Ultima presentación de Atchugarry como senador, en el Parlamento, ante autoridades del Banco Mundial

"Si Ud. tiene una corrida a 100 km de distancia, se contagia"

Atchugarry realizó estas apreciaciones el día antes de ser nombrado como ministro de Economía y Finanzas, en donde manifestó que «las corridas bancarias siempre se paran con dinero y una sonrisa, y cuanto más grandes, con más dinero y más sonrisas».

La representación del Banco Mundial estuvo integrada por Girmai Abraham, de Eritrea, quien representa a los países angloparlantes de Africa, Guangyao Zhu, que es el representante de China en el Banco Mundial, Finn Jonck, de Dinamarca y representante de los países nórdicos y bálticos del Banco Mundial, Tom Scholar, que representa al Reino Unido en el Banco Mundial y Pierre Duquesne, quien representa a Francia.

También, asistió Moisés Pineda, quien representa a México y a otros países centroamericanos; Robert Holland, de Estados Unidos; y, Jaime Ruiz, que representa a Colombia y otros países.

Jonck señaló que «el objetivo de nuestra visita es familiarizarnos con el Uruguay, su situación y economía y, al mismo tiempo, forma parte de un programa de visitas del Cuerpo Directivo, cuyo fin es visitar los países que tienen préstamos».

«Los préstamos pueden ser concedidos de diferentes maneras, como sin duda ustedes saben, pero su objetivo es alcanzar el máximo efecto en la reducción de la pobreza», agregó.

Manifestó además que «también tenemos una política de graduación, lo que significa, en principio, que el Uruguay, por su alto ingreso ‘per cápita’, estaba en el camino de una graduación, pero a la vista de la severa crisis económica, se ha hecho evidente que la presencia del Banco es más necesaria que años atrás».

Para Jonk, «sin duda, la crisis en sí misma va a tener a corto plazo un efecto en los préstamos».

«Uruguay siempre cumplió»

En su intervención, el hoy secretario de Estado Atchugarry, recordó que «Uruguay siempre ha cumplido sus compromisos internacionales; incluso, en el Siglo XIX prendamos nuestros ingresos de aduana en el medio de una guerra civil para pagar nuestras deudas, y las pagamos.

Nosotros tenemos la obligación de abrir algunas oportunidades de inversión en ese destino de servicios del país, y para esas cosas seguramente ya nuestro representante, Mario Soto, habrá hablado y seguirá hablando, de modo que yo no voy a pedir nada».

Atchugarry expresó además que «si el Uruguay pudiera emitir hoy préstamo voluntario con algún respaldo, como se ha hecho a través de mecanismos financieros que a veces el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo utilizan, que no son antidefault pero funcionan como tales, podríamos dar esa tranquilidad sin siquiera pedir dinero, sino simplemente que nos ayuden a devolver la confianza».

«Esas son las dos cosas que les pedimos: mercado y que nos ayuden a devolver la confianza. De pagar nuestras deudas nos vamos a ocupar nosotros», afirmó.

Participación pública

Asimismo, el senador encuentrista Alberto Couriel preguntó sobre «cuál es la evaluación que han hecho acerca de los programas de ajuste estructural en América Latina, sobre todo en la década de los noventa, porque se vio como parte del Consenso de Washington que en este momento recibe críticas de un ex funcionario del Banco Mundial y actual Premio Nobel de Economía: Joseph Stiglitz».

Recibió diferentes opiniones, y hasta una evaluación referente a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se había equivocado en algunas de sus políticas. Fue llamativa la respuesta del representante danés sobre cuál sería la relación apropiada entre sector privado y público.

«Pero puedo contestar desde la perspectiva de mi país, que es más o menos del mismo tamaño que el Uruguay. Creo que la relación apropiada depende de en qué punto del desarrollo se está ubicado», estimó. Puntualizó que «si observamos lo que ocurría hace cincuenta años, podremos estimar que el tamaño del sector público en Dinamarca, en aquel momento, era el mismo que el actual en el Uruguay, es decir aproximadamente un 30% del Producto Bruto Interno; actualmente, el sector público ocupa más del 50% del PBI».

«¿Sólo causas externas?»

El representante francés Duquesne dijo que «es claro que la crisis en el Uruguay se debe en su mayor parte a la situación de los países vecinos, ¿pero no creen que también hay razones internas para eso?», y preguntó: «¿cuáles son esas razones? Si tan sólo es una crisis de confianza, ¿qué es lo que se debe hacer, en términos psicológicos o de otro tipo, para que el pueblo del Uruguay recupere la confianza?»

El senador nacionalista Luis Alberto Heber aclaró que no era del partido de gobierno y manifestó que «el Uruguay tiene problemas internos pero también tiene problemas externos de colocación de sus productos».

«Como es sabido, la competencia desleal es parte de una discusión que se viene llevando adelante con mucha lentitud en la Organización Mundial de Comercio. Sin perjuicio de que no asignamos todos nuestros males ni al Fondo ni a los organismos multilaterales –que, al contrario, son los que nos ayudan– quiero destacar que hubo una carta, por lo menos inédita, hace muy poco, del director del Fondo Monetario Internacional, creo que al Parlamento Europeo, y que puede marcar el inicio de una nueva etapa», agregó. En ella, sostuvo Heber, «se decía que debíamos tener por parte de la Unión Europea una mayor cuota de colocación de nuestras carnes, la cuota Hilton». *

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