Carlos Röhm "endosó" a Uruguay U$S 290: en deudas incobrables
El matutino bonaerense asegura que en su declaración ante la jueza María Servini de Cubría el pasado viernes, Carlos Röhm dijo que «su proceso era digno de un estado de terror similar al ruso en la época de Stalin o de la Gestapo en la época de Hitler».
El banquero está acusado del delito de subversión económica. Aunque antes ya había sido investigado por sus vinculaciones al banquero saudí Gaith Pharaon, dueño del BCCI el mayor Banco lavador de dinero del mundo.
En tanto José Röhm fue procesado, y desprocesado más tarde, en el caso «Coimas IBM- Banco de la Nación» ya que se comprobó que todas las gratificaciones que entregó la empresa estadounidense IBM para hacerse de un contrato de 200 millones de dólares en reequipamiento informático, pasaron por el Banco General de Negocios.
Haciendo pulpa de millones
Antes del pasado fin de semana el presidente de la República, Jorge Batlle, anunció que había alcanzado un acuerdo con los tres principales accionistas del Banco Comercial –JP Morgan Chase & Co., el Crédit Suisse-First Boston y el Dresdner Bank– para recapitalizar al mayor banco privado uruguayo en cien millones de dólares.
La maniobra de Röhm habría comenzado en los años 80 cuando el Banco General de Negocios capitalizó a una empresa Pulpa Moldeada SA. Carlos Röhm dijo a la magistrada que «no era director ni accionista de esa empresa que operaba con el BGN por cifras que nunca superaron los 300.000 dólares».
Esta declaración habría pasado casi desapercibida en el juzgado. Pero La Nación sostiene que «tal como se ve en el acta de denuncia ante el Banco Central, «Puchi» Röhm habría explicado el fraude de la siguiente manera: «(Carlos) utilizó títulos que se mantenían en custodia, por importes de aproximadamente 250 millones de dólares» para cubrir deudas originadas en la «venta irregular de crédito en estado de mora y atraso, que habría sido realizada por el Banco General de Negocios SA en los años 80″.
En otras palabras, para tapar un agujero originado en los años 80 por supuestos créditos fantasmas del BGN, Carlos Röhm habría sustraído en secreto obligaciones negociables aquí y en Montevideo y las habría vendido en Panamá».
José «Puchi» Röhm negó haber acusado a su hermano, pero los socios extranjeros ratificaron la denuncia. Según afirma La Nación «una fuente muy cercana a los socios extranjeros, «Puchi» Röhm les hizo el siguiente relato: a principios de la década del 80 el Banco General de Negocios realizó préstamos comunes a Pulpa Moldeada y a una empresa agrícola por un valor de 15 a 20 millones de dólares a cada empresa. Entre 1987 y 1988, BGN determinó que esos préstamos eran irrecuperables. Entonces el BGN le vendió los créditos malos a San Luis Financial, una empresa panameña controlada por los dueños del BGN y manejada por los Röhm. Pero Pulpa Moldeada y la empresa agrícola seguían dando pérdida. Entonces San Luis prorrogó los créditos («roll over»), hizo nuevos préstamos y capitalizó las empresas con dinero de nuevos inversores. Después, San Luis vendió estos créditos a la Compañía General de Negocios, una casa bancaria uruguaya, y al Banco Comercial, uno de los bancos más importantes de ese país.
Hasta que estalló el escándalo, ambas entidades eran manejadas por los Röhm y tenían los mismos accionistas que el BGN. Con el tiempo, a través de nuevos préstamos y capitalizaciones, esas deudas habrían llegado a 290 millones de dólares, según lo que José «Puchi» Röhm les habría dicho a sus socios.
En 2001, los inversores y depositantes empezaron a sacar su dinero del BGN y de la Compañía General de Negocios, siempre según el relato que José Röhm habría hecho a sus socios.
Como no podía juntar suficiente efectivo para pagarles, y ante la fuerte presión de inversores y ahorristas, Carlos Röhm habría retirado de la Caja de Valores obligaciones negociables del Banco Comercial y la Compañía General de Negocios por un valor aproximado a 250 millones de dólares, sin dejar rastro de esta transacción en los libros contables de esas entidades». Si esta versión se ratifica con la documentación y las escuchas telefónicas en poder de la jueza Servini de Cubría, la situación de los banqueros se complicará. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad