Escándalo envuelve a la Junta de San José: renuncian dos ediles
Un dirigente nacionalista, del propio sector que el presidente de la Junta, aceptó hablar con LA REPUBLICA a condición de no revelarse su identidad. El escándalo virtualmente paralizó las tareas en el legislativo maragato: desde hace dos semanas el cuerpo prácticamente no trata ningún otro tema. Las revelaciones publicadas por este matutino y la prensa local, que vinculan al presidente Alexis Bonnahón con el inversor italiano Cianciotta (ver más información en la página 14), han desencadenado un sin fin de acusaciones, varias sesiones extraordinarias y un fuerte debate en sala y a nivel de los medios de prensa.
El EP-FA mocionó a favor de votar una investigadora para determinar si el edil Bonnahón hacía gestiones para Lifenar SA empresa del italiano . Ante las acusaciones, que provenían inicialmente de empresarios locales, el edil «se defendió acusando».
La noche en que se decidía en la Junta si prosperaba la investigadora, ninguno de los tres informes presentados resultó aprobado. Bonnahón, sin embargo, al hacer uso de la palabra acusó a siete colegas, blancos y frentistas, de tener vínculos comerciales con el municipio o con la Junta.
La primera consecuencia de sus denuncias fue la renuncia del edil Juan Carlos Barreto, de la Lista 2 (alineada a nivel nacional con el senador Jorge Larrañaga) de su propio partido. Barreto admitió que su empresa había contratado con la Intendencia y que eso efectivamente era irregular, aunque por montos «ridículos».
La renuncia del curul generó en su sector político la voluntad de investigar las denuncias «hasta el hueso», pero advirtió que «no estamos dispuestos a que se meta en la misma bolsa a Ciancciotta, Bonahón y Barreto (…) porque no son la misma cosa».
La edil suplente Adriana Etchegoinberry, de la Lista 22, también presentó renuncia, tras admitir que su empresa mantenía vínculos comerciales con la intendencia. Según las fuentes consultadas por LA REPUBLICA, la ex edila es propietaria además de la barraca donde el empresario italiano poseía una fábrica de fibra de vidrio.
Tres ediles del Frente Amplio también fueron acusados por Bonnahón, de estar relacionados con empresas que contratan con la Intendencia de San José.
Según la información que surge de las actas de la Junta, Juan Echegorri (PS-FA) es empleado del Banco Comercial, institución con la que tiene un contrato la IMSJ; Silvia Cabrera (PS-FA) es maestra, pero su esposo tiene una casa de fotografía que habría vendido servicios a la comuna y Horacio González del MPP está vinculado a una agropecuaria que también ha vendido algún producto a la intendencia.
En su intervención, Bonnahón señaló también al nacionalista Elzeario Boix, abogado, porque también está vinculado al Banco Comercial y a otro edil de la Lista 50, Ruben Bacigalupe, cuya familia es propietaria de una empresa fúnebre.
Otro edil de Lista 22 (colega de Bonnahón), Alfredo Ciriani sería concesionario del servicio de limpieza de los contenedores, pero traspasó el negocio a su hermano antes de asumir.
Las fuentes de LA REPUBLICA revelaron que en el seno de la 22 no habría unanimidad de opiniones favorables a defender a Bonnahón, cuyo nombramiento como presidente del deliberativo comunal fue, en su momento, bastante resistido por sus propios compañeros.
«La Junta departamental de San José se ha convertido en un lamentable escandalete, pero no estamos dispuestos, sea colega o no, a seguirle el juego ni callarnos ni ser cómplices de Bonnahón, que es un prepotente y patotero». Esta afirmación, podría significar que el resto de la bancada oficialista retire finalmente el apoyo que hasta el momento, «por disciplina partidaria», ha brindado al presidente.
Los ediles afectados por los ataques de Bonnahón, frentistas y blancos, están dispuestos a ser investigados también a nivel de la Junta Departamental. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad