Galimberti: "Rezo por una solución"

El obispo de San José, monseñor Pablo Galimberti, dijo que observa con «buenos ojos» la gestión iniciada por el presidente Jorge Batlle en el tema de los desaparecidos, y consideró que un eventual diálogo con los militares debe encuadrarse en lo «profesional», y dentro de la mayor discreción. El prelado afirmó a LA REPUBLICA que la propuesta de mediación que realizó en 1997 «fue abriendo el camino», pero actualmente «a la Iglesia no le toca un papel protagónico, porque el problema está siendo timoneado por el propio Presidente de la República».

Consultado acerca de las gestiones que se vienen realizando, sostuvo: «Las observo con buenos ojos, porque en este momento el Presidente de la República, en representación del Estado uruguayo, está emprendiendo estas acciones».

«Las juzgo no solamente en cuanto a lo que representa el diálogo con los familiares y con las fuerzas políticas, sino también porque el doctor Batlle se ha puesto el tema sobre sus espaldas. Esto permite una interpretación nueva de que, tal como lo prometió en su discurso de asunción, quiere sellar la paz y la reconciliación entre los uruguayos».

Acerca del papel que puede cumplir la Iglesia en esta instancia, Galimberti sostuvo que: «En este momento, viendo cuáles son las acciones elegidas por el Presidente, a la Iglesia no le toca un papel protagónico, de primera línea.

El doctor Batlle ha optado por un camino lo más amplio posible, de modo que toma a las fuerzas políticas como aquellas que en la sociedad y en la cultura uruguaya representan grandes consensos».

«La Iglesia ya ha cumplido un papel importante y siempre va a tener un papel directo en las propias comunidades, cuando se presente la oportunidad, en lo que tiene que ver con el tema de la reconciliación y la paz», reflexionó.

«Abriendo el camino»

«En este momento estamos llamados a acompañar de distintas formas, con colaboraciones puntuales, con nuestra palabra de apoyo y nuestra oración en el seno de las comunidades».

«Pero diría que no podemos hacer nada más, porque el tema está siendo timoneado directamente por el propio Presidente de la República».

Galimberti dijo que los pasos que se están dando actualmente, como el diálogo con las fuerzas políticas y los familiares, ya se habían realizado en 1997, por lo tanto, «aquello sirvió y fue abriendo un camino, manteniendo viva esa llama entre los familiares de los desaparecidos». «Cada uno en una etapa cumple un determinado papel y esa etapa quedó incorporada, así como el aporte de muchas otras personas y organizaciones», indicó.

«Temas espinosos»

«El presidente Batlle, con su experiencia política, tendrá que abordar ahora los temas más espinosos, que todavía no se han planteado. Por ejemplo, lo relativo a las investigaciones, que es uno de los puntos más delicados y yo rezo por una solución, para que se pueda tener el mejor de los éxitos», sostuvo Galimberti. Consultado por la actitud que recuerda por parte de los militares, Galimberti dijo que «más bien hubo silencio, observación y de alguna manera temor porque pudiera cambiar la posición de que no se hablara más del tema».

«Los militares se encerraron en que el asunto estaba laudado y no había nada más que investigar. Creo que hay que tratarlos como un organismo profesional y ahí se necesita la mayor discreción», indicó.

«Este es uno de los cuellos de botella de esta gestión, porque los militares también tienen sus memorias, sus elementos de juicio y hay que darles la oportunidad de que tengan la palabra. Sin duda, a mi modo de ver éste es el punto más delicado».

Galimberti dijo que realizó varios intentos para conversar con autoridades militares, a través de personalidades de peso de la sociedad, pero nunca pudo concretar una entrevista.

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