La columna de Sherlock
Sanguinetti preocupado por el «manejo» de Granucci
* –El tema que adelantó usted, Sherlock, sobre el vehículo de OSE que circulaba con chapas truchas y que conducía el vicepresidente de ese organismo, Hugo Granucci, sigue levantando polvareda.
–No me diga. ¿Qué pasó ahora?
–Primero que no es la primera vez que Granucci rompe un vehículo oficial. Se conocen dos casos más de cuando era jerarca del Ministerio del Interior, y se dice que esos automóviles están «enterrados», uno en La Coronilla y otro en un balneario en las cercanías de Polonio.
–¿Valizas, Aguas Dulces?
–No se lo puedo precisar al detalle. Granucci es famoso por lo mal que maneja.
–¿Y?
–Que este último escándalo, el de las chapas truchas, preocupó a Julio María que enfrió en primera instancia su relación con Granucci. Incluso parece que le hizo llegar que el Foro no lo defendería en este asunto, sugiriéndole, con otras palabras, la renuncia.
–¿Y?
–Me dicen que el miércoles de la otra semana los dos hombres almorzaron para limar asperezas y fumar una primera pipa de la paz.
–¡Almorzar! Difícil que Julio María abandone un solo día las milanesas que le hace Martha.
–Así me lo dijeron. Además, me afirmaron que el martes pasado Julio María concurrió a la vicepresidencia de OSE para acordar en reserva la adopción de una serie de medidas urgentes. Tengo la versión que luego de esa reunión se pidió a por lo menos dos comisarios inspectores que rastrearan toda la documentación existente sobre el tema.
–¿Para qué?
–Obviamente, para que no siga circulando de mano en mano. Si Granucci es un mal conductor, que ello quede en el riñón del Foro Batllista. ¡Además…!
–Además, ¿qué?
–Que es una tarea muy difícil, porque mucha gente sabe todo lo ocurrido. Por ejemplo, se conoce que cuando se produjo un choque en la rotonda de Ruta 1 lo primero que hizo Granucci fue llamar por celular a su secretario en OSE. ¿Le doy el nombre?
–No es necesario…
–Y éste llamó de inmediato al ministro del Interior.
–¿A Stirling? Ve, eso si que me parece mal. Utilizar las relaciones políticas para encubrir un hecho de esas características.
Los «asesores de imagen», una moda reiterada
* —El presidente Batlle busca un asesor de imagen y parece que todavía no lo encontró…
–Es que cobran mucho.
–El hombre está dispuesto a gastar.
–Será, entonces, porque es una tarea casi imposible…
–Sé que hizo algunas gestiones y que existe una agencia que estaría dispuesta a realizar un estudio previo, pero sin garantías…
–No es para menos. Mejorar la imagen de Batlle es como trepar al Aconcagua en pantuflas.
–Otro que contrató un «asesor» es el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry. Una especie de «asesor de imagen» y «secretario de prensa»
–Usted me habla de Leandro Pauletti. ¿Verdad?
–Claro. Me han dicho que ese hombre tiene mucha experiencia en la materia, porque además de ser periodista, cumple, o cumplió, tareas similares para el ministro de Salud Pública y para Pedrito Bordaberry en Turismo.
–Ya no anda corriendo tras las notas con un micrófono en la mano. ¡Se ubicó el hombre!
–Tuvo suerte. En este momento del país, lograr un contrato de esas características es tenerla. ¿Verdad?
–¡Claro! Es bueno que algunos periodistas mejoren su situación, especialmente cuando más de quinientos colegas están en la mala.
–Es que la situación de la prensa es muy complicada.
–¡Tiene razón!
El diputado García Pintos y un «estado» envidiable
* Daniel García Pintos es un legislador que no oculta su posicionamiento derechista ni su defensa, sin altibajos, de todo lo bueno (y también lo malo) que realizan los hombres que utilizan uniforme.
Sin embargo, «el chivo», como le dicen sus allegados y algunos de sus colegas, ha sido siempre un hombre coherente con sus ideas y en ocasiones ha sabido también poner «oportunos» grabadores en reuniones «reservadas», mostrando que no sólo apoya sino que a veces también actúa.
Este legislador, además, es un fanático del ejercicio. Antes se lo veía haciendo «fierros» en el Club Neptuno. Ahora se lo puede observar por la zona de Carrasco, en short y remera roja, algunos sábados por la tarde (cuando no viaja a San Luis) corriendo por la avenida Arocena hacia la rambla donde realiza, posteriormente, algunos kilómetros aeróbicos.
Cuando Sherlock, que estaba adecuadamente apostado, vio pasar al legislador se preguntó:
–¿Estará haciendo la digestión de algún guiso criollo de esos de que parece ser afecto?
Un contrato de obra en Ministerio de Mercader
* –El Ministerio de Educación y Cultura, que timonea «Manino» Mercader, además de ocuparse de los restos de Vaimaca Perú y del traslado del museo de Historia Natural que se encontraba en una de las alas del teatro Solís, también se preocupa por los sectores sociales más carenciados.
–Me parece escuchar que sus palabras son pronunciadas con un tono irónico. ¿Pienso bien?
–Usted diga lo que quiera e interprete mis palabras como le parezca. Yo le digo que Educación y Cultura se ocupa también de los sectores carenciados.
–Explíquese.
–De inmediato. Me llegó la información de que nombró a una maestra para ocuparse de ese tema, firmando un contrato de obra que tiene vigencia desde el 19 de noviembre del año pasado hasta el 28 de febrero del 2005.
–¡Déjeme adivinar! ¿Por el doble de lo que cobra un maestro?
–Frío…
–¿Por el triple, cinco veces más?
–¡Frío! Mejor le digo la cifra para que no siga haciendo prospectiva barata. El contrato es por 37.080 pesos más IVA, lo que da una erogación mensual de 45.608 pesos.
–Diez veces lo de un maestro.
–Déjeme agregar que la erogación tiene vinculación con un convenio firmado con la Comunidad Económica Europea y el nombramiento, según asegura el expediente, es fruto de un llamado a concurso.
–Está todo bien, entonces…
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