Gobierno creará el "megabanco", aún cuando no existiera nuevo socio y sin aumentar la asistencia

Nuevo acuerdo con el FMI posibilita reapertura bancaria, según el EP-FA

Los hechos fueron dados a conocer en una carta que el economista Carlos Viera (delegado del EP-FA en la Comisión consultora sobre el sistema bancario) dirigió a Tabaré Vázquez, informándole de los resultados del último encuentro de trabajo de dicho grupo multisectorial, el viernes pasado. En la misiva, Viera advierte que según opinión de la consultora ING Consulting, tres -Comercial, Montevideo y Caja Obrera- de los cuatro bancos suspendidos son inviables por separado, previéndose la fusión de los mismo en una sola institución. Según el informe de Viera, el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, manifestó que existían bases para garantizar la liquidez, aun cuando no existiera un socio para el emprendimiento y no hubiera más asistencia estatal. El Estado se comprometería a participar, capitalizando total o parcialmente lo ya aportado a esos tres bancos durante la crisis financiera.

Según el economista de la coalición de izquierda, esta actitud es distinta de la anunciada cuando se votó la ley de fortalecimiento del sistema bancario (en esa ocasión se dijo que no habría recursos para salvar las instituciones suspendidas), y podría indicar una negociación con el FMI (de la que no se informó) y donde éste habría habilitado la capitalización, descartando la liquidación de dichos bancos. Un hecho positivo que coadyuvaría para la creación del megabanco, en opinión del economista, es que las tres instituciones a fusionar, durante tres meses habrían recobrado liquidez sobre la base de no otorgar préstamos y cobrar los créditos concedidos. De todas formas la nueva entidad financiera deberá reprogramar los depósitos y adecuar a la baja la operativa, es decir, «corralito a la uruguaya» y reducción de personal .

En cuanto al De Crédito, el texto de Viera sostiene que hay posibilidades de su reapertura sobre la base de una nueva fórmula presentada por el grupo Moon, consistente ella en aumentar la participación del Grupo y el Estado (ambos propietarios de la institución) y con un cambio radical en el plan de negocios conocido hasta ahora, previéndose una mayor participación en la captación de depósitos.

En otro plano, Viera informa que ha solicitado que se vuelquen a la Comisión los estudios de ING Consulting, que hasta ahora sólo se volcaron verbalmente y únicamente el primer tramo del informe. Asimismo adelantó que no se ha logrado consenso en la integración del grupo, ya que el Poder Ejecutivo incorporó en forma inconsulta al Citibank (en representación de la banca internacional) y no se ha pronunciado sobre la propuesta de integrar a la Comisión a la banca oficial, deudores y ahorristas, tal como ha solicitado el EP-FA.

 

La siguiente es la transcripción textual de la carta entregada a Vázquez

«Montevideo, 4 de noviembre de 2002

 

Señor Presidente del EP-FA

Doctor Tabaré Vázquez

 

Querido compañero:

Por este intermedio, procedo a informar sobre lo acontecido en la Comisión Consultiva sobre sistema bancario, en la reunión mantenida el día viernes 1º de noviembre de 2002.

En tal oportunidad, tal como había sido mandatado, en presencia del ministro de Economía, hicimos llegar a la Comisión nuestro malestar y preocupación por la poca frecuencia de reuniones, por la escasa información allí vertida, por el difuso alcance de la tarea y cometidos de la Comisión, así como otros señalamientos de detalle que dificultaban el clima de trabajo y nos dejaban dudas acerca del sentido de permanecer en ese ámbito.

Nuestro planteo fue recepcionado positivamente. Nadie lo refutó, y en su respuesta, Atchugarry atinó a ensayar explicaciones, no disculpas. Dichas explicaciones fueron de carácter muy general, referidas a dificultades para trasmitir la información sobre negociaciones que el gobierno tampoco sabía bien el terreno que estaba pisando. Concretamente:

a) Sobre la poca frecuencia de las reuniones no hubo explicación satisfactoria, reconociendo la necesidad de corregir el hecho. Este planteo fue el único apoyado explícitamente por AEBU en el transcurso de la reunión.

b) Sobre la no entrega de los Términos de Referencia para el contrato de la Consultora ING Consulting, no obtuvimos respuesta, ni se nos aportó lo solicitado.

c) Sobre el no vuelco, en tiempo y forma, a la Comisión del Informe de Consultoría de ING Consulting, se reconoció el hecho y se aportó en esa reunión un resumen de la primera parte de dicho informe. En su contenido se expresa que analizados los tres bancos por separado, ninguno de ellos se considera viable. Se comentó lo informado en la segunda parte, la que todavía estaba a la espera de las ampliaciones y aclaraciones solicitadas por el BCU a la Consultora. Se adelantó que allí se concluía que era viable la conformación de una nueva institución que rescatase lo más válido de las tres instituciones.

d) Sobre las marchas y contramarchas respecto al Banco de Crédito, al extremo de que el señor Presidente de la República había manifestado públicamente que el problema estaba resuelto y el banco abriría a la brevedad, no obtuvimos otra respuesta que no fuese el reconocimiento de los hechos y que actualmente se estaba negociando sobre otras bases y buscando una salida más conveniente.

e) Sobre el no suministro de información a los técnicos nombrados por el Congreso de Intendentes, integrantes de la Comisión pro Banco Municipal, no obtuvimos respuesta.

f) Sobre el no suministro de información adecuada, así fuese confidencial, acerca de las manifestaciones de interés o tratativas con presuntos inversores para el Banco Comercial, en especial con el Grupo Soros, se nos dijo que el gobierno esperaba tener más elementos antes de informar en detalle, lo que hasta el momento no había sido posible, dada la superficialidad de dichas ofertas. En referencia a este mismo punto se informó que existía otra manifestación de interés por el Banco Comercial, a la que el Gobierno atendería hasta el vencimiento del plazo, aunque no tuviese expectativas que prosperase, a tan poco tiempo del plazo final.

g) Tampoco hubo respuestas sobre la no participación de la Comisión en las decisiones de prórroga del plazo.

h) Finalmente, sobre el pronunciamiento que demandamos acerca de cuál era el alcance que tenía la Comisión consultiva (habida cuenta de los hechos antes señalados) de real incidencia o meramente decorativo, se nos respondió que la Comisión podía aconsejar al Poder Ejecutivo o al Parlamento la adopción de tal o cual resolución. Sobre este particular replicamos que, aún en ese carácter, no quedaba claro si tomaba algún tipo de resolución, por mayoría o por consenso y que al respecto, tampoco quedaba claro su integración, y a que se había integrado un representante del Citibank (simultáneamente había dejado de asistir el representante de la Asociación de Bancos) al tiempo que no estaban representados los deudores ni los ahorristas.

De todos modos, consideramos que la consecuencia más positiva que tuvo nuestro planteo, que en buena medida ya habíamos adelantado a través de los medios de comunicación, fue que provocó una definición más concreta por parte del gobierno, acerca del camino a transitar en este asunto. En efecto, el gobierno, por primera vez admitió que estaba decidido a impulsar lo siguiente:

a) La reapertura del Banco de Crédito sobre la base de una nueva fórmula en la cual los ahorristas participarían en menor medida en la capitalización, siendo en cambio mayor el esfuerzo del Estado y del Grupo Moon. Esa nueva fórmula implicaría un cambio sustancial en el plano de negocios, en el sentido que el banco tend
ría una actividad mayor que la prevista hasta el momento en materia de captación de depósitos. Sobre esta idea se seguirá negociando con el socio, a efectos de hacerla viable.

b) La reapertura de una nueva institución que agrupe los otros tres bancos. Por primera vez se informó que existían bases reales para garantizar la liquidez, aún cuando no existiera un nuevo socio y sin aumentar la asistencia ya dada. Dicha reapertura podría decidirse aunque no se concretaría de inmediato. El Estado participaría capitalizando total o parcialmente lo aportado en la institución.

c) Seguir atendiendo hasta último momento a presuntos inversores.

 

Comentarios sobre este estado de situación

Ahora si existe un expreso pronunciamiento del Estado, descartando la liquidación y propiciando una reapertura de las instituciones, sobre otras bases de funcionamiento. Seguramente, esto ha sido negociado con el FMI, aunque nada se informó al respecto.

Las bases de esta reapertura, dependerían de que el Grupo Moon responda positivamente a una mayor exigencia para reabrir el Banco de Crédito y que el Informe de la Consultora ING haya dado viabilidad técnica a la propuesta de un banco integrado por las otras tres instituciones. Un hecho nuevo es que, después de tres meses sin prestar y gestionando los créditos otorgados, estas tres instituciones habrían recobrado cierto grado de liquidez, lo que sumado a un aporte menor comprometido por la Corporación Financiera, daría la base requerida. Por supuesto que la viabilidad futura de esta nueva Institución pasa por la reprogramación de los depósitos y la adecuación a la baja de los costos operativos, así como la adecuada solución de complejidades en el plano legal. Serán «costos» a afrontar por quien propicie una salida y que sin duda requerirán de una Ley que se apruebe con gran presteza en el Parlamento, de cuyas bases, el señor ministro informó en repartido que se adjunta (ver nota aparte).

Por lo tanto, se aproxima una definición que puede ser distinta a la liquidación pero habría que ver en qué condiciones ello se daría. Es allí donde la falta de información sigue siendo notoria, para que la Comisión pueda tener un pronunciamiento en un sentido o en otro.

A partir del planteo que hemos realizado, cabría suponer que dicha información debería ser aportado en lo sucesivo. Nuestra permanencia en la Comisión, a nuestro juicio, tendría sentido para vigilar el carácter de la solución y supeditada a que la información, de acá en adelante, sea suficiente y además, habría que evaluar si exigimos cambios en su composición, excluyendo a representantes de la banca extranjera incorporando a representantes de la Banca oficial, de los ahorristas y de los deudores. Asimismo, aclara que, aún cuando se pudiera contar con la información suficiente, esta sería imposible de ser absorbida por la Comisión en el tiempo restante. Por lo tanto, la Comisión sólo podrá intercambiar información, buscar soluciones, pero no podrá estar en condiciones de ser quien resuelva aconsejar la determinación que se deba tomar.

 

Ec. Carlos Viera – Representante del EP-FA en la Comisión Consultiva sobre el Sistema Bancario»

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