"No es posible que sigamos viendo bancos que se funden y banqueros que prosperan"
El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, criticó ayer la falta de control del gobierno sobre la actividad financiera. En un editorial publicado en el semanario Patria, el ex presidente manifestó: «No es posible que sigamos viendo bancos que se funden pero banqueros que prosperan». Bajo el título «Capitalismo salvaje, ¡no!», Lacalle señaló que el sistema financiero «debe desarrollarse bajo el imperio de la ley que describe responsabilidades, establece normas de funcionamiento y tipifica conductas contrarias al ordenamiento». En ese sentido, encuentra necesario analizar «los episodios bancarios del semestre que pasa» para conocer «cuáles son los mecanismos vigentes de vigilancia financiera, por qué no permitieron prever lo que ocurrió y, si es necesario, qué hay que hacer para mejorarlos». La preocupación de Lacalle radica en recuperar la confianza en el sistema financiero, reconociendo que la solidez «no se recupera de un día para otro». Además, advierte que esta confianza «solamente se recupera si se sabe qué claras y severas normas protegen tanto al inversor como al propio país, que termina pagando los platos rotos».
Esperando el cimbronazo
Lacalle reclamó al ministro Economía y Finanzas, Alberto Bensión y al presidente del Banco Central, César Rodríguez Batlle, que pongan «sus técnicos a trabajar en este asunto», sin esperar «otro cimbronazo para actuar».
Entre las medidas que encuentra necesarias, Lacalle espera que el gobierno establezca un «seguro de depósitos» para proteger a los pequeños ahorristas, porque «los grandes siempre salen bien de estas circunstancias».
A su entender «el salvajismo del más fuerte no lo podemos permitir, no sólo por su injusticia esencial sino porque atenta contra el buen funcionamiento del único sistema capaz de hacer salir adelante a nuestro país: el de libertad económica pero como todas las demás libertades, bajo un régimen estricto de derecho».
Lacalle considera que se debe apuntar a «recuperar los sistemas judiciales de cobro de deudas». En la actualidad, «a la lentitud de los trámites se agrega su costo, que vuelve ilusorio el derecho al cobro e imposible materialmente la defensa.
Ni que hablar de los cheques diferidos que tapizan el comercio nacional». Su aspiración es que en el plano bancario Uruguay ofrezca un marco donde «no se pueda hacer cualquier cosa» y tengamos «una sociedad más justa». *
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