Hermano del desaparecido Julio Escudero califica de "versión conveniente" el informe de Comisión para la Paz

"No acepto que digan que como familiar yo avalo la versión que ellos me dieron"

José Manuel Escudero, hermano de uno de los desaparecidos sobre los que cerró su trabajo la Comisión para la Paz, afirmó que no cree en el informe del organismo presidencial, al que calificó como una «versión conveniente» con la que se intenta declarar muerto, sin dar pruebas, a Julio Lorenzo Escudero.

«No acepto la versión que me dan y no quiero que, cuando hagan público su informe, declaren que mi hermano murió tal día y que los familiares somos depositarios de las pruebas. La única prueba es que me muestren dónde está. No acepto que digan que como familiar yo avalo la versión que ellos me dieron», subrayó.

El hermano del militante bancario desaparecido en 1976, se presentó en LA REPUBLICA para hacer pública su posición que había comunicado días antes a la organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos, «donde me dijeron que hay otros que piensan igual que yo y no creen en los informes que les han dado», indicó.

Julio Lorenzo Escudero Mattos, funcionario del Banco Hipotecario del Uruguay, dirigente de AEBU y militante del Partido Comunista del Uruguay, desapareció entre el 29 y el 30 de octubre de 1976, ocho meses después de mantenerse en la «clandestinidad» luego que el 11 de marzo de ese año efectivos del Fusna allanaron su casa e instalaron allí una «ratonera».

Su esposa habló con él a las cuatro de la tarde de aquel 29 de octubre y hubo testigos de que subió a un ómnibus pasadas las 18 horas. Debía llamar telefónicamente a las 20 horas y no lo hizo. Desde entonces fue denunciado como desaparecido.

«La versión que dan no me cierra…»

En su informe, los voceros de la Comisión para la Paz indicaron a la familia que Julio Escudero fue detenido en los primeros días de noviembre de aquel 1976 y falleció entre el 2 y el 4 de ese mes como consecuencia de los apremios físicos a los que fue sometido en el Batallón de Infantería Nº 13.

José Manuel Escudero indicó a LA REPUBLICA que descree del informe de la Comisión para la Paz por una serie de datos que la familia logró recopilar luego de su desaparición. Entre ellos una información que les dio entonces el Partido Comunista sobre que Escudero y otros militantes había sufrido serias lesiones al ser interrogados en una unidad militar de Canelones.

«También tuvimos un testimonio de una persona que nada tenía que ver con mi hermano, que mientras estuvo detenida en los primeros meses de 1977, escuchó que decían que Escudero había muerto y vio una cédula de identidad de mi hermano», explica.

Casualmente, el 9 de enero de 1977  más de dos meses después de que Julio Escudero supuestamente hubiera muerto, de acuerdo al informe del organismo presidencial  efectivos de Inteligencia Policial volvieron a allanar su domicilio y, entre otras fotos se llevaron una cédula vieja del dirigente bancario.

Escudero explica que ese testigo declaró ante la Comisión para la Paz, pero su versión no fue tenida en cuenta y se optó por la versión que supuestamente le dieron fuentes militares, quienes dijeron que ese nuevo allanamiento fue porque otro detenido habría dicho que en la casa había documentos del PCU.

«Lo que nos dio la Comisión para la Paz es una versión, no digo que menos válida que los elementos que nosotros tenemos, pero en la que yo no creo. Incluso hubo un compañero apellidado Verón, ahora fallecido, que nos dijo que había estado detenido con mi hermano. Entonces, la versión que dan no me cierra», agregó.

«Para saber hay que investigar»

José Manuel, un año mayor que Julio Lorenzo, recuerda a su hermano como «un compinche». Ambos militaban en el Partido Comunista, donde José Manuel era funcionario y llegó a integrar el Comité Central. «Con él hablábamos sobre lo que ocurría, y él decía que si caía le iba a ganar a la tortura. Por eso creo la otra versión en la que decían que había sido internado por sus lesiones, como habría ocurrido con Eduardo Bleier».

«Para mí es una versión de conveniencia posible. Hay un muerto, que libera todo un crimen continuado. Una versión, entre comillas, suave para los familiares, por la que no existió un largo calvario, todo fue light y honesto. Para mí es una versión posiblemente arreglada», indicó Escudero.

«Digo que es una versión, agregó, porque acá no hay prueba. No hay algo que se pueda demostrar por la vía legal. Entonces puede creer que esos militares inventaron esa versión que le dieron a la Comisión para la Paz, del mismo modo que por años siempre negaron que mi hermano hubiese sido detenido».

Escudero señala que cuando le dieron el informe, los miembros de la Comisión le dijeron que no podían identificar a quienes les dieron los datos sobre la muerte de su hermano «Sólo dijeron que eran militares… y que, quizás, más adelante se pudiera saber algo sobre el tema restos».

El hermano del bancario desaparecido reconoció, sin embargo, el importante papel que ha tenido la Comisión para la Paz, «al reconocer que hubo personas desaparecidas en Uruguay durante la dictadura, algo que los gobiernos anteriores no quisieron reconocer. Eso se lo reconozco a la Comisión para la Paz, como le reconozco que haya aceptado que mi hermano estuvo detenido».

«Para saber hay que investigar. Lo que me dan no lo acepto. Es una versión y la tomo como tal. Me dijeron eso y me pudieron decir otra cosa. Acá no hay ninguna verdad. Es una versión de conveniencia, porque al declararlo muerto, deja de haber un delito continuado y se pasa a un crimen que ya prescribió», concluyó Escudero. *

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