El legislador del MPP dijo sentir "dolor" por los enfrentamientos registrados entre trabajadores municipales

Mujica: "Hay una izquierda ultrista que crece y quiere horadar al Frente Amplio"

Al intervenir anoche en el programa de Canal 10 «La próxima Puerta», Mujica dijo que Arana es «mi intendente» y que a la hora de apoyarlo, de nada sirven las declaraciones sino los «hechos». Además, aclaró que «tres meses de huelga en la administración de Montevideo es un rasguño comparado con lo que nos hicieron los hermanos Röhm, el Banco Montevideo y la mar en coche».

El legislador sostuvo que el conflicto se resuelve por la vía de la negociación y que si fracasan «tres negociaciones, hay que hacer diez». También reconoció que el planteo de los sindicalistas es legítimo, pero recordó que quienes ahora reclaman el cumplimiento del convenio, éste en su momento «tampoco les sirvió».

«Cuando surgió este conflicto lo primero que quedaba claro era que tenía que salir por la vía de la negociación. Porque es justo el reclamo de un compromiso establecido. Pero no había plata, y todos lo sabemos. El pueblo uruguayo está fundido y le cuesta horriblemente pagar impuestos. Este mismo sector cuando se elaboró este convenio que ahora no se puede cumplir estaba en contra. Y hubo que ir a plebiscitarlo. No le venía bien nada».

Mujica sostuvo que el Frente Amplio respaldó «tremendamente» a la Intendencia, porque había que establecer una mesa de negociación «en un clima muy difícil».

Reveló que diez días atrás, entregó a Arana, personalmente, una propuesta de solución al conflicto, que contaba con financiamiento, «y no dijimos nada a la prensa» porque era hora «de aportar soluciones y no hacer declaraciones de diario». Admitió que esto pudo haber parecido que Arana no tenía apoyo político, pero advirtió que «la manera de respaldar a mi intendente es contribuirle a sacar las castañas del fuego, que se liquide el conflicto, ¿o respaldar es sacar declaraciones?».

Sin embargo, lamentó que el «sindicato cometió un error, porque usted no puede insultar a aquel con quien después tiene que dialogar: eso es un disparate, eso es fundir al sindicato, y no sé si la intención no es fundir al sindicato».

«Amenazados con armas»

Respecto a los incidentes del día viernes, Mujica dijo que «nuestros compañeros estuvieron al frente de la Asamblea, pusieron la cara, recibieron botellazos, y no una vez, fueron amenazados con armas, y fueron, cumplieron con lo que tenían que hacer, porque el apoyo había que darlo donde había que darlo. Porque desde un diario, chocolate por la noticia, el problema es ponerla donde había que ponerla».

«Ultras quieren desgastar al FA»

Mujica respaldó la actitud de Tabaré Vázquez, el día que dialogó con Adeom, frente a frente, delante de la sede del Frente Amplio, dijo que la misma contribuyó a «enfriar el partido», pero que debió enfrentar en plena calle a «200 locos con otro objetivo».

«El problema de fondo -advirtió Mujica- es que hay una izquerda pequeña, que no tiene nada que ver con el Frente, que está surgiendo, y que quiere desgastar al Frente, y que no tiene ningún interés en arreglar el conflicto. Eso no es radicalismo, eso es ultrismo».

Sin embargo, consultado sobre si quienes convocaron a los piquetes no detentan la mayoría en el gremio, respondió: «Que usted tenga mayoría no quiere decir que en 9.000 personas, 200 personas si quieren agarrar para otro lado, van a agarrar y lo vuelven loco. Esa es la realidad».

Este grupo, agregó, «quiere crecer, quieren horadar al Frente y por eso plantean lo que están planteando. Hay algunos colorados también. Me parece legítimo, ojo. Pero en Uruguay somos poquitos, y nos conocemos todos».

Mujica descartó que el conflicto constituya una «prueba de fuego» para un futuro gobierno de la izquierda. Sostuvo que la clase obrera fue «desgastada» en los últims diez años, que significaron «la destrucción de gran parte del engranaje productivo». «Gremios casi no quedan, porque ahora el más fuerte que quedaba lo partieron, AEBU. Acá no hay ningún ensayo con la clase obrera, porque desgastaron todas las fuentes de trabajo, ni siquiera existe ese nucleamiento», dijo.

«Falta de boliche»

Mujica admitió que la Intendencia «negoció mal» con el sindicato y que hubo «anuncios por la prensa antes de hablar con los compañeros trabajadores». Empero, no cargó las tintas sobre el intendente, aunque sí contra algunos cuadros intermedios a lo que les falta «boliche». «Arana es un enamorado de la ciudad, es una especie de poeta. Pero algunos cuadros intermedios han tenido una posición dirigentista, están lejos de ganarse la confraternidad con los trabajadores. Son errores tácticos. Falta de boliche», resumió.

«Hay que salir a tomar el vino, ir a la casa, salir a juntar basura con ellos. Si hay que agarrarse a los roscazos, agarrarse a los roscazos, porque al final son hombres y hay que promoverlos», agregó.

«Dolor»

Sin embargo, Mujica dijo sentir «dolor» por los incidentes, durante la Asamblea general de Adeom, que tuvo lugar en Montevideo, en el Cilindro Municipal. «Siento dolor por el espectáculo que dieron. Dolor. Y no quiero que los trabajadores de mi país se sientan así. Porque ese tipo de actitudes se transforman en un roscazo con la mujer, con el hijo, con el tipo del barrio», afirmó. *

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