Acto aniversario por la toma de Pando y la ejecución del "Che" Guevara

El MLN afirmó que los saqueos fueron organizados por la Policía

Ayer, en el acto aniversario de la muerte de Ernesto «Che» Guevara y de la toma de Pando por el MLN, los dos principales dirigentes tupamaros (senadores José Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro) denunciaron un plan de la derecha para evitar un triunfo del EP-FA en las elecciones de 2004. El mismo sería la creación de un lema de izquierda light, con un programa parecido al del Encuentro («seguramente tendrán en él un impuesto a la renta de las personas físicas», advirtió Mujica) y con la intención de «garronear» en la franja de los nuevos apoyos que va logrando el EP-FA. Buscarán, agregó el mismo senador, una imagen semejante a la de Tony Blair.

Esa estrategia tendrá, según Fernández Huidobro, dos variantes en su aplicación: «Pegarle a Tabaré Vázquez e incluir la mugre en la campaña». Sobre este último aspecto, el dirigente advirtió que la acción de la derecha tendrá diferencias con las viejas tácticas utilizadas en los años previos a la dictadura de 1973 y no habrá la represión de los años 60 ni tanques marchando al Palacio Legislativo.

De la nueva forma de ensuciar el escenario, Fernández Huidobro dio dos ejemplos: los saqueos del jueves previo al feriado bancario de los primeros días de agosto y el despliegue mediático que rodeó el desalojo de los liceos Miranda y del Cerro.

Sobre los saqueos dijo que se realizaron «en horario de oficina, porque estaban organizados por la policía y desaparecieron apenas aprobada la ley de fortalecimiento del sistema bancario». Huidobro adjudicó el horario de los asaltos a los comercios a la inevitable burocratización del aparato gubernamental, incluido el policial. «La misma Policía que el viernes se encargó de anunciar que una horda avanzaba a saquear los supermercados y almacenes del Centro, Pocitos y Malvín», afirmó Fernández Huidobro.

En esa línea denunció las declaraciones del ministro de Defensa, Yamandú Fau (del que dijo era una persona muy capaz para el cargo, porque estuvo en el «Frente de Batalla»), cuando amenazó con sacar a los militares a cuidar el orden interno, debido a la presencia de grupos radicales en los liceos.

El espejo africano

Mujica comenzó su intervención señalando lo que deben ser los caminos para «refundar un país», que está fundido. En esa línea de razonamiento, y en respuesta a algunos cuestionamientos provenientes desde sectores radicales del EP-FA, sostuvo que no hay que asustarse porque la izquierda aparezca defendiendo a algún estanciero de 400 hectáreas. «Cuando se abraza el camino de la revolución se abraza una novia y una ética. Nos sentaremos en todas las mesas, pero nuestra novia es la revolución», precisó.

Luego hizo una descripción de la situación económica, advirtiendo que el PBI del país caerá, en los próximos dos años, a los niveles de 1983, que Uruguay está descapitalizado, los trabajadores perdieron el 30% del poder adquisitivo en el período reciente. «El gobierno capitalista ha logrado eliminar el 30% de las organizaciones empresariales, lo que resulta una paradoja del sistema», señaló Mujica.

En la descripción de la situación, Fernández Huidobro recordó que en la campaña electoral de 1999, el EP-FA advertía que el país no aguantaría cinco años de «más de lo mismo». «La realidad mostró que apenas si aguantó dos años de gobierno de Jorge Batlle» dijo el dirigente tupamaro. Para Fernández Huidobro, el 1º de agosto cuando Batlle reunió a los líderes políticos para anunciarles la situación, «murió un país, y nació otro más empobrecido. Este necesita un programa distinto a los que habíamos planteado para evitar la situación en la que estamos hoy».

Una realidad, según Mujica que muestra «que tenemos el destino de Africa agazapado en nuestra entrañas». Por tanto, para ambos líderes tupamaros se trata de construir un programa que facilite la reconstrucción del Uruguay, tratando de que participen la mayor cantidad posible de sectores.

Sin embargo advirtió que la derecha responsable de «fundir al país» es muy inteligente y tratará de evitar el triunfo del EP-FA, para mantener el aparato del Estado, porque los partidos tradicionales más que una realidad doctrinaria están conformados por la alta burocracia del Estado y esa es su razón de ser. Para derrotarlos, agregó, es necesario saber que la contienda izquierda-derecha se dirime en el campo electoral. Por tanto, la izquierda necesita una delantera bien abierta y con punteros que cubran toda la cancha, «lo que significa bancar contradicciones, algo natural cuando hablamos de la mitad del país, que ya somos. Pero, siempre se debe saber cuál es la contradicción principal del momento». En el presente, añadió, es derrotar esta política que liquida al Uruguay. Tras hablar de sordas agresiones en la izquierda, sostuvo que «la verdadera unidad es olvidar los agravios para tejer acuerdos». *

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