Batlle adelantó al embajador de Cuba posición contraria al bloqueo a la isla
El gobierno uruguayo ratificó su intensión de rechazar nuevamente el bloqueo económico a Cuba por parte del gobierno de Estados Unidos, pero no adelantó si votará contra la isla en el tema de derechos humanos.
La información fue brindada ayer por el nuevo embajador cubano, José Joaquín Alvarez, quien entregó sus cartas credenciales al presidente Jorge Batlle.
El bloqueo y la acusación a La Habana de una supuesta violación de los derechos humanos en la isla, serán analizados en el correr de este año en Ginebra, Suiza. Respecto a los derechos humanos en Cuba, Alvarez dijo que el gobierno de la isla quiere «discutir sobre esta materia en un clima de respeto y transparencia total con cuanto colaborador, ministro que fuera necesario. Tenemos la ilusión de que Uruguay al igual que otros países de América, no participe de lo que podría ser una maniobra (de Estados Unidos) para tratar de legitimar ese bloqueo que ya todo el mundo condena». Recordó que anteriormente, el gobierno uruguayo tuvo una posición respecto al bloque «justa» que se condice «con un país soberano, independiente. Le reiteré mi agradecimiento por este voto, y él me dijo que ese sería el voto, porque él considera que esa política no funciona, no es justa, desde el punto de vista jurídico internacional no tiene sentido, y desde el punto de vista político no tiene efecto ninguno».
En este tema, agregó, «quedamos en encontrar puntos comunes que estamos seguros que hay, y aquellas diferencias que aún persistan no las podremos cambiar, pero que por lo menos exista un clima de respeto».
Según el embajador cubano, también se acordó en la reunión seguir cooperando en organismos internacionales «para darnos apoyo mutuo».
Asimismo, coincidieron en buscar «perfeccionar» la postura de los países de América Latina para la próxima reunión con la Unión Europea, así como estrechar los vínculos comerciales entre ambas naciones.
En el encuentro también se abordó la situación creada en torno a la vacuna cubana contra la meningitis. Cuando el gobierno uruguayo solicitó a Cuba dosis de esa vacuna, las autoridades de la isla resolvieron donarlas. Esto no fue aceptado por Uruguay que procedió a deducir el costo de las vacunas de la deuda de 34 millones de dólares que Cuba tiene con nuestro país.
«El Presidente nos agradeció mucho el gesto de la vacuna y expresó que había decidido hacer lo mismo deduciendo (el costo) de la deuda», dijo Alvarez.
El embajador recordó que Cuba no es miembro del FMI, ni del Banco Mundial por lo que tiene «muy pocos recursos de financiamiento». Ante esta situación, el gobierno cubano espera deducir su deuda externa a través de servicios, como la venta de medicamentos, vacunas». Alvarez indicó que también se buscarán acuerdos con Uruguay en el aspecto deportivo. Informó que nuestro país podría ayudar a Cuba en el plano futbolístico («me dijeron que son muy buenos»), en tanto que la isla haría lo propio con basquetbol, boxeo, voleybol. *
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