
“Tal vez yo no lo vea, pero hay que empezar a pensarlo”, dijo anoche Batlle luego de plantear su idea. Sentado en la enorme mesa ubicada en la barbacoa que está detrás del residencial presidencial de Suárez y Reyes el mandatario analizaba la situación de las intendencias del paÃs. Estaban todos los jefes comunales menos uno: Tabaré Hackenbruch de Canelones.
En ese marco, Batlle planteó la necesidad de comenzar a “pensar” en reformar nuevamente la Constitución con dos ideas fundamentales: tener un primer ministro y eliminar las 19 intendencias y las 19 Juntas Departamentales. En este último caso se refirió a la regionalización, pero especificó de qué forma. (Respecto al planteo de los jefes comunales, ver página 9).
Tomando como ejemplo la situación de Europa, Batlle planteó que el paÃs tenga un primer ministro, pasando de esta manera de un régimen presidencialista como el actual a uno parlamentario.
Esta idea ya ha sido manejada por otros integrantes del sistema polÃtico uruguayo.
El ex candidato presidencial por el Partido Nacional Juan Andrés RamÃrez ha dicho en varias oportunidades que es partidario de un sistema polÃtico con primer ministro, que la elección del gobierno sea “por medio de las cámaras” parlamentarias y que el presidente “sea el jefe de Estado pero no jefe de gobierno”. “Esto garantiza el apoyo parlamentario al gobierno y es el mejor sistema para las organizaciones sociales multipartidarias”.
Del mismo modo, desde hace años, en varios sectores polÃticos y sociales se considera excesivo el número de departamentos dado el tamaño del paÃs. Las 19 intendencias administran anualmente un total de 800 millones de dólares y el último presupuesto prevé distribuir entre ellas 750 millones de dólares en los próximos cinco años.
“Hoy todos sabemos que la división polÃtica del paÃs no es la más correcta para promover el desarrollo”, dijo anoche el intendente de Rocha, Irineu Riet Correa, al comentar la propuesta de Batlle.
Actualmente OSE y el Ejército dividen al paÃs en regiones y no en 19 departamentos. Ellas son: norte, litoral, este, centro y sur.
Esta idea también mereció varias opiniones. El ex comandante en jefe del Ejército Daniel GarcÃa sostuvo tiempo atrás que “la administración en regiones más grandes reducirÃa la burocracia. Si se analizan las funciones que cumplen las intendencias, se ve que algunas son duplicaciones de servicios que brinda el gobierno nacional, como las policlÃnicas o la construcción de viviendas. Y en el caso de servicios como la iluminación o la limpieza, no habrÃa problema en que se encargaran las Juntas Locales”.
El vicepresidente de la República, Luis Hierro, opinó en un sentido similar. “Que un paÃs tan pequeño como Uruguay tenga 19 departamentos me parece un exceso histórico. Si hubiéramos podido concebir el paÃs ahora, podrÃamos tener cuatro o cinco grandes regiones, no más”.
El ex presidente del Frente Amplio, el general LÃber Seregni, planteó también la regionalización en lugar de los departamentos. “Desde el punto de vista administrativo, la regionalización del paÃs, sobre todo atendiendo a las distintas realidades económicas de cada región, podrÃa ser beneficiosa”.
Sin embargo, tanto Hierro como Seregni señalaron en su momento las dificultades que se generan para implementar este plan. “Esto hoy ya no lo podemos arreglar. Hay más de 100 años de orgullo y tradiciones locales que hacen que hoy sea impensable una nueva división polÃtico-administrativa del paÃs”, sostuvo Hierro.
Seregni afirmó que el “principal obstáculo está dado por los localismos, sentimientos de pertenencia muy fuertes y arraigados en la historia, que son muy respetables”.
En tanto, GarcÃa apuntó la dificultad de encarar este proyecto a otros motivos: “Ya hubo proyectos de regionalización y no prosperaron, porque todo lo que apunte a disminuir los cargos polÃticos disponibles –tanto electivos como designados– provoca una gran desazón en la gente que ocupa esos cargos o aspira a ocuparlos algún dÃa”. *
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