Jorge Batlle, versus Jorge Batlle
DANIEL LEMA
Pero a lo largo de estos diez meses, sistemáticamente, el gobierno ha dado marcha atrás con varios anuncios, o directamente aplicó la medida opuesta a la proclamada. Empero, la situación no es nueva. LA REPUBLICA informó semanas atrás que durante la campaña electoral de 1999 Luis Mosca, que estaba al frente del equipo económico, ordenó a sus funcionarios no revelar las cifras reales del déficit fiscal: 800 millones de dólares, dato que públicamente manejó la izquierda pero fue negado desde el Poder Ejecutivo.
Inflación
En esta administración ocurrieron situaciones similares. Por ejemplo, en los primeros seis meses, el equipo económico elevó al Parlamento dos ajustes fiscales. En ambos casos, se aseguró que de esta forma se evitarán males mayores.
En febrero, durante una sesión parlamentaria, Bensión asegura que Uruguay «está al borde del colapso» si no se aprueba el ajuste. Luego se afirmó que de esta forma se evitará que la inflación se dispare.
A mediados de mayo el entonces titular de Economía defiende ante los senadores que la política cambiaria impulsada hasta el momento es crucial: «pensamos que un mayor ritmo de devaluación podría terminar agravando las condiciones del mercado interno».
Un mes después, estima que la inflación a fin de año rondará el 15% anual. Esta afirmación contrasta por lo dicho a comienzos de 2002 por el propio presidente Jorge Batlle, para quien la implementación de los ajustes permitiría evitar que la inflación trepara a los dos dígitos.
Ahora bien, esto quedó por el piso cuando en agosto de este año se conoce la carta de intención que el gobierno uruguayo firmó con el Fondo Monetario Internacional, donde las autoridades nacionales prevén una inflación del 40%.
Otro hecho que generó polémica no hace mucho tiempo, tiene que ver con el anuncio de Bensión de eliminar la devolución de impuestos al sector exportador. Ello ocurrió el miércoles 26 de junio, dos días después, el Poder Ejecutivo admite que dio marcha atrás con la medida.
Otro cambio de rumbo importante tiene como protagonista a Bensión. El 25 de junio en el Parlamento, dice que no tiene pensado renunciar. El 18 de julio, luego del acto oficial por la Jura de la Constitución, Batlle dice que no cambia de «montura» en el medio de un arroyo embravecido, al referirse a la posibilidad del alejamiento de Bensión.
El lunes 22, se informa que habrá nuevo ministro de Economía.
El día anterior, el domingo, Lacalle se muestra molesto con las idas y venidas de Batlle respecto a Bensión y a la mañana siguiente reclamó su alejamiento.
Fue al inicio de este invierno cuando se produjo uno de los hechos que marcó un cambio importante en el gobierno de Batlle: los dichos del mandatario a la cadena de televisión Bloomberg, acusando a los argentinos de ladrones, y cuestionando el poder político del presidente Eduardo Duhalde.
Al día siguiente, Batlle concurrió a Buenos Aires a pedir disculpas, con lágrimas en los ojos, por sus dichos.
Corralito no
La situación del sistema financiero también significó dolores de cabeza para el gobierno. El martes 30 de julio se decreta feriado bancario, que se levanta al lunes siguiente, con el objetivo de reestructurar la situación de los bancos. Se conoce que en los primeros cinco meses del año el país perdió un tercio de sus reservas: 3.981 millones de dólares.
El jueves 1º de agosto Batlle le anuncia a los principales líderes políticos la congelación de depósitos a plazo fijo en bancos estatales, un pequeño corralito.
Sin embargo, el día anterior, el ministro Atchugarry descarta un corralito financiero. Si se va más atrás en el tiempo, el 19 de julio, el entonces presidente del Banco Central, César Rodríguez Batlle, descarta «cualquier restricción a los depósitos bancarios».
En cuanto al futuro de los cuatro bancos suspendidos, se anuncia que el 28 de agosto se sabrá su futuro. Hasta el momento ese plazo vencería el 25 de octubre.
En agosto, también se conoció el acuerdo secreto con el Banco Comercial que obliga al Estado a dotar de «liquidez» y «solidez» financiera al Banco Comercial y en caso de no cumplir, establece «la obligación de comprar todas las acciones que tengan los bancos internacionales en su poder».
Paralelamente, la ex directora del BCU, Rosario Mederos, denuncia que Bensión actuó afectando el patrimonio del banco y que la ayuda al Comercial no tuvo «sustento».
En setiembre, LA REPUBLICA revela el acuerdo que firmó Bensión con el Banco Mundial: reestructura del Banco Hipotecario, modificación del seguro de desempleo, reformulación del gasto social.
En los últimos dos meses también se registraron dificultades por falta de información. A mediados de agosto, los ahorristas que fueron a retirar dinero de sus cuentas, se encontraron con que tenían que firmar un vale y que realidad recibían un préstamo del Banco República.
A nivel comunal, también se han realizado reclamos por incumplimientos de anuncios.
El cronograma de pagos a los intendentes fue prometido para mediados de junio, sin embargo tal pago aún no ocurrió. *
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