Batlle apostó por Atchugarry
El anuncio del presidente Jorge Batlle -cinco minutos antes de la apertura de la actividad bancaria- trajo relativa calma aunque sólo a nivel político. Desde tiendas blancas, el presidente del Directorio, Luis Alberto Lacalle -quien horas antes precipitó la caída de su antecesor en el cargo, Alberto Bensión- respaldó el nombramiento de Atchugarry. Los índices económicos, empero, mantuvieron su tendencia de los últimos días, aunque notándose cierta expectativa ante los eventuales anuncios del nuevo secretario de Estado (ver Economía), que se conocerían en esta jornada.
Atchugarry asumirá el cargo hoy a la hora 11 en la sede del Ministerio de Economía.
El lunes, entrada la noche, el secretario de la Presidencia, Raúl Lago conversó con el principal legislador de la Lista 15 y le informó que el presidente quería nombrarlo como nuevo ministro de Economía.
Según fuentes coloradas, en esa conversación Atchugarry esgrimió una serie de argumentos -familiares sobre todo- por los que no accedía al pedido. Sin embargo, conversaciones posteriores con el propio Batlle resultaron decisivas ya que hicieron que éste modificara su actitud. Según varias fuentes consultadas, el Partido Nacional presionó para que el mandatario designara en Economía a un político y no a un técnico, y veían en Atchugarry al «candidato ideal». La mañana de ayer para Batlle volvió a ser agitada. Desde las 7 hasta las 10 de la mañana estuvo reunido a solas con el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Ariel Davrieux, en la residencia de Suárez y Reyes. Una vez culminada la reunión, ambos dirigentes partieron juntos en el auto presidencial rumbo al Edificio Libertad.
Allí, pasadas las once de la mañana se inició una importante reunión en la que estuvieron presentes el vicepresidente Luis Hierro, el ex ministro Alberto Bensión, el presidente del Banco Central, César Rodríguez Batlle, el asesor presidencial Carlos Ramela, Lago y el prosecretario de la Presidencia, Leonardo Costa. A las 11 y 30 horas ingresó por el fondo de Casa de Gobierno y por el subsuelo, Atchugarry. Casi una hora y media después, Batlle bajó a la sala de conferencias del Edificio Libertad y anunció que Atchugarry era el nuevo ministro.
Pero Atchugarry, hasta la hora 9 mantenía su postura de negarse a acceder al requerimiento. Según fuentes políticas, en el proceso de convencimiento intervino también el ex presidente Julio María Sanguinetti. De acuerdo con esos informantes, el legislador quincista habría aceptado cumplir esa función «por un corto tiempo».
«Un alto honor»
«En circunstancias tan difíciles y especiales para la República, contar con la colaboración de Alejandro Atchugarry es para cualquier gobierno un alto honor», aseguró el mandatario, visiblemente cansado. Mientras Batlle hablaba, en el séptimo piso Bensión y Atchugarry trabajaban juntos en el traspaso de mando que ocurriría en esta jornada.
En tanto Batlle, señalaba que la decisión se tomaba debido a los «tiempos políticos» que imperan en el país. «Tiempos políticos porque será el Parlamento el que tendrá que dilucidar los instrumentos legales imprescindibles e impostergables para poder llevar adelante las tareas sin ninguna duda arduas y difíciles en las que estamos empeñados. Ayer dije algunas cosas sobre eso y hoy las quiero reiterar. El Uruguay ha sufrido un embate que, considerado en términos porcentuales, en cualquier país del mundo hubiera significado la absoluta quiebra de un sistema financiero. El 40 por ciento de los depósitos bancarios del Uruguay han sido retirados por los depositantes a lo largo de estos siete meses de duro trabajo».
Batlle dijo que con la asunción de Atchugarry y del nuevo Directorio del Banco Central (en las próximas horas) «pretendemos por esta vía no solamente volver a poner en funcionamiento a pleno ambas instituciones, con titulares eficientes y confiables -tanto como lo fueron los anteriores- sino consolidar la orientación de una política económica que tiende básicamente a tratar de devolverle al país la competitividad para poder continuar su impulso exportador, devolverle al país las opciones de inversión que por no haber tenido esa posibilidad el impulso exportador se había en cierta medida enlentecido y mantenido en guarismos no lo más atractivos y convenientes para la República, y al mismo tiempo, refundar y consolidar un sistema financiero y un sistema bancario que ha sido tremendamente agredido por acontecimientos no propios y que, sin ninguna duda, con la ley de recapitalización y otras medidas va a estar en condiciones de volver a darle a todos los depositantes la tranquilidad que siempre tuvieron y que pueden tener la certeza de que el Uruguay va a cumplir interna y externamente con todas sus obligaciones».
La situación económica y política del país llevaron a que el presidente Jorge Batlle suspendiera su viaje a Ecuador para participar de la cumbre de presidentes de América del Sur.
En su lugar partirá hoy el vicepresidente de la República Luis Hierro.
La cumbre de gobernantes sudamericanos se realizará entre el 26 y 27 de julio en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil.
Lacalle respaldó a Atchugarry
Segundos después que Batlle culminara su conferencia de prensa y en un hecho que marca la forma en que se relaciona la coalición de gobierno, el presidente del Directorio blanco Luis Alberto Lacalle anunciaba a través del celular de Raúl Lago que inmediatamente brindaría a su vez declaraciones a la prensa en la Ciudad Vieja.
En la sede del Directorio nacionalista, Lacalle informó que habló con Atchugarry y anunció que se reunirían.
El ex presidente de la República confirmó la postura blanca: la necesidad de un dirigente político para el difícil Ministerio.
«Se trata de una figura de primer nivel del Partido Colorado, con los conocimientos políticos y económicos necesarios para defender ese cargo, y por tanto desde el punto de vista de la estabilidad y la tranquilidad este es un muy buen mensaje para dentro de nuestro país, y para fuera.
El Partido Nacional sostiene que la estabilidad es esencial para la economía del país, y al mismo tiempo lo es el desarrollo y la reactivación.
Son las dos tareas en las cuales el señor ministro y el gobierno saben que pueden contar con el Partido Nacional para que todo el país, porque este tema no es de un partido o de la coalición, pueda torcer el rumbo hacia metas más positivas».
Lacalle manifestó que el hecho de que Atchugarry provenga del ámbito político permitirá «hacer cosas que deben estar bien presentadas y hacerse con celeridad. No le he escuchado sus planes pero a priori estoy seguro que hará una buena gestión».
Lacalle reiteró que es necesario aprobar medidas de urgente reactivación, y señaló el compromiso para aprobar con urgencia el proyecto de ley en tal sentido que está estudiando el Senado. *
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