La columna de Sherlock

Asistencia financiera, ¿a la cuenta del olvido?

* -¿Usted sabe si finalmente se desglosó la asistencia que se dio a los bancos todavía suspendidos?, consultó Sherlock a un informante vinculado a las más altas esferas de la autoridad monetaria.

-Hay datos finales de los millones de dólares que se entregaron hasta el 22 de octubre de 2002. Pero pueden existir otras partidas…

-¿Son datos finales?

-Creo que finales, si no aparece alguna otra partida fantasma de las tantas que ordenó el gobierno para tratar de parar esa debacle financiera. Los datos que tengo creo que son bastante exactos.

-Veamos…

-Le cuento que la capitalización se realizó en base a aportes de Rentas Generales y del Banco Central, este último en dos modalidades que otro día le detallo. Las sumas totales son las siguientes: Banco Comercial 530 millones de dólares, Banco de Crédito 160 millones, Banco de Montevideo 456 millones y Banco Caja Obrera 50 millones. Todo ello determina que el «aporte» a los bancos es de 1.196 millones de dólares. Le repito, si no se me escapa algún dinerillo más.

-¡Se imagina! Todo ese dinero invertido en la reactivación, en financiar empresas viables, proyectos productivos, mejorando sueldos y jubilaciones, cómo hubiera cambiado este país -reflexionó Sherlock en voz alta.

-Ni me hable de eso que es para llorar. Además fue dinero que se malgastó, desapareció y del que nadie se hace responsable. Además los bancos se fundieron igual. La imagen del barril sin fondo es más que correcta.

-¿Fue a pérdida total? Habría que pasarle la cuenta a Batlle y a Bensión.

-Y a la coalición de gobierno. ¿Por qué no?

-¡Claro! Obviamente esos dólares no podrán ser reclamados a nadie, ya que los bancos de hecho no existen y si se reabren como «megabanco» y como Banco de Crédito, en base a las propuestas que se han hecho, obviamente las nuevas empresas financieras no se harán responsables de esos más de mil millones de dólares.

-¡Qué desastre!

 

El de Jorge Brovetto, un teléfono sin «mute»

* La cronista sentada junto al teléfono estaba alelada, pensativa, convulsionada. Luego de algunos minutos de silencio, contó lo ocurrido cuando intentaba realizar un reportaje sobre las definiciones políticas que se habían producido el sábado, luego del discurso de Tabaré Vázquez, en el Plenario del Frente Amplio.

-¿Qué te pasa, te has quedado muda?  le preguntó Sherlock que había advertido la convulsión de la cronista.

-Es que llamé a lo de Brovetto para hacerle unas preguntas…

-¿Y?

-Me dijeron que había salido…

-¿Qué tiene de malo?

-Es que la persona que me atendió, al decirle yo que era una periodista, me contestó lo clásico, que iba a ver si Brovetto estaba.

-¿Y?

-Escuché que hablaba con Brovetto, al que le dijo que era un periodista que quería hablar con él. Aparentemente el ingeniero dijo que sí, pero la persona le respondió:

-Ahora no, porque tengo que hablar con… Allí fue cuando retomó la conversación conmigo  siguió la schockeada periodista  y me dijo:

-Brovetto salió…no está…

-¿A qué hora lo puedo llamar?

-Volverá después de las 22 horas.

-¡No te preocupes!  le respondió comprensivo nuestro sabueso, lo que pasa es que en lo de Brovetto anda mal el «mute» del teléfono.

 

Visitas «oficialistas» al Club de Toby

* El Club de Toby fue visitado el pasado viernes por un alto personaje del gobierno de Batlle. ¿Lo sabe?

-¡Me sorprende! Duda de mi capacidad periodística. Claro que lo sé: el pasado viernes estuvo el prosecretario de la Presidencia Leonardo Costa y su secretario de prensa Hernán Merlino. Además le digo al detalle lo que comieron y bebieron…

-No es muy difícil saber eso, pero igual dígalo.

-Dos o tres braseritos con parrillada completa, algunas picadas de pulpa. La bebida generalizada fue el whisky, menos para el caso del jefe de informativos de 1410 AM LIBRE, que comenzó con refrescos light. Sé que se hicieron comentarios y se manejaron hechos políticos y funcionales.

-Hasta ahí todo va bien…

-Lo que no sé es lo conversado. ¿No me puede contar algo?

-Eso no, violentaría uno de los elementos esenciales de estas reuniones del Club de Toby que es el mantenimiento del off de récord. Pero le puedo asegurar que fue un ambiente más que agradable y que otra jornada para recordar en el bar Las Flores.

-¿Y el invitado, como es costumbre, pagó la vuelta?

-De eso no me di cuenta, pero si no ocurrió, será motivo para una nueva invitación para Costa, que se tendrá que poner al día.

-¿Este viernes concurrirá al Club algún otro personaje importante?

-El doctor Barret Díaz, presidente del Sindicato Médico del Uruguay.

 

El Plenario del FA, un ámbito muy creativo

* -El Plenario del FA del último sábado fue fermental y prolífico…

-¿Por qué lo dice?

-Es que además del discurso de Vázquez, había ocho documentos para discutir y se presentaron 33 mociones.

-¿Ocho documentos?

-Claro, uno de la Comisión de Estrategia, otro de las Bases, recuerdo también otro de Asamblea Uruguay, de la Vertiente, del POR, de la Alianza Progresista y de la Corriente de Izquierda.

-Me ha dicho siete, pero no importa ¿Y qué pasó?

-Fue tan contundente el discurso de Tabaré que los demás temas no se consideraron y las mociones que se aprobaron fueron pocas, sólo la que propuso que el discurso se convirtiera en documento básico de discusión.

-Y hubo otra cosa que sorprendió gratamente.

-¿Qué?

-La efusividad hacia Tabaré de algunos dirigentes que parecían algo alejados del presidente…

-¿Quiénes?

-¿Se los digo…?

-No es necesario… Pero pienso que usted ve cosas raras en elementos que son normales, propios de la convivencia frenteamplista.

-Tiene razón, quizás sea demasiado crítico. ¿Sabe por qué?

-No…

-Porque, que un perro muerda a un hombre no es noticia, pero sí lo es que un hombre muerda a un perro.

 

Improvisados actores y no lo hicieron muy mal

* El viernes fue un día lluvioso, especial para en la noche concurrir a algún buen boliche para recomponer fuerzas, especialmente cuando el sábado de mañana se puede dormir algún rato más. Por ello Sherlock se dio una vueltita por «Alto Palermo», el coqueto reducto que está al final de la bajada de la calle Gonzalo Ramírez, y tuvo suerte.

En una mesa hablando de manera reservada, estaban nada menos que el diputado Víctor Rossi, de la Alianza Progresista, y el encargado de la Comisión de Programas del Frente Amplio, Héctor Lescano.

Los dos estaban cenando sobriamente, degustando un buen vino.

-¿Estarán coordinando alguna estrategia para el Plenario de mañana?  pensó nuestro sabueso, tratando de sentarse en una mesa cercana a la de los políticos. Cuando lo consiguió daba comienzo un muy agradable show interactivo, titulado «Ebano y marfil», encabezado por Ruben Olivera.

En ese momento Rossi miró sonriente a Lescano, que dijo:

-Vamos a tener que seguir la conversación mañana.

Los dos hombres se interesaron en el show e hicieron repiquetear sus dedos al ritmo de la música, sobre la mesa. Incluso, cuando los actores que hacían intervenir al público, vieron a los políticos y les hicieron algunas embarazosas preguntas, Rossi salió del paso con inteligencia. Lescano prefirió guardar silencio, sin o
cultar el momento agradable que estaba pasando.

-¡Este es rápido para las respuestas!, fue el comentario de un mozo que le sirvió a nuestro sabueso una primera copa y luego otra, de un Tanat rosado que se las traía. Sherlock, mientras saboreaba el líquido, trató de ocultarse tras el perfil de otro comensal.

-No sea cosa  pensó  que me quieran hacer intervenir y yo aquí estoy trabajando.

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