El presidente Batlle indagará ante los mandos militares sobre desaparecidos
Al regresar de su viaje a China (10 al 20 de octubre), el presidente Jorge Batlle, recibirá el informe final de la Comisión para la Paz e iniciará gestiones ante los mandos de las Fuerzas Armadas para intentar obtener datos sobre el paradero de los restos de medio centenar de desaparecidos en Uruguay.
La intervención del presidente Batlle constituirá la última etapa de la investigación oficial sobre los desaparecidos que se inició a comienzos de su mandato, cuando se confirmó la identidad de la niña que en cautiverio en Uruguay tuvo la ciudadana argentina María Claudia García de Gelman, nuera del poeta Juan Gelman.
En las últimas semanas integrantes de la Comisión para la Paz presentaron a sus respectivas familias informes verbales, basados en informaciones proporcionadas por militares, sobre las circunstancias en que se produjeron las muertes de seis militantes del Partido Comunista del Uruguay (PCU) y en los próximos días se reunirán con los familiares de otros tres.
Según indicaron sus familiares a LA REPUBLICA, Carlos Arévalo, Eduardo Bleier, Julio Escudero, Otermín Montes de Oca y Félix Ortiz fallecieron como consecuencia de las torturas aplicadas durante los interrogatorios a los que fueron sometidos en el Regimiento de Infantería Nº 13 o en el Establecimiento de La Tablada. En el caso de Miguel Angel Mato Fagián, se informó que fue acribillado a balazos dentro de un vehículo militar, en un confuso hecho que se produjo durante un operativo en el que lo trasladaban para obligaron a identificar locales y personas de su grupo político.
Un contacto prohibido
Durante sus dos años de trabajo, la Comisión para la Paz integrada por representantes del gobierno y de diversos sectores sociales y políticos, no pudo concretar entrevistas con los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas por expresa decisión del presidente Batlle.
En mayo del año 2001, los abogados Gonzalo Fernández y Carlos Ramela habían concretado una reunión con el comandante en jefe del Ejército, teniente general Carlos Daners, pero el encuentro fue prohibido por el primer mandatario en su condición de jefe de las tres armas.
Batlle consideró que debía posponerse la consulta a los mandos militares hasta que se tuviera el informe preliminar de la Comisión para la Paz para, recién entonces, interrogar personalmente a las Fuerzas Armadas sobre detalles y la ubicación de los restos de los desaparecidos.
Hasta un año atrás, la Comisión para la Paz consideraba aclarada, aunque sin la ubicación de los cuerpos, la situación de 15 casos de desaparecidos en Uruguay de las 30 denuncias tramitadas. A ellos se agregan ahora los seis casos revelados y los otros tres sobre los que se dará cuenta.
Varios casos pendientes
Desde su creación y hasta la fecha, la Comisión para la Paz no ha logrado avanzar en el esclarecimiento de varios casos considerados «paradigmáticos» por las organizaciones de familiares y de derechos humanos, como el de la maestra Elena Quinteros o el del maestro Julio Castro.
Luego de la reaparición de Simón Riquelo, el hijo de Sara Méndez secuestrado en 1976 en Buenos Aires, en el trabajo de la Comisión también quedan pendientes la situación de María Claudia García de Gelman, trasladada clandestinamente a Uruguay y sobre cuya muerte el propio presidente Batlle habría revelado detalles al senador Rafael Michelini.
Del mismo modo, la indagación oficial sobre los casos de desaparecidos no se ha pronunciado sobre la situación de una veintena de uruguayos, secuestrados en la cárcel clandestina Automotores Orletti en 1976, sobre quienes existen testimonios que indican que también fueron trasladados clandestinamente a Uruguay, en un vuelo tripulado por el actual comandante en jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general (av) José Pedro Malaquín.
La confirmación de un traslado masivo de uruguayos desde Buenos Aires sobre los que no se han tenido más datos, implica la posibilidad de que se haya producido una ejecución masiva de detenidos y que exista dentro del territorio nacional un cementerio clandestino, en el que se encontrarían los restos de los desaparecidos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad