Al cierre de la edición, el EP-FA promovía la censura a Bensión

A la hora 3.50 de hoy, tras trece horas de debate, el Senado continuaba con el análisis de la interpelación al ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, por la política económica, y aguardando un pronunciamiento sobre una moción del Encuentro Progresista que promovía el mecanismo de censura al secretario de Estado, una resolución de respaldo de parte del Partido Colorado, y por otro lado, la impulsada por la mayoría del Partido Nacional que critica la actual conducción económica pero reivindica la estabilidad lograda en los últimos años.

Viernes 12 de julio de 2002 | 12:00
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Sin embargo, la principal novedad provino del líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, quien presentaría una moción en

forma individual, calificando de “insatisfactorias” las explicaciones del ministro Bensión, luego de haberlo cuestionando ásperamente en su intervención.

La moción de Larrañaga también apelará a la necesidad del diálogo político nacional. La misma contaría con el respaldo de los doce senadores del EP-FA, Rafael Michelini del Nuevo Espacio, el del miembro proponente Jorge Larrañaga, y quizás la acompañe también el herrerista Carlos Garat (15 votos).

La interpelación desnudó dos visiones, dos modelos, sobre la actual situación económica y social del país: el del gobierno, en

donde el ministro Bensión sólo atinó a reconocer que debió modificar la política cambiaria en virtud de diferentes elementos, y la del senador Couriel, que reclamó la caída del equipo económico que hoy no cuenta con una base de respaldo en ningún agente de la sociedad.

El ministro Bensión anunció la intención del gobierno de reprivatizar el Banco Montevideo. En lo estrictamente político, al menos hasta el cierre de esta edición, ningún representante del Foro Batllista había salido en defensa del ministro Bensión.

Por otra parte, el EP-FA, tal como lo había adelantado días atrás, presentó una moción para crear una Comisión que estudie y legisle sobre la actual situación del sistema bancario.

El llamado a sala había comenzado a la hora 16.28 a cargo del miembro interpelante, Alberto Couriel (Encuentro Progresista), quien cuestionó duramente el actual modelo económico que “se desmorona”, responsabilizó del atraso cambiario a las administraciones del ex ministro Ignacio de Posadas y de Luis Mosca, y que el equipo económico no tiene ninguna base social, “sólo el apoyo de los organismos internacionales”.

La sesión fue seguida por numeroso público hasta la hora 22.07 en que fueron desalojadas las barras y en movilizaciones en los alrededores del Palacio Legislativo frente a un férreo dispositivo de seguridad.

La moción del Encuentro Progresista, firmada por sus doce senadores, planteaba textualmente lo siguiente: “Oídas las explicaciones del Ministro de Economía y Finanzas, los firmantes consideran que debe juzgarse de manera absolutamente negativa la gestión del equipo económico del Poder Ejecutivo”.

En consecuencia, y “de conformidad con lo dispuesto en los artículos 147 y 148 de la Constitución de la República se propone al Senado: Que se realice en un término no menor a 48 horas una sesión especial en la cual se decida convocar a la Asamblea

General a efectos de que se censure la gestión del referido Ministro”.

En tanto desde el gobierno, el ministro Bensión, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Ariel Davrieux y el titular del Banco Central, César Rodríguez Batlle, defendieron la gestión del gobierno en temas tan polémicos como la

política cambiaria, la inversión social, y los controles en el sistema financiero a raíz de la reciente crisis bancaria.

“Nosotros tuvimos que poner el pecho ante una tormenta que se desató en Argentina”, afirmó el ministro Alberto Bensión a la hora 0.08 al referirse a las consecuencias de la crisis bancaria que también involucró los fraudes de los Bancos Comercial y de Montevideo-Caja Obrera.

Sostuvo que “estamos tratando de apagar incendios y estos son temas en que nos va la vida a todos”. Dejó en claro que la denuncia penal de parte del BCU se puso a disposición de la Justicia: “La de los Röhm, y la de los otros”, dijo Bensión aludiendo al grupo Peirano.

En una de sus primeras intervenciones, Bensión había considerado que fue una acción criminal los fraudes perpetrados en varias instituciones bancarias:

“Desde febrero de este año hemos sentido muy hondamente como un crimen fundamental contra el pueblo uruguayo los acontecimientos fraudulentos que se han dado en el sistema bancario uruguayo”.

En tanto, el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), César Rodríguez Batlle puntualizó el papel de la institución como organismo de contralor en el sistema financiero.

En ese sentido, Rodríguez Batlle dejó en claro que desde el año 2001 la institución procedió a “una revisación profunda de los controles”.

Por tanto, “la intervención fue el resultado de la supervisión que no falló”. Como fundamento de sus dichos, Rodríguez Batllerecordó que ante la situación del Banco Montevideo, el BCU “fue el primero que actuó interviniendo, después lo hizo la autoridad paraguaya y recién el último fue en Argentina”, lo cual demuestra la diligencia con la que actuó la institución. Además, sostuvo que en el caso del Banco Montevideo, el Estado ya cuenta con la mayoría de su paquete accionario.

“Morir con la bandera”

A la hora 1:30 de esta mañana el senador José Mujica MPP intervino en el debate y dijo compartir que cuando se está entre dos países de grandes dimensiones y en una región con vecinos tan inestables hay que estar dispuestos ha tener cambios monetarios, “porque la realidad es la que manda”.

Sin embargo, señaló que “el problema está en que cuando el país comprometió a nuestro principal cliente, por los procesos devaluatorios de Brasil en el año 1999, se ha quedado atrincherado y no falló el análisis económico técnico sino los intereses políticos, porque había una elección por delante”.

Según Mujica, para los países tomadores de precio como Uruguay, la flexibilidad monetaria puede servir en parte como un elemento de amortiguación, pero siendo éste el gran problema que heredó desde el punto de vista económico, el gobierno tenía dos caminos: uno una súbita devaluación para tratar después de quedarse quieto, pero tenía el riesgo de las tradiciones inflacionarias del país. Optó por otro camino, y acá hay una derrota desde el punto de vista histórico de la academia, porque optó por un camino de recesión deflacionaria”.

Agregó que importan las consecuencias. “En Uruguay tenemos una tradición: parece que el técnico de la selección Uruguaya de fútbol, Víctor Púa, encontró los cambios necesarios en el segundo tiempo en el último partido, pero aún no pudo clasificar, los porqués pueden quedar bien para la academia, pero para la sociedad uruguaya, que juzga resultados, ese es el camino impiadoso de la política”.

Consideró que la política a la cual apostó el gobierno “fracasó, que en definitiva no se rebajó el costo país por el incremento de la recesión deflacionaria y al final hemos tenido que tener una flotación, que no se sabe si es preventiva o impuesta, pero padecemos una dolarización interna y esto pasa a ser un problema crítico que nos explota por todas partes”.

“Durante dos años hemos estado tratando de dialogar a lo sordo, y dramáticamente ha sido imposible, somos prisioneros de nuestra propia inercia y creo que vamos a morir abrazados a la bandera con una conciencia lúcida de lo que debimos hacer y ya no haremos. Porque acá hay un problema de confianza en todos los planos”, agregó Mujica.

El legislador de la coalición de izquierda sostuvo: “Acá hay una familia que lleva 25 o 30 años vacunándonos prodigiosamente, entonces tendríamos la obligación de pastorearla cortito. Esto le termina costando mucho al pueblo uruguayo”.

En tal sentido, añadió que “el grupo de empresas que rodean al Banco de Montevideo y pertenecen al mismo grupo, sobregiradas, con un endeudamiento próximo a los 134 millones de dólares, los certificados de depósitos que se fuero
n para las Islas Caimán son de 280 millones de dólares y la emisión de eurobonos es de 100 millones de dólares, ha recibido una asistencia financiera de 206 millones de dólares”..

Por otro lado resaltó que en Uruguay “apenas se van a plantar 80 mil hectáreas de trigo, porque faltan 15 millones de dólares para gastar en semillas y fertilizantes y nuestro país necesita plantar 150 mil hectáreas para el pan y los fideos. Esto quiere decir que tendrá que importar y esto es una expresión de la descapitalización del sistema productivo”.

En tal sentido, Bensión sostuvo que era difícil dar una respuesta a priori y que en algunos casos se trata de casos de iliquidez que se están cobrando. “Parte del apoyo que se ha dado a estos bancos ha sido bajo la forma de asistencia al Banco Central con garantía de vales o documentos y eso se cobrará. Las otras, son formas de capitalización que se tendrán que ir dando en la medida en que dispongamos de estos instrumentos y el valor de esos bancos y su posibilidad de reventa dependerá de distintas circunstancias en el futuro”.

“Shock de confianza”

Por su lado, el senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) señaló que el reintegro de los impuestos a los exportadores es un instrumento, pero una cosa es pactar con ellos determinadas condiciones y, otra cosa, es sacarles el reintegro de impuestos y 24 horas después volver a dárselos. Este es un problema de rumbos, no es un relato de que las personas son buenas, están bien intencionadas y tienen buena fe. Pero no se trata de eso, somos uruguayos y nos conocemos y nadie dice que se han llevado un peso”.

“Acá hay un problema que es la credibilidad, el shock de confianza, porque no tenemos tiempo. Incluso con las personas que

podrían dar esa confianza la ola sería tan grande que no nos podrían sacar. Digo que el equipo económico perdió dos años y medio y no está en condiciones de generar esa confianza para sacarnos de la recesión que vivimos”, acotó el parlamentario.

¿Corralito?

En tanto, según el senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) “lo peor que le podría pasar al país es caer en corralito financiero”. Para evitar llegar a tal extremo al país “le falta un esfuerzo que es el gran acuerdo nacional que todos los partidos políticos tienen que realizar”, señaló. El legislador agregó que “el gran acuerdo con el cual todos tendríamos que estar dispuestos a avanzar, y que quizás el Parlamento pueda asumir la iniciativa para llevarlo adelante, es darle a quienes nos miran como país la tranquilidad de que el sistema bancario nacional está protegido por la acción y el pensamiento de todos los partidos. Lo que además no tendría ningún costo político”.

“Si diéramos un mensaje de esas características evitaríamos toda posibilidad de corralito en nuestro país. No quiero decir con esto que si no lo diéramos no lo evitaríamos, pero si sería ser un mensaje que podría ir más allá del ahorrista y alcanzaría a los organismos multilaterales de crédito”, puntualizó Gallinal. *

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