La columna de Sherlock
Socialistas y Alianza: reunión con «bocaditos»
* La pasada semana en el «quincho» de la Casa del Pueblo, sede del Partido Socialista, se realizó un encuentro político entre integrantes de su dirección y de la Alianza Progresista. El encuentro ,organizado por el senador Manuel Núñez, tuvo encontradas «interpretaciones» por los dos sectores.
La primera sorpresa para los socialistas fue cuando el diputado León Lev, integrante de Confa, llegó con una bandeja de apetitosos sándwiches, lo que descolocó a los locatarios que estimaban que la reunión sería de carácter «político formal».
Un poco más tarde otro de los miembros de la Alianza aportó algunas botellas de refrescos, lo que «disparó» a que los representantes del partido fundado por Emilio Frugoni improvisaran un ágape. Se colocaron algunos chorizos en la parrilla que al rato –luego de sortear las dificultades de prender el fuego quedaron, se dice, de «maravilla». El senador Núñez, de apuro, hizo aparecer algunas botellas de vino.
Pasado el sofocón el intercambio político, al parecer, fue satisfactorio para los dos sectores. Sherlock supo que se hablaron varios temas, sin tapujos, centrándose la discusión en una estrategia común encaminada a intentar salir de la crisis.
Despedida de Hungría y el anticomunismo militante
* -Sabe mi amigo, se levantó la embajada uruguaya en Hungría.
-En el mes de mayo, ¿verdad?
-Sí, era una decisión lógica, teniendo en cuenta el poco intercambio comercial existente con esa zona del mundo. Pero los «vicios» de nuestro servicio exterior, llenos de dispendiosos derroches, siguieron adelante.
-No me diga.
-Claro. El Ministerio de Relaciones Exteriores, pese a que la decisión se aplicó en mayo, realquiló el edificio donde funcionaba la embajada hasta setiembre. Es que el embajador tenía que despedirse de sus amigos y eran necesarios algunos meses más de estadía. Además, como está preparando el regreso, ya hizo el negocio del automóvil.
-¿Qué marca compró?
-Un Volvo con todos los chiches.
-Imagino que debió organizar algunas fiestas de despedida. Me dicen que allí existe una importante colonia uruguaya de gente que se fue del país durante la dictadura.
-Negativo. Organizó una fiesta para el grupo de embajadores latinoamericanos que fue bien regada, sirviéndose un asado criollo.
-¿Por qué no se despidió de la colonia uruguaya?
-En ello el embajador es muy duro. No quiere relación con los uruguayos que viven en Hungría porque dice que «son todos comunistas»
Ramela, ¡todo bien!, pero fuera de la coordinación
* -Me dijeron que se superó el entredicho entre el doctor Carlos Ramela y los legisladores de la 15. ¿Es verdad?
-Desde la crisis, el senador Atchugarry en primera instancia, y también el diputado Amorín Batlle, visitaron casi diariamente a Ramela en su despacho del séptimo piso del Edificio Libertad.
-No me diga.
-Atchugarry se movió esta vez muy bien. Sin duda retomó su condición de operador político, haciendo que las «asperezas» que se vivieron entre los legisladores quincistas y Ramela se convirtieran en hechos del pasado.
-Se echó una buena cantidad de aceite en aguas que estaban embravecidas. ¿Verdad?
– Claro, ahora todo está bien, pero…
-¿Cuál es el pero?
– Que Ramela ya no es coordinador de nada.
La pregunta reiterada ¿Dónde está Walter Sánchez?
* Sherlock fue testigo. El cruel invierno había calado hasta los huesos al grupo de periodistas que se encontraban cubriendo la reunión de los intendentes con el presidente Batlle. Los periodistas, hablando en grupo frente a la residencia de Suárez y Reyes trataban de sobrellevar la inclemencia, golpeando los pies contra el piso, saltando, moviendo los brazos. Capuchas, cuellos levantados, boinas, gorros de lana, bufandas. El panorama era estoico, casi siberiano, demostrativo –como dijo alguno– de lo que es la «abnegada profesión». ¿Por qué no habrán habilitado Suárez chico? Allí pasaríamos menos frío, dijo sultano.
-¿Por qué no nos dejan entrar al hall de la residencia, como hacía Zanochi cuando gobernaba Julio María?, agregó mengano.
Otro periodista, hablando a través de la bufanda, preguntó:
-¿Dónde está Walter Sánchez?
-Está desaparecido, agregó con ruido a castañeo de dientes una periodista de televisión que había venido sin guantes y tenía las manos metidas en las mangas del saco, cruzando los brazos en su pecho, sosteniendo allí el grabador a duras penas. En ese momento el grupo de mujeres y hombres de prensa era una especie de masa en donde las individualidades habían desparecido. Trataban, por lo menos, de trasmitirse calor humano. Algunos se sentían esquimales.
La pregunta que se reiteraba era la misma.
-¿Dónde está Sánchez?
En un momento uno de los guardias se acercó a la reja y habló. De su boca salió una bocanada de vapor. Dijo que los intendentes saldrían por el portón de la avenida 19 de Abril frente a la calle Valdense. Rápidamente los periodistas se dirigieron al lugar. Al doblar y tomar por la bella avenida arbolada, comprobaron que por allí al frío se sumaba una especie de ventisca polar. El lugar, además, carece de una iluminación adecuada. Los integrantes de la prensa se apostaron tiritando frente a ese portón lateral de la residencia.
-¡Esto parece el Palacio de Invierno!, fue un comentario.
Cuando un rato después comenzaron a salir los intendentes al ver al grupo de periodistas, algunos preguntaron.
-¿Cómo? ¿Los dejaron en el frío?
– Sí.
-¿Y donde estaba Walter Sánchez?
-No lo sabemos, dijo con voz cada vez más inaudible el mismo periodista que ahora trataba de reportear a los intendentes también a través de su bufanda. ¡Sigue desaparecido! *
Polémica por subsidio para un ex periodista
* –¿Recuerda la enfermedad que se produjo en Sepredi?
-Claro, la que en forma humorística se calificó como «patitis aguda».
-Lo primero que determinó fue la renuncia como vicedirector de esa repartición del periodista Alfredo Barrán.
-Recuerdo. Pero no entiendo a qué quiere referirse. ¿Se produjeron nuevos contagios?
-Nada de eso. Es que el subsidio que le corresponde a Barrán por haber usufructuado un cargo de «particular confianza» tuvo un trámite engorroso.
-¿Por qué?
-Es que la Asesoría Técnico Jurídica de la Contaduría General de la Nación se expidió en primera instancia afirmando que no correspondía abonar el subsidio en virtud de que Barrán había configurado causal jubilatoria al momento del cese de su cargo en Presidencia. Cobraba una prestación de la Caja de Industria y Comercio.
-¿Y?
– Ese criterio fue también avalado por la Asesoría Jurídica de la Presidencia de la República que entendió que el artículo 5to de la Ley 15.900 establece el carácter restrictivo del referido subsidio y que claramente la ley dispone su otorgamiento toda vez que no se hubiera configurado causal jubilatoria al momento de la desvinculación del cargo.
-¿Y?
-Una resolución de la Presidencia de la República cortó la discusión jurídica.
-El tema por lo sano. Se dice así, ¿verdad?
-Declaró que a Barrán le corresponde el subsidio equivalente al 85 % del total de los haberes del cargo en actividad sujeto a montepío, por un período máximo de un año, argumentándose que al cesar en el cargo político no ha co
nfigurado causal jubilatoria en la Caja Civil.
-¿Y?
-El Tribunal de Cuentas entendió que en la medida en que Barrán pudo desempeñar una actividad remunerada aportando por la misma a la Caja Civil y percibir al mismo tiempo una jubilación amparada por la Caja de Industria y Comercio, igual criterio debe aplicarse para la percepción del subsidio.
-¡Menos mal! *
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