Funcionaria diplomática niega acusaciones

Jueves 06 de abril de 2000 | 12:00
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La nueva directora de Relaciones Institucionales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Marta Echarte, rechazó ayer las denuncias en su contra por irregularidades administrativas durante su gestión al frente del Consulado en Río de Janeiro y aseguró que nunca estuvo separada del cargo por tal motivo.

En una carta que Echarte entregó en la redacción de LA REPUBLICA, señaló que su nombramiento al frente de la mencionada dirección no constituyó una “promoción” ni una “rehabilitación”, dado que no significó ningún ascenso en su carrera funcional. En su edición de ayer, LA REPUBLICA informó sobre la designación de la diplomática, quien –tal como había informado el diario en 1998– fue acusada por seis de sus subordinados por la comisión de diversas irregularidades al frente del consulado carioca. En aquel entonces, LA REPUBLICA intentó recoger la versión de la cancillería sobre estos hechos, pero sus principales voceros no hicieron uso de su derecho de réplica.

La siguiente es la carta íntegra redactada por Echarte.

“Montevideo, 5 de abril de 2000

Señor Director del diario LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Señor Director:

Quien suscribe, Marta Echarte Baraibar, Ministro Consejero del Servicio Exterior de la República, titular de la C.I: Nº 1.477.017-6 se dirige al señor Director en ejercicio de su derecho a réplica y a efectos de solicitarle tenga a bien publicar la presente con igual destaque (titular de primera página y nota con borde encuadrado en página 5) que la publicación que me alude en la edición de la fecha del diario LA REPUBLICA, que usted dirige.

En la mencionada nota se hace referencia a mi persona en términos que afectan mi honor, mi dignidad profesional y mi buen nombre atribuyéndome difusamente la comisión de supuestos hechos y conductas irregulares, que no responden a la verdad.

Al respecto considero imprescindible –previo a considerar el planteamiento de una acción legal — llevar a su conocimiento y a través del medio que usted dirige al de la opinión pública que:

1.- No es cierto que haya sido “rehabilitada” como Directora por el señor ministro de Relaciones Exteriores. Mal puedo haber sido “rehabilitada” cuando nunca he sido inhabilitada, ni suspendida ni apartada de mi cargo ni de las funciones que se me han asignado a lo largo de mis 18 años como funcionaria de carrera del Servicio Exterior de la República.

2.- No es cierto que la suscrita sea “una funcionaria descalificada”. Durante toda mi carrera me he desempeñado con el máximo respeto a mis superiores, correción, honestidad y eficiencia profesional todo lo cual surge fehacientemente comprobado de mi legajo personal.

3.- No es cierto que la dicente haya sido objeto de “un grueso sumario”. Nunca se me instruyó ningún sumario administrativo.

4.- No es cierto que haya sido agregada en el día de ayer a una supuesta lista de 8 funcionarios sumariados por graves irregularidades. Desconozco dicha lista, pero si existiese y si la misma estuviese compuesta por funcionarios “sumariados” jamás podría haber pasado a integrarla desde el momento en que como acabo de señalar en el apartado anterior, nunca he estado sumariada.

5.- No es cierto que haya sido “sometida a investigación por irregularidades”. Reitero que no he sido “sometida” a ningún sumario. Lo que existió fue una Investigación Administrativa en el Consulado General de la República en Río de Janeiro solicitada por la suscrita.

6.- No es cierto que me “promovieron” a la Dirección de Asuntos Institucionales. Mi designación como Directora de la referida dependencia no fue consecuencia de haber sido “promovida” ni ascendida, sino que se trata de una mera asignación de funciones con motivo de mi regreso a la Cancillería luego de culminado mi quinquenio en el exterior.

7.- No es cierto que “en marzo de 1994″ haya accedido a “un nuevo cargo” (en el Consulado General en Río de Janeiro) “gracias a los oficios del entonces presidente Luis Alberto Lacalle”. Como ya expresé soy funcionaria de carrera del Servicio Exterior, habiendo ingresado por concurso en el año 1982. De acuerdo al Estatuto del Servicio Exterior se nos aplica el régimen de rotación en el ejercicio de nuestra funciones, alternando períodos máximos de cinco años en el exterior y mínimos de dos años en Cancillería. La asignación de destino en el exterior es potestad del Poder Ejecutivo que dicta la correspondiente Resolución previo análisis de una Junta de Destinos. Por consiguiente, fui designada a mi primer destino como segundo Secretario y Cónsul de Distrito en la ciudad de Caracas por Resolución firmada por el entonces presidente Sanguinetti y a mi segundo destino, como Cónsul General en Río de Janeiro, por Resolución firmada por el entonces presidente Lacalle.

8.- No es cierto que los ex funcionarios administrativos del Consulado General hayan iniciado querella contra el Estado por “haberes impagos” durante mi gestión. En ningún momento dejé de pagar puntualmente los salarios de los funcionarios contratados localmente en la Oficina Consular de Río de Janeiro. Lo que existió fueron reclamaciones por rubros relativos a seguridad social y al número de horas extras que algunos de ellos sostenían haber efectuado.

Respecto a la Investigación Administrativa practicada al Consulado General de Río de Janeiro considero necesario precisar que:

A) Encontrándome en ejercicio de mis funciones como Cónsul General en Río de Janeiro, tomé conocimiento de una serie de publicaciones aparecidas en el diario LA REPUBLICA en las que se aludía a la existencia de denuncias de presuntas irregularidades durante mi gestión.

B) En tales circunstancias solicité al Ministerio por Nota de fecha 26 de febrero de 1998 que se dispusiera la instrucción de una investigación administrativa con la finalidad de determinar la veracidad o no de tales denuncias.

C) Por Resolución Nº 81.998, de 03.03.98 se dispuso la instrucción de una Investigación Administrativa en el Consulado General en Río de Janeiro, que luego fue ampliada por Resolución Nº 203.998 de fecha 02.06.98.

D) Finalizada la respectiva instrucción se constató que las denuncias formuladas carecían de fundamento por lo que fueron descartadas.

E) En el trámite de la investigación se determinó la existencia de errores formales en algunos asientos contables aunque precisándose los mismos “no revisten el carácter de grave y carecen de intención dolosa”, dado que no hubo en ellos enriquecimiento ilícito de mi persona.

Agradezco desde ya al señor Director la atención especial que le pueda brindar a esta carta en defensa de la veracidad de la información que –tanto usted en su carácter de periodista como yo en mi calidad de funcionaria del Servicio Exterior de la República que me honro en integrar– le debemos a la opinión pública.

Marta Echarte Baraibar”

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