Batlle decidió "cambiar de caballo", dolorido por actitud de los blancos
Batlle pidió la renuncia a Bensión inmediatamente después de que el Partido Nacional reclamó abiertamente la necesidad de remover de su cargo al funcionario. Anoche, el mandatario dijo que el gobierno se sentía «dolorido» por la actitud de los nacionalistas y anunció que daría el nombre del sustituto en esta jornada.
Al respecto, trascendió en la víspera que el cargo había sido ofrecido inicialmente al actual senador Alejandro Atchugarry (Lista 15), pero que éste no habría aceptado. También se manejó el nombre del economista Carlos Sténeri (representante del gobierno ante los organismos financieros en Estados Unidos), quien hasta ayer aparecía como firme candidato a ocupar la titularidad del Banco Central, y el de Julián Moreno, como sustituto de la directora forista Eva Holz, en calidad de vicepresidente de la institución. Sténeri, según las fuentes, tendría inconvenientes de tipo personal para asumir el cargo.
Empero, tras confirmarse la renuncia de Bensión, el nombre del economista Ernesto Talvi surgió también como posible reemplazo del contador César Rodríguez Batlle.
Bensión, quien ayer desistió de aparecer públicamente, suspendió un viaje a los Estados Unidos para gestionar un nuevo tramo de los fondos aprobados por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Fuentes oficiales dijeron que «interinamente», esas gestiones quedaron en manos del embajador de nuestro país en EEUU, licenciado Hugo Fernández Faingold.
Batlle comunicó telefónicamente la renuncia del secretario de Estado a los socios de la coalición y mantuvo ayer intensas reuniones con casi todos los integrantes del equipo económico (ver recuadro). Alrededor de las 20.45 horas, Batlle recibió a Bensión en el 7º piso del Edificio Libertad y aceptó su renuncia. El secretario de Estado, quien había llegado un rato antes a la sede presidencial a bordo de un Rover color gris, matrícula de Presidencia, se retiró sin efectuar declaraciones.
La salida de Bensión del gabinete puso fin a una larga lista de desencuentros entre los socios de la coalición, un pedido de censura desde la izquierda, y a una jornada de intensos rumores sobre el futuro del equipo económico. Como anécdota, la dimisión contraviene el propio espíritu del Presidente, quien días antes había rechazado expresamente el relevo. «Le voy a dar un consejo: si anda a caballo y va a cruzar un arroyo embravecido, no cambie de caballo en la mitad del arroyo», había dicho Batlle a un periodista el pasado 18 de julio, tras la fiesta oficial.
Tras la reunión del Directorio del Partido Nacional, su presidente el doctor Luis Alberto Lacalle pidió públicamente la renuncia del ministro de Economía y respaldó en forma enfática la gestión de la contadora Rosario Medero, quien entregó al ejecutivo blanco su renuncia al directorio del BCU.
Poco antes de la sesión del Directorio, el propio presidente de la República Jorge Batlle comunicó a Lacalle su intención de remover al ministro. Este hecho, desde el punto de vista del nacionalismo, implicó un «tercer cambio de actitud» del mandatario con respecto a la permanencia o no de Bensión (ver pág. 4).
Medero, por su parte –que fue recibida ayer por el Directorio blanco–, cuestionó los controles efectuados por esa institución y dijo que éstos deben reformarse para que «no haya bancos fundidos y banqueros ricos».
Lacalle recordó que el Partido Nacional votó y firmó por unanimidad una declaración reclamando cambios en la conducción económica, cuando se procesó la censura contra el secretario de Economía, que no fue escuchado por el gobierno. «Hoy recogiendo la opinión del Directorio del Partido Nacional, sostenemos que dicha modificación en la conducción económica debe incluir la titularidad del Ministerio de Economía», afirmó Lacalle. Según fuentes oficiales, el anuncio del presidente del ejecutivo blanco «sorprendió» al gobierno y puso fin a la permanencia de Bensión en el gabinete.
Desde la izquierda, el senador Alberto Couriel recordó que durante la interpelación y pedido de censura del ministro, pronosticó algunos cambios a nivel del gabinete y «un punto de inflexión» en la situación el presidente del EP-FA, Tabaré Vázquez, se reunió ayer con los senadores «cabeza de lista», tras lo cual, Couriel, insistió con el reclamo de la izquierda de instalar un «diálogo nacional» . Respecto a un eventual ingreso del EP-FA en el BCU, dijo que se está lejos de ellos y que «no hay ninguna propuesta oficial, ni de diálogo, ni de participación del Encuentro».
Batlle, «dolorido»
Debió enfrentar otra vez las cámaras de televisión con un gesto de amargura, tal como le había pasado a principios de junio cuando tuvo que aclarar sus dichos sobre lo moral de los argentinos. Anoche, Jorge Batlle dijo estar «dolido» con la actitud del Partido Nacional y admitió que cedió al reclamo de su principal socio del gobierno al hacer a un lado a su «amigo» Alberto Bensión. «Acabo de concluir una larga conversación con el señor ministro de Economía, Alberto Bensión, que me ha comunicado que mañana por la mañana va a llevar a cabo el acto protocolar de entregar su renuncia al cargo con el cual ha honrado a este gobierno y este país», comenzó diciendo Batlle tras una tarde y noche de reuniones y comunicaciones telefónicas. La conferencia de Batlle era transmitida en directo por varias radios y algunos canales de televisión, por lo que los autos, motos, ómnibus y camiones que pasaron frente al Edificio Libertad hicieron sonar sus bocinas en señal de protesta.
En tanto, el mandatario inició una serie de elogios a Bensión a quien calificó como un «hombre inteligente, capaz» que probó a lo largo de dos años y medio «un temple necesario para enfrentar sin ninguna duda la que es la crisis financiera más grande que ha tenido que enfrentar la República Oriental del Uruguay en su historia».
El mandatario afirmó que el gobierno seguirá trabajando para salir de esta crisis, cuya causante dijo, es la situación internacional. «Es absolutamente sabido por todos que esta situación comenzó a principios de enero de este año como consecuencia de las circunstancias vividas de carácter financiero en la región, particularmente en la República Argentina, que tuvo que ver inicialmente con una serie de dificultades notorias en distintos bancos, todos ellos vinculados a circunstancias no propias y que han determinado que a lo largo de estos siete meses, en los cuales Bensión ha conducido y enfrentado los acontecimientos económicos, junto con los integrantes del Banco Central –que también hacía tiempo me habían ofrecido su renuncia–, trabajando con celo, con inteligencia y con eficacia; enfrentando una corriente que comenzó con depositantes extranjeros y que luego continuó con miedos locales que han (generado) sin ninguna duda una inquietud más allá de lo conveniente y lo necesario, y con ello le han hecho daño al sistema financiero uruguayo».
Defender al BROU
El Presidente dijo sentirse «dolorido ante el hecho de que se le haya retirado la confianza por parte del Partido Nacional al ministro Bensión. Pero este es un gobierno de coalición, y como es un gobierno de coalición, el gobierno tiene que estar atento y aunque no le gusten las cosas, aceptarlas como tales, y aunque deplora que el ministro Bensión no pueda continuar en su cargo, las tiene que aceptar como tales».
Luego Batlle se refirió al futuro del país. Dijo que el nuevo ministro de Economía «tendrá que saber que tiene que asumir una responsabilidad difícil en un momento central de la vida del país. En tanto el que se va como el que llega, como todos los integrantes de este gobi
erno, estamos absolutamente convencidos de que tenemos un solo objetivo por delante: preservar y consolidar el sistema financiero, defender al BROU y asegurarle al país atravesar esta tormenta tan fuerte que nos ha venido de afuera y que estamos decididos a enfrentar». *
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