Hubo nuevos incidentes; hoy levantan los piquetes; la comuna paga los sueldos en un plazo de 48 horas

Adeom levantó la huelga y mantuvo el rechazo a la fórmula manejada por IMM

Tanto el levantamiento de la huelga como el mantenimiento del conflicto y la no aceptación de la fórmula municipal fueron aprobadas por mayoría aunque no se contabilizaron los votos, lo cual fue severamente cuestionado por quienes querían mantener la huelga.

En las últimas horas se levantó la ocupación en los locales que habían sido tomados por el gremio. Hoy ya no habrá piquetes y los trabajadores podrán reintegrarse libremente a sus tareas a partir de las seis de la mañana. En el transcurso de las próximas 48 horas cobrarán sus salarios. La comuna no aplicará los descuentos en aquellos casos en que el funcionario pruebe que le fue impedido el ingreso al lugar de trabajo.

La asamblea de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) nucleó a miles de trabajadores ayer en el Palacio Peñarol, donde pese a las medidas de seguridad internas se registraron incidentes, aunque de un tenor menor a los sucedidos el viernes pasado en el Cilindro Municipal. Empero, un fotógrafo de El Observador, que cumplía su trabajo en las inmediaciones fue agredido a golpes de puño por varios asambleístas. Otros trabajadores de los medios de comunicaciones sufrieron también distinto tipo de agresiones (ver nota aparte). La seguridad de los directivos de Adeom –unas 200 personas en total– fue provista por la gente de seguridad del PIT-CNT y del propio gremio municipal. No se reportó en la zona el despliegue de ningún operativo policial. Al respecto, el ministro del Interior, Guillermo Stirling, dijo ayer que consultó al juez penal Jorge Imas sobre un eventual dispositivo de seguridad, y que el magistrado desestimó la idea para evitar alterar los ánimos.

«A fojas cero»

El director del Departamento Jurídico de la IMM, Adolfo Pérez Piera, considera que Adeom sufrió «una derrota fuerte al levantar el conflicto sin obtener nada». Luego de expresar su satisfacción por el levantamiento de la huelga, el jerarca indicó que «hubiéramos aspirado a que también se resolviera el conflicto pero la negociación quedó inconclusa».

Destacó que la administración está «siempre dispuesta al diálogo» pero esperó «un final más equilibrado de la asamblea con la aceptación de una propuesta que implicaba un ajuste salarial». En este momento la negociación está «en un impasse. Nosotros ya habíamos dicho que sobre la base que teníamos no había muchas posibilidades de ajuste. Con la resolución de la asamblea se termina una etapa de negociación y tendremos que esperar a que el gremio, quizá con más calma, nos haga algún planteo».

La última fórmula presentada por la administración, rechazada ayer por la asamblea, incluía un aumento del diez por ciento en marzo y otro del 9,74 por ciento en abril, aunque esta segunda parte quedaría sujeta a una «cláusula de salvaguarda» y no se daría si la recaudación fuera insuficiente. Si bien no reconocía la deuda generada por no poder dar el aumento en octubre, la IMM estaba dispuesta a pagar a sus trabajadores una partida de mil pesos en noviembre y otra de 500 pesos en febrero e instalaría una comisión mixta para estudiar el futuro del convenio. Ahora se vuelve «a fojas cero».

«Mandado histórico»

La asamblea de Adeom transcurrió en un clima de profunda tensión, con insultos a la directiva que comenzaron antes de empezar la asamblea. A las tres de la tarde de ayer un grupo de trabajadores ingresó al Palacio Peñarol con un cartel que decía: «Ejecutivo express, entrega de lucha a domicilio. Tel: 2, 810, 3, 1813, 54″, que cosechó aplausos y gritos de «Â¡Arriba los que luchan!».

La prensa, que constantemente estuvo acompañada por tres funcionarios de seguridad de Adeom, debió retirarse antes de comenzar la asamblea.

Una lista de 34 oradores fue reducida a diez, cuando se decidió por mayoría dejar hablar sólo a cinco representantes de cada postura. El dirigente Pablo González defendió el mantenimiento del conflicto y criticó a los diez integrantes del ejecutivo por aceptar el planteo de la administración. González dijo que «este ejecutivo, por diez votos, se bajó de la decisión de la asamblea, creyó que la administración le iba a decir que sí y le dijo que no». Advirtió que «inmediatamente que este gremio se arrodille van a mandar a la Junta las rebajas que duermen en los cajones del gabinete». González reclamó que el convenio sea «denunciado por la administración y no por una asamblea. Votar una cláusula de salvaguarda y admitir que no nos deben nada es decir que esta asamblea y este ejecutivo le hacen un mandado histórico a la administración y lo vamos a pagar cuando nos rebajen el salario».

«Compañeros equivocados»

A la hora 16.30 se produjo la primera «piñata» de la tarde, cuando uno de los integrantes de seguridad de Adeom increpó a un «piquetero» para que se sentara y la discusión terminó a golpes.

Cuando las aguas se calmaron, la dirigente Mabel Lolo propuso la moción que finalmente fue aceptada: que se votara separado si se continuaba con la huelga y si se aceptaba la fórmula propuesta. «¿Creen que este es un conflicto sólo de salario?» –cuestionó Lolo–. «Aquí el tema es que los trabajadores no aceptan más una Intendencia que los denigra. ¿Se creen que estamos en huelga sólo por este convenio?». Lolo criticó a la administración por haber «dividido el sindicato. Hicieron un plebiscito por este convenio y ahora nos dicen, un mes antes del pago, que no tienen plata».

El dirigente Fernando Baña, por su parte, destacó la actitud de los trabajadores de Limpieza de «estar siempre al frente». Aníbal Varela enfatizó que «no hay argumentos para levantar este conflicto. No se puede votar esta moción (la del ejecutivo) y decir que se cumple el convenio de 2001″. Varela dijo que la mayoría del ejecutivo estaba buscando «meternos para adentro» pero aclaró que no hablaba de «traidores. Hablo de compañeros equivocados. No nos dejemos nublar por los mil pesos de noviembre porque tenemos los descuentos del paro».

Votación sin recuento

El dirigente Daniel García responsabilizó a la IMM por el conflicto y dijo que la administración Arana «enfrenta trabajadores y contrata rompehuelgas» y manifestó que «el único elemento que tenemos a nuestro favor es el altísimo acatamiento histórico de este paro».

Alvaro Soto criticó a la IMM porque «quiere que los trabajadores nos hagamos cargo de la crisis cuando otros son los responsables». Soto enfatizó que la administración «tendrá que cumplir el convenio. No dejemos que nos arrebaten esa posibilidad».

En el momento de votar, una amplia mayoría de asambleístas rechazó la propuesta de la administración y se manifestó a favor de mantener el conflicto. También hubo mayoría por levantar la huelga, aunque en este caso la diferencia no fue tan marcada. Los votos no se contaron, por lo que el grupo de «piqueteros» se acercó a la mesa donde estaba el ejecutivo para pedir el recuento. Cuando los integrantes de la mesa dijeron que la votación era clara se produjo la segunda «piñata» de la tarde y la asamblea terminó abruptamente.

Salida a la carrera

La mayoría del ejecutivo fue sacado en una camioneta Fiorino blanca por la puerta que se encuentra sobre la calle Magallanes. Pese al operativo de seguridad, que preveía que la camioneta saliera a gran velocidad, el motor falló en el momento de llegar a la calle y allí demoraron unos minutos en arrancar. Lo consiguieron porque los encargados de seguridad empujaron el vehículo cuesta arriba hasta hacerlo arrancar.

Pablo Inthamoussu y Pablo Montes de Oca salieron caminando solos por la misma puerta, mientras que Aníbal Varela y Alvaro Soto lo hicieron por la calle Galicia. Si bien s
e había informado que la dirección de Adeom daría una conferencia de prensa después de la asamblea, ésta se suspendió y los dirigentes ni siquiera fueron a la sede del gremio. *

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