El Poder Legislativo puso en funcionamiento recortes

Reducción en teléfono y controles en café azúcar y agua, generan malestar

El objetivo de la medida es la reducción de gastos, máxime si se tiene en cuenta que el Parlamento le adeuda a Antel facturas de aproximadamente once meses de antigüedad.

La razón de la anormalidad tiene su explicación en que la Tesorería del Ministerio de Economía y Finanzas entrega menguadas cifras para el funcionamiento legislativo.

Paralelamente, desde ayer comenzó a regir la nueva empresa de limpieza, compuesta por funcionarios que conformaron una SRL y que cumplían la misma función para quienes poseían los derechos de la licitación.

Poco consumo

Por otra parte, el nuevo sistema de venta de tiques de café, cortado, té, y de suministro de agua mineral gratuita, ha tenido poco éxito si se le observa desde el punto de vista del consumo aunque significará el ahorro de algunas decenas de miles de pesos mensuales.

Por ejemplo, en alguna cantina que debe atender a varias oficinas y comisiones con legisladores y delegaciones, en toda una tarde, apenas se podrán vender una treintena de estos tiques.

En el Senado, la instrumentación del nuevo sistema no ha sido fácil según trascendió de parte de algunos funcionarios: se les entrega el azúcar en 200 bolsitas de 7 gramos, y también a través de los 200 gramos de café que se le otorga a cada cantina, algún funcionario jerárquico de la División Intendencia realiza un cálculo sobre cuántos café deberían de haberse vendido.

Esta situación ha originado tensión en el funcionariado.

¿Agua caliente?

Pero si las situaciones ya de por sí han adquirido una mayor complejidad a la luz de restricciones y de hechos de pública notoriedad a nivel de seguridad, uno de los hechos más llamativos se presentó cuando un legislador pidió una taza solamente con agua caliente, presumiblemente, le colocaría un sobrecito de té que él ya tenía en su despacho.

Desde la División Intendencia, según señalaron fuentes políticas a este matutino, partió la orden que el agua caliente también debía cobrarse, lo que originó una protesta del parlamentario y dejar sin efecto la novedosa propuesta.

Aunque en un principio se señaló que el agua mineral se seguiría dando en forma gratuita, en Diputados, se planteó la necesidad de ser restrictivo a la hora de concederla.

Apelando al viejo dicho que «un vaso de agua no se le niega a nadie», los funcionarios son reacios a acatar la orden, y mucho más resistente si lo tienen que hacer con compañeros de trabajo o con personas que por su tarea, comparten muchas horas desde hace años. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje