Llamadas al Director
Siento una gran pena por la señora Celia de Pocitos
Señor Director:
Querida República, querido Fasano, estuve leyendo la carta de la señora Celia de Pocitos. La verdad siento una gran pena por esta señora. Pienso que como ella, todavía hay mucha gente que vive dentro de un enorme huevo de dinosaurio. Lo que no sabía era que a los huevos de dinosaurio les podían conectar el teléfono. ¡Qué desperdicio!
Teléfono: 3060…
El Director: Estimada lectora, le confieso que a mí ese tipo de llamadas me causa una pena semejante a la que estoy seguro afectó su profunda sensibilidad cuando la leyó. Sí, lamentablemente los huevos de dinosaurios siguen siendo émulos de aquella leyenda o superstición de nuestro medio rural que cuenta del «basilisco», un monstruo de un solo ojo que mataba a las personas, y que era engendrado por la galladura del diablo en los huevos de las lechuzas, y que bastaba mirarlos para quedar envueltos en su maligno poder. Sin lugar a dudas, lamentablemente, aún sobreviven los diablos que pusieron sus galladuras en esos huevos de dinosaurios, por lo que quedan «Basiliscos», a los que hay que tratar de no mirar para no caer en su dañina atracción. Gracias por llamar.
Jorge Batlle lee LA REPUBLICA
Señor Director:
Quiero comentarle la sorpresa que me llevé ayer, cuando descubrí por la calle Suárez circulando en su automóvil hacia el centro, al Presidente de la República leyendo el diario LA REPUBLICA. Me asombró comprobar que el doctor Batlle se informa por este medio de prensa…
Teléfono: 7106…
El Director: Nada hay de qué asombrarse, estimado lector. No olvide usted que el doctor Batlle es el presidente de todos los uruguayos y que, como hombre sensible y sensato que es, debe estar informado de lo que la prensa adicta al poder se ocupa de ocultar.
Un equívoco lamentable
Señor Director :
Francamente no puedo creer lo que dice el encabezamiento de la nota publicada en su matutino en página 18 del día sábado 9 de noviembre. Allí dice que Estados Unidos se va a desarmar si Irak no se desarma. Textualmente dice: «Si Irak no se desarma, lo hará Estados Unidos».
Teléfono: 5131…
El Director: Acepto humildemente su crítica con tanta mordacidad implícita y dicha con tanta acrimonia, y reconozco que el titular contiene cierta ambigüedad y puede prestarse a esa interpretación. Aunque vamos a ser sinceros estimado lector: ¿usted cree que aún quedan quienes crean en leyendas de duendes y quimeras? Gracias por llamar.
Me fastidia que Barale en «Tío Jorge»desprestigie a «Las Pelotas»
Señor Director:
Haciendo uso de las palabras dichas por usted en el comienzo de la sección llamo para informarle el gran fastidio que me dio leer un chiste publicado en «Tío Jorge» el viernes 8 de noviembre escrito por el señor Jorge Barale donde desprestigia al grupo de rock argentino «Las Pelotas». Mi opinión es que el señor no conoce bien a este grupo del cual nunca habrá escuchado una canción y menos lo habrá visto. Entonces no tiene derecho alguno de criticarlo. En una parte del chiste dice que a este grupo afuera de su país «no le da bola nadie». Aproximadamente cinco mil personas concurrieron al Teatro de Verano del Uruguay, es para ver si no le están dando bola… Pido disculpas o lo que sea.
Teléfono: 5090…
El Director: Cumplo con transcribir su queja, estimado lector, y creo que el éxito que tuvo ese grupo en nuestro país es innegable. La trasmisión en diferido efectuada en uno de los canales de nuestro país, mostró un Teatro de Verano repleto de un público que aplaudió a rabiar la presencia de este grupo argentino. De todas formas, más allá de este testimonio de mi parte que reafirma sus dichos, será el autor de la nota si lo estima pertinente el que efectuará las aclaraciones necesarias. Gracias por llamar.
¿Es Pluna o el Aeropuerto de Carrasco que castiga a los minusválidos por serlo?
Señor Director:
Este mensaje es para preguntar: Pluna y Aeropuerto de Carrasco, uno de los dos, ¿castigan a los minusválidos por serlo? Hace dos meses yo me dirigía hacia el exterior y solicité el «papamóvil» siendo minusválida y se me informó que debería pagar treinta dólares por su uso. Se me informó que era una resolución de la IATA, cosa que dudé mucho porque no lo conocía. Al llegar a San Pablo pregunté por la misma y me dijeron en la propia Varig que no conocían esa disposición (porque estaba viajando yo por Pluna-Varig). Y ahora que regreso de ese viaje, en el cual también Lan-Chile usó el «papamóvil» y tampoco aplicó esa disposición. Otra vez quiero preguntar ¿es Pluna que tomó la decisión de cobrar a los minusválidos por serlo, es el Aeropuerto de Carrasco que lo ha tomado, es la IATA? En otras compañías en las cuales me he interesado en preguntar ninguna cobra el «papamóvil». Me parece que esto también tiene que ver con los «Derechos Humanos».
Teléfono: 3227…
El Director: Estimada lectora, comprendo perfectamente su indignación ante los avatares que debió soportar y estoy seguro que ya sea las autoridades de Pluna-Varig o las del Aeropuerto de Carrasco o quizás de la IATA, tendrán una respuesta para aclarar los hechos que usted denuncia haber sufrido. Esta sección está a disposición de todas las partes invocadas si es que consideran pertinente efectuar algún tipo de aclaración sobre este infeliz episodio. Gracias por llamar.
La gente no necesita más demagogia
Señor Director:
¡Qué charlatanes estos políticos! El ministro de Trabajo saliente siempre dijo que estaba abierto al diálogo. El entrante expresó que va a hacer del diálogo el instrumento principal de sus funciones. La gente ya no necesita más demagogia… ¡Soluciones es lo que debe haber! El palabrerío no llena el estómago.
Teléfono: 5131…
El Director: Estimado lector, coincido con usted en que ha caducado ya el tiempo de la demagogia, si es que hubo un tiempo en que ella se justificara, cosa que dudo sinceramente. No obstante, entiendo que debemos abrir un crédito al nuevo ministro de Trabajo, cuya trayectoria y condiciones personales lo hacen acreedor a nuestra confianza.
Me parece deplorable vivir cumpliendo manuales de supervivencia
Sreñor Director:
Estoy viendo en estos días en LA REPUBLICA y no sé si sale en los otros diarios porque yo solamente leo éste los «manuales» que se están publicando sobre cómo protegerse de los arrebatadores, los punguistas, y de otros tipos de delitos contra la propiedad. Más allá de si están bien o están mal, me parece deplorable, tristísimo, casi diría indignante, que los uruguayos podamos haber llegado a estos extremos en los que para circular por nuestras calles, para salir a trabajar e incluso para estar dentro de nuestros hogares, tengamos que estar cumpliendo las reglas de unos manuales casi de supervivencia. Ahora sí que la ciudad es de verdad una selva de cemento. Yo le confieso, señor director: hasta ahora, a pesar de todo, no tenía miedo. Ahora, después de leer esos manuales, me siento realmente atemorizado. Pero además en muchos extremos los considero inoperantes. Es de imaginar que si se prevé públicamente sobre una forma de operar de los delincuentes, éstos sabiendo que hay una alarma pública advirtiendo a la ciudadanía, por supuesto que van a imaginar y poner en práctica otras. Y si así sucede, creo que podemos llegar a una situación insostenible… perdóneme si le parezco alarmista. Pero sentí la necesidad de decir est
o…
Teléfono: 4084…
El Director: Créame, estimado lector, que lo comprendo sinceramente y que entiendo la base diríamos «filosófica» de su razonamiento. Las notas a que hace referencia son parte de una guía dada a conocer por las autoridades policiales como apoyo a la sociedad para prevenir en lo posible la comisión de delitos contra la propiedad y las personas. Reconozco que a los uruguayos este tipo de medidas puedan parecernos extrañas, o alarmistas como usted dice, pero permítame asegurarle que esta práctica es de uso corriente en muchísimos países del mundo. Lo triste es comprobar que poco a poco estamos perdiendo un tipo de país que difícilmente logremos recuperar mañana o pasado con aquella misma «inocencia» casi aldeana, que tanto nos enorgullecía a los de las generaciones que pasamos ya el medio siglo. Gracias por llamar.
El Hipódromo de Las Piedras ¿adónde va? ¡Se muere ahora!
Señor Director:
Acá dice que decretaron nueva amnistía, le estoy hablando del Hipódromo de Las Piedras. Tenía que decir «por no perder la costumbre» ¿no? A pedido del señor no sé quién… bueno… se levantan las penas leves y un cincuenta por ciento graves. Esto de las graves debe ser los «bombos» que se ven constantemente. Yo no sé… yo no entiendo… yo creo que aquí hay algo raro. Estamos a menos de dos meses de que vuelva a abrir Maroñas y esto que pusieron acá está muy bien: «para no perder la costumbre» ¡Fantástico Yo diría «por no perder la costumbre» pero… ¡Que se vayan! ¡Que se vayan por favor! Hay dos mil o tres mil caballos, que no corran más, los bombos existen en los caballos de tres años para arriba… Los bombos van a seguir existiendo, pero no puede salir acá como diciendo «vos mataste a tres te vamos a dar cincuenta por ciento nomás y al otro, como mató a uno vamos a dejarlo. ¡No, no, no! Aparte que las penas graves, ¿qué cosa es? Nadie se entera qué son las cosas graves. ¿Adónde va Las Piedras? ¡A ningún lado va! ¡Se muere! ¡Se muere! ¡Están muertos! Ahora es el momento de decir vamos a cambiar; dale, atajáte esos penales. Las penas se deben cumplir, deberían ser todavía más duras.
Teléfono : 2094…
El Director: Estimado lector, su bronca por lo que se ve «paga dos pesos». Sinceramente, creo que como en todos los órdenes de la vida, los arreglos, los acomodos, «los tongos» como se dice en el barrio, son repudiables. Y más cuando se dan en este tipo de deportes en los que los apostadores dejan en ventanilla cifras realmente importantes. Lógicamente, si las autoridades del Hipódromo de Las Piedras o cualquiera de las partes invocadas en sus dichos «se sale de las gateras con la fusta bajo el brazo» para aclarar la cosa, este espacio del multimedio plural está a disposición, así que puede anotarse nomás y pasar por la balanza. Gracias por llamar.
¿Cómo es posible que falle la seguridad en la Torre de las Comunicaciones de Antel?
Señor Director:
Quisiera contarles que soy funcionaria de Antel y el 24 de setiembre fui a un curso en la Torre de las Comunicaciones donde creía que tenían un buen sistema de seguridad, porque hay cámaras, hay servicio 222, hay gente de seguridad trabajando allí y a cada persona que entra se le pregunta qué va a hacer allí. En un momento del curso fui hasta el baño y dejé olvidada mi cartera; cuando regresé a buscarla no la encontré, y desde ese día la oficina de Antel «Unidad Seguridad» aún no me ha dado ninguna respuesta a un mes, teniendo esta filmación la cual debe entregarle a la Policía y no sé cuál es la razón de que la Policía todavía no la tiene. La gente de la Policía me atendió muy bien, incluso llamaron desde el Ministerio del Interior para preguntarme cómo me sentía, cosa que nadie en Antel llamó para preguntarme absolutamente nada hasta el día de hoy. Yo quisiera saber, o que alguien me responda, cuál es mi actitud o si está bien que alguien tome algo que es de otra persona, porque así como por descuido dejé mi cartera y alguien se la llevó, también se pueden llevar de allí teclados, monitores, ratones o cualquier cosa, porque aparentemente la seguridad que existe allí hasta ahora me parece que no es muy eficaz. No sé… tal vez sea diferente, pero hasta que alguien me demuestre lo contrario, no puedo pensar otra cosa. No sé a quién pedirle que vea qué se puede hacer…
Teléfono: 6822…
El Director: Estimada lectora, comparto con usted el asombro por una falla de seguridad de ese talante en un edificio donde asientan tantas importantes actividades y, además, construido con tanto derroche de tecnología (y de dólares) lo que llevaría a pensar a nosotros los ciudadanos comunes, que todo allí dentro debería estar perfectamente monitoreado y controlado. Deseo sinceramente que cuando su llamada salga publicada, ya haya recibido las satisfacciones pertinentes por la empresa y en lo posible recuperado sus pertenencias. Como es habitual, Antel dispone siempre de este espacio para las aclaraciones que considere necesarias.
Lo que hizo Plaza frente a Danubio fue lamentable
Señor Director:
Voy a felicitar al cronista que los otros días nos alertó sobre lo que podía pasar en el partido entre Danubio y Plaza. Quisiera decir que es realmente vergonzoso lo que hizo este cuadro de Colonia que en vez de jugar con dignidad se entregó a no tratar de ganar para pelear por el campeonato porque su objetivo solamente parece ser entrar a la liguilla. Parece mentira que en el fútbol uruguayo sean estos cuadros mediocres los que definan los campeonatos. Deberían aprender de Fénix, Wanderers o esos que miran tanto para la Argentina deberían aprender de Lanús, Bánfield, Arsenal, que a todos le juegan por igual… Fue realmente ¡la-men-ta-ble!
Teléfono:9520…
El Director: Estimado lector, transcribo su opinión y también la felicitación a nuestro colaborador. No vi el partido a que usted alude, pero coincido con usted en que muchas veces los cálculos para las clasificaciones suelen empañar el espectáculo. Gracias por su participación.
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