Elemental…
Los chorrillos
* Duhalde comenzó la semana en Tucumán, donde se recluyó a descansar en la estancia Los Chorrillos, propiedad del Grupo Peirano, que estaba al borde de la quiebra hace dos décadas, hasta que estableció en Asunción la agencia Cambios Guaraní, bajo protección de los sucesivos dictadores Alfredo Stroessner y Andrés Rodríguez. La dictadura oriental había encarcelado por unos días a su fundador, Jorge Peirano Facio, acusándolo por el vaciamiento del Banco Mercantil, que fue expropiado. Esto provocó la emigración a Buenos Aires de la familia, de origen genovés. Luego de un fallo judicial favorable, el primer gobierno de Julio María Sanguinetti lo indemnizó. Esa reparación y los negocios con la dictadura paraguaya fueron los puntos de partida de una compleja trama financiera y comercial que incluye al Banco Velox y los supermercados Disco en la Argentina; al banco Alemán en Asunción; al banco de Montevideo en Uruguay; a los supermercados Santa Isabel en Chile, Perú, Paraguay y Ecuador; al redundante Trade & Commerce Bank en las islas Caimán y Uruguay; a Velox Investments en las Caimán; a Finanbras y Banlatin en Brasil; a Velox Servicios Financieros, Velox Inversiones y Banlatin en Chile; a Velox Casa de Cambios en Estados Unidos. En Uruguay está asociado con Bank Boston y Citibank para administrar las jubilaciones privatizadas. También participa en la terminal de ómnibus del Montevideo, en el Consorcio de Aeropuertos Internacionales en Punta del Este y en la transportista de cargas Aerosur. Es decir, tiene todo lo que hay que tener para hacer lo que haya que hacer.
La jefatura del grupo la ejerce el abogado Juan Peirano Basso, de 52 años, graduado en Harvard. Juan Peirano es socio de Techint en Siderar y fue uno de los pocos asistentes a la ceremonia privada con que fue sepultado Agostino Rocca II. El grupo también tiene una participación en Casa Piana.
Que Duhalde se deje hacer la cama por Peirano, nada menos que en la estancia Los Chorrillos, es toda una declaración de principios. Y un vaticinio de sus consecuencias: si el Estado no captura por medio de las retenciones al menos una parte de las rentas extraordinarias de la devaluación, el desfinanciamiento fiscal y la suba de precios desembocarán en la hiperinflación y el caos.
HORACIO VERBITSKY
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