El balance de la descentralización en Montevideo
–?Qué balance realiza en su labor durante un decenio al frente del Departamento de Descentralización?
–Fuertemente positivo, lo que no quiere decir que todo esté bien. Fuimos capaces de encontrar los espacios necesarios para las expresiones político partidarias y fuimos capaces de encontrar los espacios para la participación de la gente. En las elecciones de los concejos vecinales hemos crecido cualitativa y cuantitativamente. Quizás lo que haya distinto entre estos días y los fines de los 60 y principios de los 70, es que en aquella época la participación era de tipo discursivo y de grandes participaciones por parte de masas; hoy hablamos de participaciones mucho más concretas, como ver una guardería, un árbol plantado, una biblioteca o un espectáculo de carnaval.
—En estos momentos dentro del Frente Amplio hay una discusión sobre este departamento. Hay una propuesta de dividir al departamento en cuatro grandes regiones porque se senala que la actual estructura no es suficiente.
–El primero que empezó a hablar de que tenemos que cambiar la estructura del departamento fui yo. Además como la descentralización no es un tema de este departamento, sino del conjunto de la Intendencia, hay una gestión que tiene que ser absolutamente descentralizada y a eso es a lo que tenemos que apostar. El departamento pasó de no existir a tener 2.600 funcionarios, si seguimos así vamos a tener al conjunto de la Intendencia en Descentralización y este no es nuestro objetivo. Hay una etapa que para mí esta cerrada y es lo que tiene que ver con el traspaso de todas las actividades que se entiende se pueden descentralizar al departamento. Ese no es el camino. Teniendo en cuenta una mejor eficiencia en la gestión hay que ir a una regionalización y a una participación cada día mayor, pero para ello hay que romper con la forma de actuar que tenemos. Hay formas de actuar que los militantes de los espacios políticos pensamos son válidas para cualquier organización y eso es falso, es profundamente equivocado y es capaz de destrozar todo intento de participación.
Los hegemonismos son un mal de la izquierda y de la derecha. La política tiene sus reglas, el movimiento sindical tiene sus reglas y el movimiento social tiene sus reglas de participación, pero son todas distintas. No puedo aplicar las reglas de la política partidaria a las organizaciones sociales porque creo que estaríamos destrozando la participación. Tenemos que estar abiertos a la participación de la gente y no ser sabelotodo.
–?La regionalización corre el peligro de convertir Montevideo en feudos?
–No le tengo miedo a la regionalización porque mejoraría la eficiencia desde el punto de vista de la gestión. Lo que sí sostengo es que la participación supone escuchar a los demás y que hay espacios para construir entre todos. Eso no es patrimonio de ninguna fuerza política, ni de ninguna de las fracciones que existen en su interior, porque no alcanza con tener un rótulo de renovador, sino tener actitudes renovadoras y eso pasa por cambios culturales y cambios políticos profundos.
—?Cuál es su posición en este debate?
–Somos partidarios de regionalizar, de tener cada vez mayor democracia en la vida de las organizaciones sociales y mayor participación. Pero debemos saber que la descentralización es traspaso de poder, pero no traspaso de poder para que cinco ediles locales o cuarenta concejales se queden con él, sino para distribuir en el conjunto mayor de la sociedad; y además saber que hay que discutir para afuera y no para adentro.
Compartí tu opinión con toda la comunidad