"Si el PN tiene en Montevideo un voto más de los que tuvo en octubre, ya es un éxito"
–Diputado Sebastián Da Silva, ¿qué significado tiene para el Partido Nacional que Ruperto Long sea el candidato único de Montevideo?
–El mayor significado que tiene la elección del candidato es haber reencontrado un hombre que tiene una verdadera vocación para los temas de la ciudad de Montevideo.
Hemos visto en los últimos tiempos que quizás el Partido haya tenido candidatos básicamente de carácter nacional y no tengan la misma especialización para los temas de Montevideo. La candidatura de Ruperto Long no se agota el 14 de mayo. Si Dios quiere, el partido va a tener una recuperación muy fuerte en Montevideo merced al apoyo total que tiene el candidato en todos los sectores del partido. Vemos que es un proyecto de mediano y largo plazo en donde el partido tiene que, bajo la jefatura de Ruperto Long, tratar tema por tema la problemática municipal durante los próximos tiempos. Creo que con Ruperto Long, con los conocimientos, con la inteligencia, con la visión moderna que manifiesta en cada una de las oportunidades que se le requiere, podemos encontrar un excelente camino para recuperar ese discurso ciudadano, que el partido en algunos casos ha perdido.
–La expectativa de la recuperación del Partido Nacional de Montevideo debe pasar por superar ese 12% que obtuvo en octubre, pero ¿cuál podría ser un objetivo preciado, importante? ¿Llegar al 20%, por ejemplo?
–Creo que no hay que hablar de porcentajes ni tampoco de las expectativas. A los nacionalistas nos está tocando vivir una etapa muy difícil a raíz del resultado del mes de octubre, y tenemos el deber de empezar a reconstruir el partido a través de la elección municipal. En eso estamos, y en eso vemos con mucha alegría que el partido se haya recuperado en casi todo el territorio nacional y también vemos que eso es un elemento más para el análisis de la situación del partido y sobre todo para hacer la autocrítica de la elección de octubre.
En el departamento de Montevideo el partido tiene un piso de un 12% y creó que hay mucha gente que en octubre no compareció con su voto que, con un hombre de la trayectoria wilsonista de Ruperto Long, va a volver al Partido y por eso es importante que, aunque sea, el partido tenga un voto más en Montevideo. Si el partido tiene un voto más de los que obtuvo en octubre en Montevideo, para nosotros ya es un éxito, y estamos confiados en que van a ser más.
–Con el poco respaldo que el partido obtuvo en octubre en la capital, ¿no corre el riesgo de convertirse en una colectividad eminentemente representativa del interior?
–Corría el riesgo en la medida que hubiera elegido mal el candidato. Con la elección de Long el partido vuelve a tener un discurso municipal. Hay que tener claro que no es sólo un proceso de 45 días de campaña sino, básicamente, de mediano y largo plazo.
–Las diferencias suscitadas entre el Herrerismo y Desafío Nacional, usted ¿cree que están superadas y que son heridas que ya están cerradas?
–Mire, hay diferencias… Hay que hacer un análisis de las actitudes políticas que tienen que tener los sectores. Estamos muy preocupados por la situación del partido y estamos haciendo un esfuerzo, como nunca el sector Desafío Nacional dejó de hacer. Tengamos claro que el sector en las elecciones de abril y en las elecciones de octubre dio todo para que el partido tuviera la mayor representación electoral. Y con vistas al siglo XXI y a este tiempo político nuevo, básicamente estamos abocados a que el país tenga un gobierno como se merece, apoyando fervientemente al doctor Jorge Batlle en los inicios de su gestión –sin duda lo vamos a acompañar durante los cinco años–, y también tratando de que nuestros dirigentes lleven en todo el país la mayor cantidad de votos posible para que el partido salga de esta posición un poco incómoda, un poco inusual, que los blancos tuvimos que soportar, de ser el tercer partido.
–¿Y cómo observa la interna partidaria, en donde aparece un Herrerismo con mucha fuerza y otros grupos más pequeños como Alianza Nacional, Desafío Nacional, Manos a la Obra o Alem García, entre otros?
–Hay que hacer un análisis en dos aspectos: básicamente, la transformación de las normas electorales, el no existir la acumulación por sublema hace que veamos en la bancada de diputados una situación que no coincide con la realidad política de cada departamento. Quizás por algún error de campaña, dividimos candidaturas en algún departamento que posibilitó que siendo el sublema más votado en la entonces Alianza Nacional no hayamos podido conseguir la banca pero en lo que hacemos hincapié es en una conformación política que tiene el Partido Nacional a raíz de la elección de abril. La elección de abril es clara en cuanto a que existen dos grandes sectores dentro del partido: uno es el sector oficialista, con casi el 50% de respaldo, y el otro es el sector no oficialista, con casi el mismo apoyo. Esa es la radiografía que tiene que analizar y en base a la composición de la Convención vemos que no es tan hegemónico el apoyo hacia el Herrerismo. Queremos empezar a reconstruir constructivamente, como lo hemos hecho siempre, tratando de impulsar nuestras ideas, marcando nuestras diferencias cuando las tengamos que marcar, pero sabiendo que el partido es uno.
–Ahora, a la luz de lo sucedido los últimos meses, no parece una tarea fácil la reconstrucción del ala no herrerista.
–Acá lo que no podemos hacer es tener una suerte de fiebre electoral, una «electoralitis». Lo que tenemos que hacer cada uno de los sectores es sumar esfuerzos para que el partido salga adelante. Es bien claro que el partido tiene cinco o seis sectores y es claro que cada uno de esos sectores tiene matices. La seriedad que el país requiere es que sus actores políticos estén pensando en resolver algunas difíciles situaciones que el país tiene y no hacer cálculos electorales.
–La tarea de reconstrucción del partido no parece ser un proceso tranquilo. Se lo planteo así en la medida que en el club Aguada en el lanzamiento de Long, su líder, Ramírez, fue abucheado por parte de los adherentes allí presentes.
–En un partido pasional como el nuestro, siempre, a lo largo de la historia, se ha dado este tipo de situaciones. Quizás esto no lo veamos en estructuras más cerradas como puede ser la izquierda o en partidos que pueden llegar a compartir ese silencio del poder, como ha sido el Partido Colorado. El partido nuestro siempre ha sido partido pasional pero siempre hay algún desubicado y el partido ha tenido largas experiencias en tratar de solucionar este tipo de situaciones. Los que abuchearon a Juan Andrés, que no fueron muchos, son lo que los van a aplaudir de aquí a muy poco tiempo.
–¿Por qué confía en ese cambio de actitud?
–Como blancos y como integrantes de un sector importante, de un sector que reúne la mayor opinión pública después del sector oficialista, en el Partido Nacional debemos hacer un análisis claro del desarrollo electoral del partido analizando cuatro elementos. Un análisis del proceso electoral en su conjunto que nace en las elecciones de abril, sigue en las elecciones de octubre, hay que analizar el comportamiento del Partido Nacional en noviembre y también incluir el comportamiento electoral del mes de mayo.
Con base en ese análisis, en esas conclusiones que vamos a sacar tomando las cuatro elecciones, es que nuestro sector va a posicionarse haciendo la autocrítica que tenga que hacer tanto sectorial como partidaria, y tratando con muchos dirigentes que son de muy buena madera de encontrar las soluciones que el país requiere. Está en nosotros, en el doctor Ramírez y en el conta
dor Alonso, que esto sea así y no en vano fuimos la segunda candidatura más votada en las elecciones de abril.
–¿Se profundizará esa relación entre Desafío Nacional y Manos a la Obra?
–Hay una experiencia muy rica que se está llevando a cabo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, donde quizás por afinidad, pero también por el aspecto generacional, que es el equipo más joven, que promedia los 35 años, y hay una visión partidaria en común. Vamos a reeditar esa rica experiencia ahora en el ámbito municipal en el acuerdo en conjunto entre la lista 903 y la 34 en apoyo a la candidatura de Long, pero eso no significa que cada sector no mantenga sus propios perfiles y sus propias autoridades.
Tenemos que ver cómo nos va en esta experiencia común en el departamento de Montevideo, y quizás en el día de mañana empezar a trasladar eso a ámbitos nacionales.
—¿Cómo evalúa su sector el contenido de la Ley de Urgencia?
–La Ley de Urgencia es un muy buen instrumento que nos habilita la Constitución y hoy puede permitir una dinamización del trabajo parlamentario. Hay temas que quizás requieran de un estilo un poco más exhaustivo pero es un muy buen instrumento que vamos a tratar de promover para que se reedite en años subsiguientes porque el país tiene sus tiempos y el Parlamento tiene que adecuarse a esos tiempos.
En este caso, hay aspectos de toda índole y no los hay de tipo negativo y creemos que la tarea de gobierno del doctor Batlle no se acaba con la Ley de Urgencia ni mucho menos. Tiene cosas muy positivas y por eso discrepo con algunos planteamientos del Frente Amplio y del Nuevo Espacio, que tratan de desjerarquizar el Ministerio de Deportes y Juventud, porque hay que darles a las nuevas generaciones un instrumento legal sólido, y la jerarquía ministerial pone en relevancia cómo se tiene que tratar a toda una generación que está llamada a gobernar el país. Hoy vemos en el mundo a través de los medios noticiosos que hay una generación en el entorno de los 27 a 30 años que es la que gerencia toda la realidad política y económica en el mundo. Nuestro país va hacia ese camino.
–¿Qué opinión tiene sobre los proyectos del Herrerismo de que varias de las empresas públicas comiencen a funcionar en el Derecho Privado, y por otro en una mayor participación de las Fuerzas Armadas en el tema de la seguridad pública?
–Sobre las empresas públicas no tenemos una posición definida aún. Hay que juntarse con los técnicos del sector y tomar una. Es claro que el pueblo ya laudó una suerte de injerencia en las empresas públicas, y yo en aquel momento del reférendum apoyé la ley que estaba en el Parlamento. Los tiempos han cambiado y hay que hacer un análisis viendo empresa por empresa y evaluar hasta dónde es positivo.
En el tema de las Fuerzas Armadas sí tenemos una posición. Creemos que hay que darle a cada fuerza en este caso las competencias que requieran y las Fuerzas Armadas bastantes asuntos ya tienen para atender como para asumir responsabilidades que a ellos no les competen. Esa tarea le compete a la Policía y no vemos con buenos ojos tratar de reasignarle funciones a las Fuerzas Armadas.
–En el tema de los desaparecidos, ¿cómo observa Desafío Nacional este tipo de gestiones de parte del presidente Batlle y los reclamos de los familiares de los desaparecidos?
–Debe de ser una de las situaciones más delicadas que el país no ha terminado de laudar. Vemos con muy buenos ojos el posicionamiento del gobierno. Es un tema que hay que solucionar cuanto antes pero hay que tratar de encontrar una solución que satisfaga a ambas partes. Apoyamos todas las medidas que alienten a la pacificación nacional y tratar de dar vuelta una página que para todos fue muy oscura. Apoyamos la gestión y las iniciativas de Jorge Batlle. Quizás a todos nos sorprende con la velocidad que este tema está empezando a abordarse. Recogiendo expresiones del general Seregni, creo que cuanto menos politizado esté el tema, mucho mejor va a ser la solución.
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