La diputada Rondán y los "límites de la libertad"
Glenda Rondán, diputada de la Lista 15, fue la única que respaldó explícitamente la censura de Doyenart. Uno de los argumentos centrales fue que «somos censurados por LA REPUBLICA, no existimos para LA REPUBLICA. Sí existimos cuando se entiende que alguna cosita hicimos mal». Rondán reconoció posteriormente: «No soy muy requerida por los canales, por ninguno. Cuando fui invitada por Café Versátil (luego de que asumiera Doyenart) dije que ahora el canal era una maravilla». Luego abundó en sus consideraciones diciendo: «No le creo nada a LA REPUBLICA, porque a la mayoría de nosotros nos golpea, y a veces sin importar del sector ni el partido del que vengamos; pega porque conviene, porque su espíritu es el que está prostituido, tanto que habla de los demás».
Rondan no sólo no cuestionó la censura sino que le reclamó al presidente de la comisión, el forista Bernstein, que «como diputado piense qué va a hacer con las cosas que salen en el diario» y anunció que le encantaría trabajar en «una ley de Prensa que proteja a los periodistas, pero también a todos nosotros».
Finalmente aplaudió la actitud de Doyenart de censurar a Fasano y dijo: «Por suerte, este hombre también supo poner las cosas en su lugar frente a un señor a quien muy poca gente le pone el cascabel». La diputada de la Lista 15 agregó: «Al señor Doyenart le van a seguir diciendo muchas cosas, pero que le quiten lo bailado. No sé si alguna persona se hubiese atrevido a hacer lo que usted hizo con Fasano».
Argumentando por la censura y en una llamativa comparación Rondán afirmó: «Lo de Fasano era tan impúdico como que a las dos de la tarde usted dejase pasar una película pornográfica en el canal».
» No creo que fuera censura» –culminó Rondán– «censura sería otro tipo de cosas (sic)». *
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