Insultos, empujones y hasta golpes: para Adeom, una "refriega normal"
Los accesos de la avenida 18 de Julio y de la calle Soriano fueron cerrados por integrantes del sindicato, que se concentraron en el túnel de la calle San José y protagonizaron diversos enfrentamientos con otros trabajadores y los periodistas que intentaban cubrir el hecho. Insultos, empujones y hasta golpes se cruzaron durante toda la mañana y parte de la tarde entre los huelguistas y quienes querían entrar al Palacio Municipal.
Las agresiones llegaron al punto que al periodista Fernando Blanco, de 1410 AM LIBRE, le quitaron el grabador con que estaba trabajando. «Estoy informando», fue la explicación del periodista al manifestante que le quitó el grabador mientras le decía «apagalo porque no sé lo que querés sacar».
Eduardo Arbes, secretario general de Adeom, dijo a LA REPUBLICA que la huelga tuvo «un acatamiento muy bueno». El dirigente dijo que se impidió el acceso al Palacio Municipal porque «se entendió que se podía tratar de rompehuelgas que querían entrar y eso agravó los problemas». Para Arbes, los enfrentamientos que incluyeron «carterazos» a quienes impedían el paso por parte de algunas funcionarias que intentaban entrar, fueron parte de «una refriega normal, nada del otro mundo».
Arana molesto
El intendente Mariano Arana envió a Adeom una nota de rechazo a las barreras impuestas a quienes querían trabajar, que fueron decididas por unos pocos, ya que la asamblea del viernes pasado no había planteado que se impidiera el acceso a los lugares de trabajo.
La carta del jefe comunal dice textualmente: «En el marco del absoluto respeto a los derechos y fueros sindicales que ha mantenido en todo momento esta administración, expresamos a usted nuestra profunda preocupación y el frontal rechazo por las violentas actitudes asumidas por algunos integrantes de esa organización en el día de hoy (por ayer), en las puertas de acceso al Palacio Municipal.
Tales actuaciones no sólo han atentado contra el derecho constitucional a la libertad de trabajo, sino que ha afectado también la integridad física de varias personas, funcionarios y no funcionarios municipales.
Es de esperar que la responsabilidad de la organización sindical impida la reiteración de estas actitudes absolutamente reñidas con los principios de convivencia democráticos».
La actitud de la dirigencia gremial también fue criticada por la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU), que emitió un comunicado señalando que las agresiones a los periodistas fueron «un ataque total a la libertad de trabajo y al derecho a la información. La APU expresa su repudio a quienes amparados en actitudes intolerantes pretenden acallar a quienes deben cumplir con su obligación de informadores sociales».
Agresiones cruzadas
Un trabajador del Departamento de Cultura manifestó su molestia a Radio El Espectador y dijo que había sido «agredido por compañeros de Adeom. No me parece justo. Yo tengo veinte años de trabajo y nunca falté».
Del lado contrario, uno de los dirigentes sindicales que impedía su paso explicó: «fue una provocación que una persona quisiera entrar, quebrando la medida gremial que adoptamos los funcionarios municipales por unanimidad. Nosotros tenemos la voluntad de dejar trabajar al periodismo para que muestre esta lucha histórica de los trabajadores por no dejarse rebajar el salario, pero no queremos que se utilice la defensa de los trabajadores en las puertas de la IMM para defender nuestro derecho a la huelga».
El manifestante consideró: «quien quiso entrar fue quien agredió a los que defendemos la medida gremial».
Pablo Sanmartino, dirigente del gremio, dijo: «Lo único que hacíamos como ejecutivo y trabajadores era estar en la puerta hablando con los compañeros. Sabemos que acá vienen provocadores que no son municipales».
Gabinete autorizado
El intendente Mariano Arana y su equipo de gobierno fueron los únicos autorizados a pasar junto con algunos directores de servicio y periodistas que entraron por el acceso reservado al gabinete. El director de Descentralización, Ernesto de los Campos, que llegó a las 13.00 horas al Palacio Municipal, dijo a LA REPUBLICA que «para entrar había que pasar por los piquetes». Si bien ningún director municipal fue agredido, De los Campos se encontró «rodeado por la gente que quería entrar». «Cuando llegué había cientos de personas afuera. Empezaron a ponerse al lado mío para entrar, me agarraban de los brazos y me pedían que los protegiera. Yo no estoy en condiciones de proteger a nadie. En un momento miré para atrás y tenía una manifestación de gente que quería entrar conmigo», relató.
Cuando los sindicalistas que estaban en la puerta comenzaron a empujar a la gente para que no entrara, De los Campos gritó que era director y le abrieron una vía para que pudiera pasar solo. «Fue muy desagradable porque había veteranas que me agarraban del brazo y quedaron afuera», comentó.
Anoche, un grupo de funcionarios que esperaban que terminara de sesionar el consejo ejecutivo de Adeom comentaron el hecho. A su entender, De los Campos «provocó los enfrentamientos. El tiene su propia puerta para entrar. Es evidente que se metió entre la gente para provocar». *
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