Antel ya planificaba mudarse y archivar sus documentos en empresas privadas
ROGER RODRIGUEZ
El anuncio del presidente Jorge Batlle sobre su decisión de vender la polémica Torre de las Comunicaciones tomó por sorpresa a funcionarios y jerarcas medios de Antel, que ya habían comenzado a planificar la mudanza de varias secciones que residen en el edificio que el ente comparte con el Banco Hipotecario del Uruguay sobre la avenida Daniel Fernández Crespo.
El pasado 17 de diciembre, el gerente de la División Infraestructura y Apoyo, ingeniero Daniel Miñón, envió a la Gerencia de División, la Secretaría General y la Gerencia General, su memorándum Nº 89/2001, referente al «Instructivo de Mudanza Nº 1″, en el que se daban las primeras recomendaciones preparatorias para la ocupación de la torre diseñada por el arquitecto Carlos Ott.
Aunque para entonces la empresa constructora había suspendido las tareas aduciendo iliquidez por culpa del corralito financiero argentino y comenzaban las licencias de los trabajadores de la construcción, el primer instructivo para la operación mudanza estableció una serie de sugerencias que ahora los funcionarios no tendrían que cumplir.
La información custodiada
En primer lugar, se proponía realizar una profunda clasificación de la documentación del ente, ya que se reconocía que la Torre de las Comunicaciones tendría una escasa capacidad de almacenamiento y buena parte de los papeles de Antel deberían ir a parar a una empresa archivadora.
El memorándum recomendaba clasificar toda la documentación en «tres lotes»: «a) documentación imprescindible a ser trasladada, que debe ser la mínima posible en razón de la escasa capacidad de almacenamiento»; «b) documentación de uso eventual que deberá ser acondicionada a los efectos de ser remitida a la empresa de archivo de documentación que se contrate (actualmente Archidoc)» y «c) documentación prescindible que se debe descartar».
Archidoc, con matriz en Santiago de Compostela, España, ya viene guardando las copias de todos los telegramas que se transmiten por Antel, del mismo modo que la empresa privada Wackenhaut «custodia» las cintas magnéticas con toda la información sobre las relaciones de llamadas telefónicas.
Fuentes técnicas consultadas por LA REPUBLICA explicaron que desde hace un tiempo la documentación privada del ente, las copias de sus facturas y todo lo relacionado a sus clientes se archiva en empresas especializadas en ese tipo de seguridad, debido al valor que esa información puede tener.
Mucha torre, poco espacio
El instructivo preparatorio de la mudanza a la Torre de las Comunicaciones advertía sobre severas restricciones de espacio para el material personal de los funcionarios del ente: «Cada funcionario podrá trasladar documentación y útiles personales por un volumen máximo de 44 dm
Tampoco los jerarcas tendrían mucho lugar: «Las gerencias de División, Area, Sector y Jefatura de Unidad tendrán una capacidad de almacenamiento algo mayor en armarios archivadores, que dependerá de la distribución que cada División realice de los muebles archivadores existentes», se agrega.
En el instructivo se advertía que no se podría trasladar ningún tipo de electrodoméstico (cafeteras, heladeras, ventiladores, etcétera), ya que habría un servicio de kitchenettes en cada piso, con dispensadores de café, té y agua caliente, y hasta maquinitas de bebidas gaseosas «con cargo».
También se recordaba la prohibición terminante de comer en las oficinas (el restaurante del 5º piso sería exclusivo para los funcionarios entre las 11.30 y las 14.30) y «dada la existencia de un sofisticado sistema de detección de incendios, queda absolutamente prohibido fumar en los lugares de trabajo ya que podría accionarse dicho sistema dando una falsa alarma», subrayaba. Agregaba que «por otra parte, las características de funcionamiento del aire acondicionado hace que si alguna persona fuma, parte del humo se distribuye en el resto del piso».
Anteldata a Torre Libertad
Las dificultades de espacio que tienen todas la dependencias de Antel que iban a ser trasladadas a la Torre de las Comunicaciones ha generado diversos problemas, y algunas oficinas, pese a las restricciones de gasto público, vienen pagando altos arrendamientos para tener un lugar de funcionamiento. Algo de esto habría ocurrido con las instalaciones que Anteldata ocupaba en la calle Mercedes 876, casi Andes, y, con ayuda de personal del Ejército Nacional, procedió a realizar su mudanza el viernes último para instalar parte de su mobiliario en un piso del edificio Torre Libertad. La nueva «torre» frente a la Plaza Cagancha, en la que la dependencia de Antel dedicada a la «previsión de conectividad» ocupa todo un piso, implica para el ente estatal un alquiler mensual de 7.500 dólares, según se indicó a LA REPUBLICA.
Anteldata se especializa en ofrecer soluciones integrales en el diseño e implementación de sistemas de telecomunicaciones digitales. Entre sus diversos productos se incluyen las conexiones de redes a Internet y transmisión de datos vía satélite, entre otras. La mudanza del viernes no es la única tarea de apoyo que las Fuerzas Armadas vienen realizando para el ente. En su momento, personal militar especializado procedió a trasladar una antigua torre de ventilación declarada «patrimonio histórico», y en la actualidad son técnicos del Ejército quienes preparan a la Torre de Antel para la realización de la prueba de sobrepeso que se realizará este mes. *
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