Vázquez: "No le corresponde al EP-FA indicar a la IMM qué tiene que hacer"
Tabaré Vázquez admitió problemas financieros de la IMM, pero dijo que éstos son producto de las circunstancia que vive el país y se alimentan por la discriminación a la que es sometida por el gobierno nacional.
Tres capítulos abordó Vázquez en su audición semanal de CX 36: la no conformación de los organismos de contralor del Estado (Corte Electoral y Tribunal de Cuentas); la reforma tributaria y la reimplantación del impuesto a la renta; la realidad de la IMM.
Sobre el primero, el presidente del EP-FA señaló el silencio oficial ante el reclamo de su fuerza política de que se cumplan las normas constitucionales al respecto.
Vázquez se mostró partidario de ir a una reforma tributaria, pues este sistema es «anacrónico, complejo, injusto y, por si fuera poco, ineficiente». En esa dirección se pronunció por reimplantar un tributo –el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas– que mediante una progresividad según el nivel de ingreso de las personas, establecería la solidaridad fiscal necesaria para que una sociedad funcione adecuadamente. «Porque ésta no es un mercado y porque, reiteramos, la desigualdad social es una bomba que cuando explota causa daño en toda la sociedad», afirmó.
Campos delimitados
Finalmente, Vázquez se refirió a la supuesta «crisis municipal», advirtiendo que «algunos fanáticos de la moda del fin de la historia y otros personajes siempre propensos a ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo, han decretado el quiebre de lo que ellos denominan el modelo de gestión frenteamplista en la IMM».
Para el líder de la izquierda no existe un modelo de gestión frenteamplista en la comuna capitalina, ya que dijo: «no tenemos una relación patrimonialistas respecto al gobierno de Montevideo. No es el gobierno del EP-FA, sino de y para todos los montevideanos.
Es claro que no es neutral. Se inspira en determinados principios y valores y actúa en consecuencia con el respaldo de la mayoría de la población».
Si bien, añadió, «no es secreto para nadie que el gobierno de la comuna atraviesa una coyuntura de dificultades financieras. Si se tiene en cuenta la gravedad de la crisis económica y la emergencia social que padece el país, las limitadas competencias de los gobierno departamentales y el carácter no lucrativo de las intendencias municipales, resulta bastante comprensible esta situación.
Lo anterior no es una excusa para justificar carencias y disfuncionalidades que pueden existir en el gobierno municipal, no los hay perfectos y el de Montevideo no es una excepción, siempre son perfectibles y el de la capital, también».
También abordó la relación fuerza política-ejecutivo comunal y sostuvo: «no nos corresponde a nosotros como fuerza política indicarle al gobierno municipal lo que tiene que hacer en materia de gestión. No lo admitimos cuando ejercimos la titularidad de la Intendencia de Montevideo y no vamos a cambiar el criterio desde la presidencia del EP-FA».
Luego señaló la discriminación que sufre la IMM. «La Intendencia no sólo tiene que dedicar muchos recursos humanos y materiales a tapar los agujeros que deja el gobierno nacional, por ejemplo en materia de alimentación y salud, sino que además es sancionada por hacerlo.
La sanciona el propio gobierno nacional, para la IMM no hay tolerancia en el BPS, es la única del país que hace aportes patronales. Tampoco está incluida en la adquisición de maquinaria, que en condiciones ventajosas, promueve el MTOP, ni comprendida en la ley que obliga a los casinos del Estado, instalados en el departamento, a volcar un porcentaje de sus ganancias al municipio. Si esto no es discriminación, ¿de qué se trata? Los efectos de la misma recaen sobre todos los montevideanos, cualquiera sea su identificación política, y en especial sobre los más pobres que son quienes más apoyo necesitan», concluyó. *
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