1976, el año fatal
24 de agosto de 1976.
Fueron secuestrados en Buenos Aires el hijo de Juan Gelman, el periodista Marcelo Gelman, y su nuera, María Claudia García Irureta Goyena. Su hija, también secuestrada, fue liberada varios días después.
«Hasta que no vea sus cadáveres, o a sus asesinos, nunca los daré por muertos», advertía Gelman en los años ochenta.
A fines de 1989, fue encontrado el cadáver de su hijo.
Asesinado a quemarropa con un disparo cerca de la nuca que destrozó su rostro de veinte años, y arrojado al río dentro de un tambor hormigonado de doscientos litros. Sus restos pudieron ser velados el 6 de enero de 1990.
El hijo de Gelman fue el único de los 93 periodistas desaparecidos en Argentina cuyo cuerpo fue encontrado. Su nuera nunca apareció. Desde el exilio y luego en la Argentina, al cabo de 24 años, Gelman no declinó en su búsqueda. Un sacerdote del Vaticano le notificó en 1978 que el bebé a quien Marcelo y María Claudia pensaban llamar Juan o Ernesto o Ana, había nacido en un indefinido campo de concentración. Luego supo que el lugar era Automotores Orletti. La comunicación estaba en inglés y no permitía inferir el sexo.
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