 por ciento de las acciones del Caja Obrera. Es decir, de la mayoría del capital accionario, pero no del 100 por ciento. El 0,17 por ciento restante fue tradicionalmente, y sigue siéndolo, propiedad de aproximadamente trece mil accionistas, muchos personas físicas e, incluso algunos personas jurídicas».

Aclaró que si bien hay una sociedad que es propietaria de la mayoría del capital accionario de la otra, «por definición siguen siendo dos sociedades diferentes, situación que se mantiene hasta el día de hoy».

Goicoechea resaltó que la intención de los compradores  el grupo Peirano  era, precisamente controlar la sociedad que habían adquirido que era el Banco La Caja Obrera. «Por ello colocaron en los puestos de jerarquía a su gente, o sea, a los jerarcas del Banco de Montevideo».

«Corrección del balance»

Por su parte Brizuela manifestó que el 3 de diciembre de 2001, cuando el Banco de Montevideo toma posesión del Banco La Caja Obrera, entendió que en el balance había «elementos que debían ser corregidos y así lo hizo generando uno con fecha 3 de diciembre, día de la toma de posesión».

Sostuvo que como consecuencia de una auditoría realizada por «Tea Deloitte & Touche» (TDT) se creó «una previsión para deudores incobrables por 77,4 millones de pesos. Asimismo, y también como consecuencia de esa auditoría, efectuó una retasación de las hipotecas que provocó un aumento en las previsiones de 8 millones de pesos.

«Además crean provisiones para cosas que habrían quedado pendientes de pago que son: 232.7 mil pesos para auditoría externa de TDT; 28.3 mil dólares para Auditoría externa de TDT; 48.2 mil dólares para honorarios por tasación de inmuebles; y 1,1 millones de pesos para procesamiento de operaciones con tarjetas de crédito», añadió Brizuela

Tales operaciones hacen que el patrimonio, «es lo que más puede impresionar a quien lo ve de afuera pase de 130 millones de pesos al 31 de diciembre a 111 millones de pesos al 3 de diciembre».

Después del 3 de diciembre, el grupo Peirano «toma posesión del Tesoro, de los documentos, de la mesa de cambios, imponen al nuevo cuerpo gerencial y pasan a administrar el Banco. Cambian los poderes de firmas, y los empleados del Banco de Montevideo pasan a tener firmas por el Banco La Caja Obrera. Se trasiegan funcionarios».

Resaltó que no confiaba en «absoluto» en el Balance del Banco Caja Obrera porque desconoce «lo que sacaron y lo que pusieron, ya que la mesa y las gerencias hacían y deshacían».

BROU debe 300 millones de dólares

Posteriormente, la Investigadora recibió a una delegación de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU). En ese marco, el presidente del sector Banca Oficial, Angel Peñaloza, sostuvo que el Banco República, hizo uso del Fondo de Fortalecimiento del Sistema Financiero en el entorno de «300 millones de dólares y al mismo tiempo tiene en el Banco Central encajes no obligatorios».

Destacó que el Estado «también es deudor del Banco de la República; el Ministerio de Economía y Finanzas es el principal en una deuda que mantiene con el Banco desde hace muchísimos años y que fue convenida a partir de lo que el Banco percibía por la comisión del contralor del comercio internacional, que se venía cumpliendo y se dejó de cumplir».

Añadió que otra de las deudas que el Estado «tendría con el BROU es la del pasaje de los depósitos del Banco Hipotecario hacia el Banco de la República». *

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