Publicación oficial del Arzobispado de Montevideo criticó prohibición de Batlle

El Arzobispado de Montevideo, a través de su publicación oficial «Entre Todos», criticó la determinación del presidente Jorge Batlle de prohibir el ingreso a Punta del Este a los miles de trabajadores que marcharon desde Montevideo el pasado 24 de enero en reclamo de soluciones a la crisis. «Nos parecieron excesivos los temores del gobierno», afirmó la Vicaría Pastoral, y acotó que los turistas «no se hubiesen asustado de ver que una masa importante de ciudadanos recorriera sus calles planteando reclamos».

Asimismo, cuestionó que algunos participantes de la marcha confundieran lo que fue un acto sindical con una manifestación partidaria al llevar distintivos sectoriales.

Definió de exageradas las expresiones de que la prohibición significaba estar al límite de la democracia y catalogó como «desubicada la forma en la cual el dirigente Juan Castillo se dirigió a nuestro presidente».

La última publicación del quincenario «Entre Todos» de la Iglesia Católica incluye en su página editorial una nota referida a la marcha a Punta del Este que organizó el PIT-CNT.

Destacó la absoluta tranquilidad que tuvo esta movilización y el clima pacífico que reinó en todo momento, que valió como ejemplo, según indicó el editorial, de un sano ejercicio de la democracia. «Toca ahora, a los responsables de la política económica tener en cuenta los planteos y reclamos realizados por los trabajadores y desocupados que tanto están sufriendo».

Reconoció la disposición de los organizadores del acto y jerarquías nacionales y departamentales, que cuidaron los detalles de la marcha. La arquidiócesis consideró excesivos los temores del gobierno para prohibir el ingreso al centro del balneario, «así como la entrada en otros, con el pretexto de prevenir desórdenes y no perjudicar la industria turística, que ciertamente es una importante fuente de ingresos y tantas plazas de trabajo proporciona».

Lo primero, aclaró, con un buen control se podía evitar y prevenir los disturbios, y en segundo lugar, «nos parece que los turistas no se hubiesen asustado de ver que una masa importante de ciudadanos recorriera sus calles planteando reclamos.

Hubieran percibido que Uruguay no es un paraíso o que vive en una burbuja y que aquí hay sectores que sufren la consecuencia de una política económica, que anhelan y reclaman horizontes de futuro que aún no se visualizan». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje