Nueva agresión contra camión de recolección contratado: baleados y apedreados

Setenta policías custodiaron ayer a la Intendencia Municipal de Montevideo

Cientos de funcionarios de la Intendencia de Montevideo (IMM) pudieron ingresar ayer a sus lugares de trabajo por primera vez desde que comenzó la huelga municipal, hace diez días y los integrantes del gabinete entraron sin ser insultados.

Si bien algunos huelguistas se reunieron en torno a la carpa que se encuentra en la Explanada Municipal y hubo algunos piquetes, la importante presencia policial diluyó cualquier enfrentamiento. Pese a la orden del juez Jorge Imas para que no hubiera piquetes, algunos funcionarios se concentraron en la IMM pero no hubo nuevos choques entre funcionarios.

Alvaro Soto, dirigente de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), indicó que la concentración frente al Palacio fue «acatando la resolución de la asamblea general del gremio de mantención de los piquetes, ratificada por el ejecutivo del sindicato». Soto manifestó que la fuerte presencia policial en los alrededores de la IMM y el anuncio de que no se pagarán los sueldos hasta que se levante la huelga «revelan que la negociación que plantea la administración como salida al conflicto es inexistente, es un simulacro» porque «ha traído a la policía para garantizar que entren los rompehuelgas y sigue manteniendo la contratación de rompehuelgas».

Baleando trabajadores

La IMM estuvo custodiada ayer por setenta funcionarios policiales dependientes de la Dirección de Seguridad. El comisario inspector Roberto Mario Arbón, jefe de Inspección de la Primera Zona con asiento en el Estadio Centenario, estuvo a cargo del operativo, realizado con efectivos de las Seccionales Primera, Segunda, Tercera, Cuarta, Quinta, Sexta y Novena. Unidades de Tránsito y Radio Patrulla colaboraron en calidad de apoyo.

Quienes sufrieron ayer las mayores agresiones fueron dos funcionarios de recolección de residuos contratados por la IMM, que fueron apedreados y baleados en la zona de la Unión. Jorge Benavídez y José Wilmar sufrieron la misma suerte que Luis Viera, quien el miércoles fue baleado mientras conducía un camión contratado para recoger basura.

Benavídez y Wilmar fueron interceptados ayer de mañana en el cruce de Joanicó y Gobernador Viana por un grupo de individuos que les gritaron «Â¡carneros!», les dispararon y arrojaron piedras. Los trabajadores, que se escaparon entrando en una calle a contramano, debieron ser atendidos en el Hospital Pasteur por las heridas que sufrieron en cabeza y brazos y radicaron la denuncia en la Seccional 15ª. *

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