El canciller Opertti elevó al BPS una fórmula para vertir los aportes del servicio exterior

Gobierno reconoció trabajo "en negro" en varias embajadas: será subsanado

El canciller Didier Opertti y el embajador de Uruguay en Argentina, Alberto Volonté explicaron la información divulgada el miércoles de noche en el programa de televisión argentino Puntodoc  recogida ayer por LA REPUBLICA  sobre supuestas irregularidades en nuestra representación diplomática en la capital del vecino país.

En el programa, rotulado como un caso de «impunidad diplomática», se hizo referencia a una millonaria evasión previsional a raíz del pago «en negro» a funcionarios, a actitudes «autoritarias» del actual embajador Volonté, y a quejas del vecindario por ruidos molestos que provienen de la sede diplomática. También se denuncia el «alquiler ilegal» a particulares argentinos de oficinas o dependencias de la embajada. Para documentar esta información se presentó testimonios de supuestos ex empleados de la embajada, así como cámaras ocultas.

«No hay ningún tipo de irregularidad», afirmó ayer categóricamente el ministro Opertti al referirse a los aportes previsionales y la «tercerización» de parte de la embajada en Buenos Aires.

Respecto a los aportes, el canciller informó que están «avanzadas» las negociaciones con el Banco de Previsión Social para solucionar la situación.

«Al día de hoy puedo informarles que ya le hemos elevado al BPS una fórmula, un planteo para que el banco lo considere en los niveles que crea del caso, y podamos definir un medio de pago, por el cual la embajada de Uruguay en Argentina vuelque al BPS los aportes del personal uruguayo que trabaja en la embajada y le permita ampararse al sistema previsional uruguayo. No hemos optado por el camino de una contratación de AFAP o algo similar a la espera del criterio del BPS», explicó el jerarca.

Opertti reconoció que esta «situación lleva mucho tiempo», y recordó que en su momento existió «resistencia entre el personal a ingresar en el sistema previsional uruguayo». Además, informó que esta situación se registra en otras embajadas y anunció que se están buscando fórmulas para otros casos como Bruselas o Ginebra.

Respecto a la tercerización, Opertti indicó que se realizaron antes del inicio de la actual administración, y se han rescindido los correspondientes contratos. «Hoy día están los locales desocupados», aseguró. «Esta fue una tercerización que se hizo de los locales que no se utilizaban para la embajada, y en su momento fue una fórmula para contener recursos de bienes que no producían beneficios».

En cuanto al edificio, Opertti informó que el gobierno sigue evaluando la venta del mismo, ya que «supera las necesidades de la Embajada. Pero aclaró que esto dependerá del mercado, que en este momento «está deprimido».

Volonté se defiende

Por su parte, el embajador Volonté defendió su gestión durante una entrevista realizada en el programa Primera Voz que conduce Sonia Breccia de 1410 AM LIBRE.

Volonté afirmó que desde que asumió en el 2000 contrató a dos personas (una cocinera y una abogada) que desde el primer día aportan a la Seguridad Social uruguaya.

El embajador dijo que los casi 40 funcionarios que tiene hoy la sede «fueron contratados por otros embajadores en otros tiempos, y serán ellos los que tienen que dar las explicaciones. A mí no me gusta hablar por otros y menos por colegas».

Volonté rechazó las acusaciones de que es «autoritario» en su gestión y se refirió a algunos de los ex funcionarios que aparecieron en el programa de televisión. Dijo que algunos de esas personas no les gustó la rebaja del salario que se implementó. «La reducción de personal nosotros la hicimos a través de la adecuación del salario. Había gente que estaba ganando 2.500, 2.800 dólares, ajustamos los salarios y hubo muchos que en la medida que bajamos los salarios se fueron».

«El presupuesto de la embajada tomando todos los sueldos de los diplomáticos, el alquiler, por todo, es más o menos 2.500.000 dólares anuales, y esto estaba cuando yo entré en una cifra cercana a 4 millones de dólares anuales. Hoy el salario promedio de la embajada uruguaya anda en los 1.000 dólares mensuales».

Respecto al alquiler de parte de la Embajada, informó que rescindió «todos los contratos y saqué a todos los inquilinos para afuera».

Consultado sobre las denuncias por ruidos molestos, el embajador señaló que la Embajada continuará realizando fiestas con el objetivo de juntar a los uruguayos.

Por ejemplo recordó que a principios de setiembre «resolví festejarle los 80 años a China Zorrilla, también de paso habíamos invitado a Los Chalchaleros. ¡Qué le cuento que se armó una linda cantarola!, ¡fue una noche espléndida!, había venido de Uruguay Juancito Peyrú, que toca la guitarra y canta como los dioses. China estaba radiante. Horacio Ferrer hasta recitó, y recitaba con Enriquito Estrázulas. Fue una fiesta de la cultura uruguaya. Ese 2 de setiembre algún tango y alguna chacarera siguió hasta la madrugada… forma parte de la vida diplomática congregar a los uruguayos que triunfan en la cultura, el teatro, la música, y esa fiesta se ve que no les gustó… pero bueno, la hice y la voy a seguir haciendo porque creo que forma parte de las obligaciones de un embajador de Uruguay en Argentina de convocar a esa pléyade de uruguayos que me decían que no se acercaban tanto a la embajada como antes». *

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