Minoría blanca intentará revertir decisión del Directorio: prevén tensa Convención
El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, deberá afrontar tres flancos abiertos luego de la decisión tomada de acompañar la postura de Alianza Nacional del retiro de los ministros blancos del gabinete: su deteriorada relación con el Partido Colorado, la rispidez creada con los sectores nacionalistas que se opusieron a esta resolución, y el de «curar las heridas» ocasionadas en el interior del Herrerismo.
Aunque la decisión de Lacalle de apoyar al senador Jorge Larrañaga «sorprendió» a propios y extraños, allegados al titular del Directorio del Partido Nacional y conductor herrerista expresaron a LA REPUBLICA que «en el fondo hace tiempo que pensaba esto sobre la coalición, y lo que quería era una oportunidad para sacar la pata del lazo, y esa oportunidad se la dio Larrañaga con esta propuesta».
Pero pocos lo vieron así.
No bien conocida la decisión, el presidente Jorge Batlle la calificó de «deplorable» y amenazó con eliminar alguno de los ministerios que ya existen. De estos conceptos se desprende que el relacionamiento entre Batlle y Lacalle pasaba por un mal momento, y que, por otra parte, sólo se explica la existencia de algún ministerio por una exigencia blanca.
Una fuente consultada por este matutino expresó que Lacalle y Batlle «hace tres meses que no hablaban».
Pero la decisión tomada el lunes pasado por el Directorio del Partido Nacional también «embraveció» las aguas en el ámbito de la interna nacionalista.
La coincidencia Lacalle-Larrañaga levantó desde la áspera protesta a la suspicacia de acuerdos logrados durante la visita del ex mandatario a España, semanas atrás.
En la jornada del lunes y en la víspera se sucedieron distintos contactos a nivel partidario. Desde los sectores de la Correntada Wilsonista y Desafío Nacional se anuncia que se dará pelea en la Convención nacionalista, y se expresan voces que van desde considerar que lo aprobado se trató de un planteo «de ánimo electorero» hasta quienes van más allá y resaltan la llamativa coincidencia entre Lacalle y Larrañaga.
El lunes a la noche, en el Patio de los Lamas, los dirigentes de la Correntada Wilsonista, Carlos Julio Pereyra, Sergio Abreu y Héctor Clavijo, criticaron ásperamente la decisión del ejecutivo blanco.
Clavijo dijo a LA REPUBLICA que «fue la peor decisión que tomó el Partido porque el país sufrirá las consecuencias». Estimó que fue posible superar la crisis bancaria «porque el sistema político estaba firme, pero ahora no sé qué sucederá».
«No es el momento de esta decisión que es tomada con ánimo electorero y de demagogia», agregó.
Manifestó sus dudas sobre cómo funcionará la coalición ahora con la denominada gobernabilidad desde el Parlamento, porque estando en la coalición con los ministros, aunque se declaraban los temas como asuntos políticos, no siempre fueron acatados, y dudó que ello suceda en el futuro.
En el caso de Desafío Nacional, Juan Andrés Ramírez estuvo reunido con el titular de Trabajo, Alvaro Alonso, y los aproximadamente 70 convencionales del sector intentarán revertir lo que califican de «un grueso error político» de la mayoría blanca. Desde el sector minoritario de Manos a la Obra, el embajador en Buenos Aires Alberto Volonté rechazó ayer la decisión del Directorio. Como única expresión, manifestó que con este paso «se perdió algo muy importante para la estabilidad del país».
Interna herrerista
En tanto, en una Asamblea de la Lista 71 el pasado lunes, en la que participaron los dirigentes Gustavo Penadés, Jaime Trobo, Ignacio de Posadas, y Ricardo Berois, entre otros, se explicó el alcance de la decisión tomada en la víspera.
Sin embargo, no asistió el senador Luis Alberto Heber.
Según algunos dirigentes consultados, Lacalle si bien tenía una postura favorable al retiro de los ministros blancos, prefirió escuchar a una buena cantidad de convencionales para hacerse de un paneo general de lo que opinaba el sector de cara a la Convención del 3 de noviembre.
Por una parte, tenía a dirigentes y convencionales allegados a Julia Pou (Lista 400), Gustavo Borsari (Corriente Renovadora Nacionalista), a los legisladores Carlos Garat y Carlos González Alvarez de Colonia, y convencionales de Cerro Largo y de otros departamentos, que le reclamaban por el retiro de los ministros y son favorables a un apoyo de gobernabilidad a través del Parlamento.
En cambio, la influyente Lista 71 era partidaria de continuar en el gabinete, y así lo transmitió su vocero el pasado viernes, el ex diputado Juan Carlos Raffo, agregaron los informantes.
Varios intendentes también eran partidarios de continuar en este régimen gubernamental. El próximo domingo, Lacalle deberá hacer prevalecer su postura en el seno de la Convención, apoyando la iniciativa de Larrañaga, quien en más de una vez lo ha cuestionado y que pretende arrebatarle la mayoría, intentando que el resto de los sectores no lo desacrediten, y además, cerrar rápidamente esta herida en la interna del Herrerismo, con su leal Lista 71. *
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