"No estoy en el momento de analizar reformas constitucionales", dijo el presidente

Batlle desestimó planteo de Lacalle

«No estoy en el momento de analizar reformas constitucionales, no me compete ponerme dentro de ese ámbito», dijo ayer Batlle en el hall del Edificio Libertad.

El mandatario opinó que el titular del Directorio del Partido Nacional debe presentar sus propuestas al Comité Ejecutivo del Partido Colorado, a la Mesa Política del Frente Amplio y a la Junta Federal del Nuevo Espacio.

Lacalle presentó el lunes una propuesta de reforma constitucional para realizar un «ajuste político».

El planteo consiste en reducir de 99 a 66 el número de diputados y de 30 a 20 el de senadores. También propuso reducir el número de ediles: de 31 a 21 en Montevideo, y de 31 a 15 en el interior del país; y realizar las elecciones departamentales el mismo día que los comicios nacionales.

Otras de las propuestas tienen que ver con la reducción de ministerios y que se ponga un tope al déficit fiscal.

Respecto a la reducción parlamentaria, el presidente Batlle consideró: «El ahorro sería muy menor. Siempre consideré que el Parlamento tiene que ser el ámbito que, por el número de representantes, permita que todas las minorías tengan su espacio de expresión».

En cuanto a los ediles, recordó que desde la reforma constitucional de 1965 viene reclamando que haya menos ediles y que sean rentados.

Batlle también se refirió a la reducción ministerial: «La última creación y aumento de ministerios se debió a una expresa solicitud del Partido Nacional. Nosotros siempre estuvimos en contra de la creación de ministerios».

 

Propuesta y encuestas

En opinión del senador socialista José Korzeniak, la propuesta de reforma constitucional parece motivada más por las encuestas internas del Partido Nacional que ubican a Lacalle en segundo lugar en la preferencia de los blancos, que por las posibilidades de que su planteo se concrete. Según Korzeniak, le resultaría difícil alcanzar los dos tercios parlamentarios que la ley constitucional, por él planteada, exige. Por ello «aparenta ser un gesto para reconquistar simpatías perdidas», observó el senador.

No obstante, Korzeniak dijo tener dos afinidades con el proyecto Lacalle: disminuir los actos electorales y asegurar la integración y las competencias de los organismos de contralor (Corte Electoral y Tribunal de Cuentas). Pero, sobre el primer punto recordó que en el proyecto por él presentado al EP-FA, propuso, además de unir elecciones nacionales con departamentales, la eliminación del balotaje, ya que éste es un «artificio», pues a esta altura la disputa será siempre con la izquierda. Por tanto, la unificación de la segunda vuelta podría «hacerse perfectamente en octubre», con un solo candidato de blancos y colorados, ahorrando así el acto de noviembre. En cuanto a la Corte y el TC, el dirigente socialista apoyó el planteo, si bien se mostró sorprendido porque el Partido Nacional que preside Lacalle se ha negado a integrar lo organismos de contralor en el presente período legislativo, desconociendo así la voluntad popular expresada en octubre de 1999.

Por su parte, el senador Ruben Correa Freitas, del Foro Batllista, discrepó con la oportunidad de la propuesta. Dijo que el sistema político debe «dedicar todo el esfuerzo en primer lugar para abatir el déficit fiscal, y en segundo lugar para reactivar la producción en nuestro país» y no en una reforma constitucional.

Por su parte, Gonzalo Aguirre, ex vicepresidente de la República, sostuvo que la reducción del número de legisladores no va a modificar la situación del país y, en cambio, indicó que en lo personal es partidario de aumentar el número de senadores. «Si se trata de ahorrar, reducir el número de legisladores no es relevante porque el costo porcentual del presupuesto del Poder Legislativo en el total del gasto público es el dos por ciento». Agregó que «crearía dificultades para la aplicación de la representación proporcional que es una tradición del país y una garantía de las minorías».

Aguirre dijo comprender que «en estos momentos en el país hay cierto clima para eso», pero sentenció que de todos modos «cualquier reforma de la Constitución requiere tiempo para redactarla, para hacer propaganda y tiene su costo el plebiscito». «Creo que habría que pensarlo muy bien ante de embarcarse en esa tarea. En lo personal, como ex legislador, creo que los senadores son pocos».

El conductor de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, señaló que su sector aún no se ha pronunciado sobre la propuesta de Lacalle, aunque dijo coincidir en la necesidad de «un ajuste político», pero que el mismo no tiene que ser promovido como un ajuste de gastos estatales.

«El gasto del Estado no pasa por ahí. Los sueldos de todos los senadores y diputados por año supone unos U$S 6 millones en un total de U$S 80 millones de gasto del Parlamento», afirmó Larrañaga. Días atrás el diputado Julio Lara, de su sector, propuso reducir el número de diputados pasando de 99 a 66 y de senadores (31 a 21), así como de ediles, lo cual está contemplado en el emprendimiento de Lacalle.

Por otra parte, el ex diputado Alem García saludó la iniciativa del presidente del Directorio blanco. No obstante, recordó que en 1998 presentó un proyecto similar en cuanto a la reforma del Parlamento, pero el Herrerismo no lo acompañó, y tampoco lo hizo en mayo del año pasado, cuando reiteró la propuesta. *

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