Expectativa en el sistema político uruguayo por resultado de las elecciones en Brasil
En el gobierno uruguayo se sigue «con tranquilidad» el proceso electoral de Brasil. Fuentes oficiales comentaron a LA REPUBLICA que en el Ejecutivo ya se maneja como «muy posible» que Lula triunfe en la primera vuelta, pero nadie «se juega» directamente a esa posibilidad. Además, se estima que la asunción al gobierno del líder del Partido de los Trabajadores, difícilmente cambie el actual rumbo de la política de Brasil.
A nivel municipal, el gobierno de Montevideo del Encuentro Progresista-Frente Amplio, «no oculta el agrado que nos produciría que un representante de aquellos gobiernos locales con los que venimos trabajando muy bien pudiera ser electo Presidente de la República».
El director del Departamento de Desarrollo Económico e Integración Regional de la Intendencia de Montevideo (IMM), Alberto Rosselli, dijo a LA REPUBLICA que la comuna «mira con expectativa» las elecciones en Brasil».
Rosselli destacó que el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) brasileño, Luiz Inácio «Lula» da Silva, es «absolutamente partidario de reforzar el Mercosur como un instrumento que ayude a nuestros pueblos a mejorar esta situación. En ese sentido, aquellas fuerzas que tienen una definición similar a la nuestra son bienvenidas». El director municipal aspira a que si Lula llega al gobierno «las actitudes de Brasil sean coherentes con el discurso del candidato».
Sin embargo, aclaró que el relacionamiento internacional del municipio capitalino con otras ciudades no depende del gobierno de turno, dado que en la IMM «somos absolutamente respetuosos de las decisiones que los ciudadanos de cada país toman y del gobierno que eligen. Tenemos un buen trato con todas las ciudades aunque evidentemente hay más puntos de contacto y perspectivas de un futuro común con algunos más que con otros».
«Sirve como experiencia»
El senador Alberto Couriel (Vertiente Artiguista) indicó que Brasil «es el país más importante de la región desde todo punto de vista y es el único país que tiene una visión distinta a la de Estados Unidos para la región».
«Brasil fue el país que hizo los mayores esfuerzos de generar un ámbito dentro de América del Sur para negociar conjuntamente los problemas económicos de la región con Estados Unidos, y defendió siempre una solución colectiva y unitaria».
Recordó que se diferenció de la postura del presidente Batlle respecto al ALCA. «La chance que Lula gane las elecciones es extremadamente importante porque cambia la correlación de fuerzas en la región y sirve como experiencia para saber cómo un gobierno de izquierda con el tamaño de Brasil puede relacionarse internacionalmente en este mundo dominado bilateralmente con Estados Unidos con un presidente extremadamente duro como lo es Bush», aseveró.
También puede ayudar «a un mejor relacionamiento con los organismos financieros internacionales». Para Couriel, «la experiencia de Lula sería muy relevante desde el punto de vista de las transformaciones internas que se puedan generan dentro del Brasil para lograr ese tan ansiado modelo alternativo de crecimiento con equidad social, con igualdad, con distribución del ingreso».
Asimismo, «el triunfo de Lula podría profundizar la temática del Mercosur incluyendo elementos de complementariedad productiva y aspectos sociales que no han sido tenidos en cuenta».
«Altas expectativas para un movimiento como el Frente Amplio, muy cercano a la ideología que profesa el PT brasileño», concluyó.
«No pasará nada»
En tanto, el senador colorado Pablo Millor consideró que sería un error de la izquierda que saliera a festejar como propia una victoria de Lula como si fuera «el cambio», de quien sostuvo que si llega al gobierno «no pasará absolutamente nada».
«Todo parece indicar que esta vez se le va a dar a Lula que ya es un referente histórico en Brasil. Hoy Lula es distinto, al menos en su aspecto, con un asesor de imagen que por lo que me dicen es el mejor que hay en Brasil, y además sin tener de contrincante a un candidato de peso o con ese ángel que hay que tener en un país como Brasil», señaló Millor que integra la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado.
«Francamente pienso que a partir de un triunfo de Lula no va a pasar absolutamente nada», afirmó Millor. Agregó estar desorientado por el comportamiento de los mercados, sobre todo los financieros: «hace seis u ocho meses que viene ganando Lula por demolición y sin embargo cada vez que sale una encuesta se desploma la Bolsa, el real se dispara y los valores brasileños sufren una caída».
Indicó que Brasil cumplirá con sus compromisos ante los organismos de crédito internacionales y valoró que «se está por convertir en una potencia petrolera».
Sentido democrático
Desde el Partido Nacional, Carlos Julio Pereyra valoró el significado democrático de las elecciones en Brasil «cuando al igual que Uruguay, se vieron sometidos a dictaduras. Lo primero es celebrar eso».
Sobre la eventualidad del triunfo de Lula, Pereyra señaló que «tiene un gran apoyo popular y que promete reformas sociales. El juicio de la política a llevar corresponde a los brasileños».
Respecto a la incidencia en el ámbito del Mercosur, Pereyra desea que sea «muy beneficiosa, de alguna manera restableciendo las condiciones que nunca debieron dejarse de lado, como fue la violación de las normas que se crearon a través del Tratado del Mercosur y los Protocolos correspondientes, en cuanto a la libertad para la introducción de bienes y servicios».
«Esto no se ha materializado puesto que en el Brasil siempre se están deteniendo cargamentos de arroz y de otros productos uruguayos y siempre se termina con la excusa que como es un régimen federal el gobierno central no puede intervenir pero fue el gobierno soberano de Brasil el que firmó el Convenio», puntualizó.
Defensa del Mercosur
Para el presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara alta, el socialista Reinaldo Gargano los comicios son vistos «con extraordinario interés».
«Brasil es el principal socio de Uruguay en el Mercosur, pero además hay una larguísima historia de vida conjunta en América latina», reflexionó.
El legislador encuentrista expresó su deseo de «alentar un cambio en Brasil que aliente a reforzar la línea de defensa del Mercosur, y el candidato del PT es el que mejor ha interpretado esta necesidad».
«Para la salida de la crisis que vive la región es de tremenda importancia que Luiz Inácio Da Silva ‘Lula’ se convierta en el presidente de los brasileños», expresó.
Sobre la incidencia en Uruguay, Gargano señaló que «va a ser una lección de democracia». «A mí me ha llenado de satisfacción que ante las actitudes de la pretensión de interferir en el proceso electoral a agentes económicos y financieros internacionales, incluso algunas declaraciones no muy santas de algunas personas que están en puestos de responsabilidades en el gobierno uruguayo, el propio gobierno brasileño y todos los candidatos hayan defendido la independencia de Brasil y la defensa de las instituciones democráticas», agregó.
«No cambios sustantivos»
José Amorín Batlle (Batllismo, Lista 15) señaló que el candidato a la presidencia del Brasil por el Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio «Lula» Da Silva es un postulante que «en su parecer y decir es totalmente distinto al que se presentó en la primera elección presidencial, y eso es natural porque a medida que un postulante va acercándose al poder se da cuenta de que las posibilidades que tiene de aplicar algunas políticas están limitadas».
El principal problema que tendrá Da Silva es que «no va a realizar cambios sustantivos con respecto al
gobierno del actual presidente Fernando Henrique Cardoso, ni va a poder cumplir no sólo con las promesas de la actual campaña electoral, sino con la idea que la gente tiene de Lula de los último 14 años».
«Somos los primeros en desear que a Lula le vaya bien, porque si a los países con los que Uruguay tiene mayor relación comercial les va bien, eso le ayudará a nuestro país, de lo contrario seguiremos sintiendo el impacto negativo que ha tenido Brasil para nosotros», indicó Amorín Batlle.
«Propuesta productiva y solidaria»
El diputados Carlos Pita (Corriente Popular) manifestó que el posible triunfó de Da Silva repercutirá en nuestro país muy positivamente porque es un político de una madurez y seriedad reconocida por la sociedad brasileña y también internacionalmente».
Resaltó que se trata de un candidato de «gran prestigio que le garantizará a Brasil una excepcional inserción en el mundo, pero además encarna un intento de una propuesta productiva y solidaria muy importante ya que será el primer gobierno progresista y solidario que va a hacerse cargo del poder».
Destacó que no hay diferencias abismales entre los programas de gobierno de Da Silva y Serra, sino que las diferencias son en cuanto a la credibilidad y la voluntad de cumplirlo. «Lula tiene todo el crédito y Serra lleva en sus espaldas el problema de credibilidad producto de lo que no se ha hecho hasta hora en el gobierno de Cardoso».
«Un triunfo de Lula sería algo muy prometedor para la salida en clave política y regional de la crisis uruguaya», puntualizó.
«Hay que esperar cómo se desenvuelve»
«Hay que esperar»
Por su parte, el diputado Arturo Heber Füllgraff (Línea Nacional) resaltó que Da Silva ha tenido con respecto al Mercosur y sus actuales socios declaraciones que «han sido favorables, aunque tuvo algunas expresiones no muy felices con respecto a la Argentina, lo que por otra parte también relativizó. Pero es bueno que tenga una expresión de acercamiento con la región».
«Hasta ahora han existido reacciones de nerviosismo y desconfianza ante el eventual triunfo de Da Silva, pero eso no significa que tengan razón. Hay que esperar los acontecimientos y ver cómo se desenvuelve», consideró el parlamentario nacionalista. Por otro lado, indicó que las repercusiones en nuestro país según quien gane las elecciones «serán las mismas, salvo que alguno de los presidentes tenga una posición de cambio de Brasil dentro del Mercosur. Sin embargo, Brasil siempre ha tenido una política muy individualista ya que en momento de dificultades internas ha tomado decisiones contrarias al espíritu del Mercosur y luego las ha comunicado como un hecho ya consumado».
«Negativo para nuestro país»
Por su lado, el diputado Ruben Díaz (Foro Batllista) sostuvo que una posible victoria de Da Silva en las elecciones brasileñas «contribuirá a la inestabilidad de la región y será negativo para nuestro país». «En lo posible nuestro país debe tratar de establecer vínculos comerciales extrarregionales con lo cual tendremos mayor estabilidad en nuestro desarrollo económico, pero nunca nos terminará de ir bien si a Argentina y a Brasil no les va bien. Por tanto, partiendo de la hipótesis de que gane Lula será una incógnita en muchos sentidos, creo que no sería un gran gobierno pero ansío que no haya una catástrofe en Brasil desde el punto de vista económico y social», puntualizó el legislador forista.
«Un gran signo de interrogación»
En tanto, Pablo Mieres del Nuevo Espacio Independiente resaltó que los comicios brasileños muestran «un aumento fuerte de la sensibilidad de los mercados a las decisiones políticas. Los mercados capaces de marcar, con sus crisis y reacciones, quiénes son favoritos y quiénes no lo son, ese es un dato que lamentablemente está pesando».
Para el legislador, «independientemente de quien triunfe en las elecciones del próximo domingo el hecho «marca un gran signo de interrogación con relación a Brasil, porque Cardoso es una de esas figuras muy difíciles de sustituir por su peso e inteligencia política».
Además, el eventual triunfo de Lula plantea «la incógnita que supone la izquierda accediendo al gobierno en un país tan importante como Brasil, pero habrá que ver cuál es el Lula que gobernará, si lo hace en clave de izquierda histórica habrá dificultades». (Más información en Mundo) *
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