Desde la primera portada del diario, el domingo 10 de octubre de 1999, cuando Gelman envió una carta abierta a Sanguinetti

Las 39 tapas de LA REPUBLICA

Aquel día, LA REPUBLICA hizo pública una carta que el poeta dirigió a Sanguinetti, en la que reseñaba las gestiones que había iniciado en el mes de mayo y denunciaba el silencio absoluto que habían mantenido Sanguinetti y Bluth a pesar de sus insistentes pedidos de verdad.

«Doctor Sanguinetti, por humanidad, devuélvame a mi nieto», fue el título de aquel domingo 10 de octubre.

De ahí en adelante, se desataba una catarata interminable de manifestaciones solidarias con Gelman, uno de los poetas más importantes de América Latina.

«Señor Presidente: a usted se le considera el más culto de los presidentes de América Latina. Seguramente usted recuerde la frase de su compatriota, el gran poeta Lautréamont: ‘Ni con un océano lavarás una sola mancha de sangre intelectual’.

Especialmente cuando de por medio hay sangre de verdad. Las capas de silencio depositadas sobre el robo de bebés conforman una mancha intelectual que no cesa de extenderse porque el silencio sobre el crimen lo prolonga», escribía el poeta en uno de los párrafos de la misiva.

El 11 de octubre Sanguinetti recibió la primera carta en apoyo al reclamo de Gelman. Fue la Asociación de Madres y Familiares de Desaparecidos, quienes preguntaron al entonces primer mandatario si no temía «ser recordado como el campeón de la impunidad».

Una semana después apareció la primera carta de un Premio Nobel que clamaba por una solución: el escritor portugués José Saramago le reclamó a Sanguinetti que ayudara a su conciencia y a sí mismo.

Luego se sumó el respaldo de otros premios Nobel como Adolfo Pérez Esquivel y Darío Fó.También aparece en escena uno de los más importantes historiadores contemporáneos, como el británico Eric Hobsbawm, quien sostuvo que «no hay una razón aceptable para el silencio» de Sanguinetti.

Al reclamo de Gelman se agregan en sucesivos días cientos y cientos de intelectuales y comunicadores de Uruguay, Ecuador, e Israel.

En tanto, el 5 de noviembre, el entonces jefe de Estado envía al poeta argentino una carta en la que admite que el tema de los desaparecidos no estaba cerrado. Gelman le responde dos días después solicitándole que «ordene que la investigación se profundice».

En diciembre se suman al reclamo otros cuatro premios Nobel: Rigoberta Menchú, Günter Grass, Seamus Heany y Whole Soyinka, a los que se les suman más de 90 poetas de 51 países.

A fines de enero, Sanguinetti afirma categóricamente que «ningún niño desapareció en Uruguay», y sostiene que existe una «campaña política y periodística de desprestigio dentro de Uruguay y que en su momento tuvo inmediatas finalidades electorales, y que hoy continúa con metas a más largo plazo». No obstante instruyó al comandante en jefe del Ejército para que un fiscal militar realice una investigación sobre el destino de la nuera del poeta y su hijo.

A su vez Gelman designa al penalista Gonzalo Fernández como su representante en nuestro país y solicita estar presente –a través del abogado– en la audiencia.

Mientras esto sucedía, el poeta se enfrenta con una nota publicada en el diario El Observador, donde se asegura que el poeta argentino se contradice en dos cartas. Gelman manifiesta que «como periodista, espero de mis colegas que me ayuden a descubrir dónde está mi nieto, y lo que no espero es que tergiversen lo que dije».

Luego, a pocas horas de entregar el mando, Sanguinetti vuelve a enfrentarse con Gelman. El Presidente lo acusa de ser un «viejo luchador contra la democracia», y el poeta le responde que el jefe de Estado «actúa como el tero; oculta con el huevo dos crímenes aberrantes».

Ya en marzo, con Batlle en la presidencia comienza a trazarse el camino para encontrar una solución. Recibe cartas que reclaman por el paradero del nieto de Gelman, y, finalmente, Batlle ordena al jefe de la Casa Militar que ordene toda la información recabada sobre el tema.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje