La columna de Sherlock

 

La renuncia de De la Rúa y los planes contra Tabaré

El plan, según le informaron a Sherlock, se le ocurría al diputado Washington Abdala y de inmediato Julio María Sanguinetti acogió la idea, que calificó de «brillante» y en un almuerzo del Foro Batllista, entre vino tinto y asado, el ex presidente sacó a relucir un recorte de LA REPUBLICA (¡cuándo no!, se dijo nuestro sabueso), en el cual se veía una foto del doctor Tabaré Vázquez junto al ex presidente argentino Fernando de la Rúa.

La idea de «Abdalita» que instrumentara el ex presidente consistía en hacer pagar el costo del desastre argentino a quienes en Uruguay, como el Encuentro Progresista, tuvieron esperanzas de que la «Alianza» emprendería una gestión progresista en el país hermano.

–Lo sorprendente –le dijo a Sherlock uno de los participantes del almuerzo– es que Sanguinetti indicó con todas las letras: «Qué bien estaría Uruguay si hubiera ganado el Encuentro y hubiera llevado adelante las mismas políticas económicas», ironizó, agregando: «Algún día habría que hacer un homenaje a los equipos económicos que actuaron en Uruguay desde 1995″.

–¿Incluyó a algún blanco?

–No, nombró a algunos de esos jerarcas, aunque no mencionó a ninguno del gobierno de Lacalle.

–¿No dijo que, por ejemplo, Bensión y también el presidente Batlle aplaudieron a rabiar cada una de las medidas ideadas por Cavallo y aceptadas por De la Rúa? Bensión, sumado a los comentaristas de la derecha, siempre afirmó que era lo correcto, desde el mantenimiento de la convertibilidad hasta la reducción salarial para jubilados y estatales.

–No, de eso se cuidó muy bien de hablar.

–Tampoco dijo que tanto Cavallo-De la Rúa como Bensión-Batlle coincidieron en su política de priorizar el pago de la deuda al desarrollo del país.

–Tampoco lo hizo.

–Entonces todo fue otra campaña contra Tabaré y el Frente Amplio.

–Con tanto viento en la camiseta que «Abdalita» piensa hacer una conferencia de prensa, quizás este miércoles, para exponer la misma argumentación antifrentista.

–¿Es una verdadera obsesión?

–Es lo que yo dije. Rememorar que Vázquez elogiaba la política de De La Rúa es una tontería, especialmente cuando los adalides de esa línea fueron el ministro Bensión y algunos comentaristas como Michele Santo. *

 

La solidaridad de Sanguinetti y las «piernas» de Davrieux

Las listas de pases en comisión se habrían engrosado en los últimos meses con una serie de ingresos a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, de acuerdo a una recomendación del ex presidente Julio María Sanguinetti que fuera aceptada por el director de la OPP, Ariel Davierux.

–¿Por qué lo hizo Sanguinetti, luego de haber sido criticado por lo mismo? –consultó Sherlock a uno de sus informantes en plena oficina de prensa del Edificio Libertad.

–Creo, por compromisos políticos, para no dejar a gente en «el llano».

–En «el llano», ¿qué me quiere decir?

–Que alguna gente que estuvo a su servicio debía volver a sus lugares de origen, perdiendo todos sus privilegios y las posibilidades de «no hacer nada» para utilizar esas horas en otras cosas.

–¿Los salvó de tener que trabajar?

–Davrieux le hizo la «pierna» y colocó a esos funcionarios en la OPP, lugar donde se mimetizarán y pasarán desapercibidos.

–¿Está seguro de lo que me dice? Tenga cuidado porque el Foro desmintió con indignación que Sanguinetti tenía más de veinte personas en «comisión» a su servicio.

–¿Me habla de la denuncia del diputado Víctor Rossi?

–Desmintieron puntualmente, pero no el fondo de la cuestión. Rossi se basó en un informe de la Oficina del Servicio Civil.

–¿Y ahora?

–El mismo diputado presentó un pedido de informes dirigido a aclarar todos estos enjuagues que, de confirmarse, son tan escandalosos como que algunos jefes contrabandistas hayan estado en comisión durante años. Así podían financiar con un sueldo del Estado su tarea principal: la delictiva.

–¡Qué escándalo!

–E igualmente no pasa nada.*

 

Una reiterada preocupación del senador Yamandú Fau

La pasada semana –supo Sherlock– el ministro de Defensa Nacional, Luis Brezzo, luego de participar en la reunión de la Comisión General en donde se le plantearon cuestionamientos sobre la entrega del usufructo de dos posiciones satelitales a empresas privadas, pasó por varios despachos de senadores con el fin de saludarlos con motivo de las fiestas de fin de año.

Uno de los visitados fue un legislador frenteamplista que, luego de mantener un amigable diálogo con el ministro, le preguntó:

–Luis, ¿cuándo vuelves al Senado? ¿Me imagino que tendrás ganas de pasar un período algo más tranquilo al que vives en Defensa Nacional?

–Me encantaría la tranquilidad, tener menos presiones… pero hay un tema.

–¿Cuál? –consultó su colega frenteamplista.

–Que Fau no se vaya a enterar de esta conversación. Cada vez que alguien dice que vuelvo al Senado se pone muy nervioso y hasta le sale un salpullido en el cuello.

–¿Es para tanto?

Los dos políticos se sonrieron.

(Recordemos que el senador Fau integra el Senado de la República supliendo en la banca al ministro Brezzo). *

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