La columna de Sherlock
Una historia de teléfonos con hijos y entenados
* El hombre estaba enojado con nuestro sabueso y lo demostraba con su tono alto, casi indignado.
-Si este tipo fuera afiliado a Adeom ya me hubiera pegado – pensó Sherlock, mientras trataba de dibujar en su cara una sonrisa tranquilizante.
-Usted dice que es demasiado el gasto en ese teléfono de la Secretaría de la Presidencia. ¡Se equivoca! Si un gobierno no puede gastar en teléfono, ¿quién lo puede hacer?
-Le doy la razón, pero le pregunto -dijo envalentonado el periodista- ¿cuántos funcionarios hay en esa Secretaría? ¿7?,¿15?, ¿30? o ¿50?
-No, 50 no, hay menos, son pocos para la tarea. Póngale entre 15 y 20, si no son menos…
-Entonces, ¿no le parece mucho que se gaste mensualmente 315 mil pesos y monedas?
-Pero de allí se hacen llamadas al exterior, se trabaja en las relaciones con todo el mundo. Además ese línea, la 4810001, es fundamental…
-Gracias por el número, yo no lo tenía. Ahora permítame hablar a mi. ¿Sabe cuantos funcionarios tiene el Senado?
-No.
-350, a los que hay que sumarles los 30 senadores y el personal de secretaría que trabaja en cada uno de los despachos, con un promedio de 2 por senador, lo que sumarían 60 personas. Además allí tiene su despacho el vicepresidente de la República, que seguramente también tiene que hacer llamadas… ¿Sabe cuál es el presupuesto estimado mensual del Senado por la utilización de la líneas de Antel?
-No
-340 mil pesos.
-Nada más….
-Claro que todavía gasta más de lo previsto, pero ¿no le parece exagerado que una oficina con pocos empleados tenga un presupuesto telefónico similar al del Senado?
El hombre había ido bajando sus revoluciones. Su enojo se había reducido. Fue cuando Sherlock le preguntó:
-Y, ¿qué le parece?
-Qué quiere que le diga -dijo el hombre con aire resignado, agregando- las cosas son como son.
La documentación de la sangría parece estar toda
*-La documentación prueba que el desembolso realizado por el Ministerio de Economía y el Banco Central, para sostener a la banca con problema, fue de 1.250 millones de dólares.
-¿Apareció toda la documentación?
-Fue llegando al Tribunal de Cuentas que comenzó ayer a considerar el tema.
-¿Los ministros deben estar desairados?
-Y qué otra actitud pueden tener si la información le llegó meses después de los desembolsos dirigidos al barril sin fondo de los bancos ahora «suspendidos». Bensión quiso sustituir con este aporte la caída de los depositantes argentinos. Fue una sangría imponente que ha puesto al país en la situación que todos conocemos.
-De esos 1.250 millones de dólares no se está en condiciones de recuperar uno solo. ¿Verdad?
-Ni medio dólar, pero la sangría sigue.
-¿Sigue?
-Claro, para sostener el funcionamiento de los bancos suspendidos se utilizan cinco millones de dólares por mes, sin saberse qué pasará después del nuevo plazo que vence el 15 de noviembre.
-¿Y qué pasará?
-Ese es un trago muy amargo para beberse de un solo golpe, por eso el gobierno trata de alargar los plazos. Además el informe de la auditoría que ordenó el Banco Central sigue siendo uno de los secretos más firmemente guardados por el gobierno.
-¿Por qué razón?
-Me lo imagino. Si fueran buenas noticias todo ya se conocería. ¿No le parece?
-Claro que sí.
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