Ex empleados denuncian por privación de libertad a jerarcas del Surinvest
La denuncia penal de ex empleados del Banco Surinvest por privación de libertad, al ser retenidos por varias horas en la sucursal uruguaya de esa entidad financiera la tarde en que se les comunicó su despido, abarca además de Etchegoyen al subgerente general, Alberto Mello, el gerente de recursos humanos, Raúl Prego, el gerente de riesgos, Ignacio Giménez, el gerente de administración, Gabriel Prigue, el auditor interno, Efraín Roca, y el gerente de sistemas, Arturo Anichini. Los denunciantes, representados por el abogado Carlos Curbelo Tammaro, son todos ex empleados del Surinvest y permanecieron en sus cargos hasta el 31 de agosto de 2001, fecha en que fueron declarados cesantes o despedidos masivamente, sin que existiera a su respecto causa legítima que justificara la ruptura abrupta de las relaciones laborales, dispuesta por el nuevo presidente del Directorio, Juan Martín Etchegoyen, según expresa el escrito presentado.
Según los demandantes, ese 31 de agosto a las 17 horas, en forma inmediata al cierre del banco al público, Etchegoyen llamó a uno de los denunciantes, de profesión contador y le informó que quedaba despedido, al igual que el 50% de la plantilla de trabajadores. En cumplimiento de esa disposición, a las 17.30 dos porteros comenzaron a distribuir la notificación del despido a cada funcionario, mientras Etchegoyen se retiraba del local expresando que iba a comunicar la medida al Banco Central.
Ya cerrado el banco al público, no se permitió entrar más a nadie, pero cuando llegaron las 18 horas, que marca el momento de la salida normal, estaban bloqueadas las puertas de salida (de reja y de vidrio con frente a la calle Rincón) y el personal de seguridad interna informó a los gritos que nadie podía salir por orden superior.
El escrito presentado afirma que la orden superior vino del propio presidente del Directorio del Surinvest, el denunciado Etchegoyen, quien cuando salía de la institución se dirigió a un funcionario de seguridad venido especialmente para el operativo, custodio de la llave de la puerta principal de entrada y le dijo: «Por esta puerta no sale ni entra nadie sin mi autorización».
Bloqueo de ascensores y quita de pestillos
Se destaca que cuando se ordenó no dejar entrar ni salir a nadie, no había nadie ejerciendo presión desde afuera, ya que la concurrencia de bancarios en la puerta de la institución se verificó después de las 18.30 o 19 horas, al terminar la jornada de trabajo y trascender la noticia de los despidos masivos.
Añade la denuncia que el obrar criminal se completó mediante el bloqueo de los ascensores y la quita de los pestillos de las puertas de emergencia de la planta baja, y que la privación de libertad ambulatoria de los denunciantes se prolongó hasta casi las 22 horas. En ese tiempo de privación de libertad, una empleada se indispuso, no permitiéndose el ingreso de una emergencia médica, tampoco se permitió salir a una persona embarazada de siete meses e ingresar a otra emergencia médica por un funcionario con problemas cardíacos. A su vez se indica, cuando un denunciante quiso salir, se lo impidieron por la fuerza y uno de los guardias de seguridad interna le exhibió la llave, en son de burla.
La denuncia fue radicada en el Juzgado Penal de 6º Turno, el que recientemente fue ocupado por la magistrada Fanny Canessa, de destacada labor durante su gestión al frente de un juzgado en Maldonado. La denuncia fue ratificada por todos los firmantes de la misma, decidiéndose citar a los denunciados. *
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