Lacalle: "Batlle puede ser un buen presidente pero no esperaremos"
Al asumir su nuevo cargo, De Posadas defendió la «modernidad del Partido Nacional» y afirmó que «no ha habido cambio en este país que no se haya hecho a través del Partido Nacional. Nosotros no somos el partido del Estado ni de los pasillos del poder. Somos el partido de la gente y de los orientales y hacia ellos tenemos que ir». El ex jerarca de la administración Lacalle pronunció un breve discurso al comienzo del Tercer Congreso del Herrerismo y Por la Patria y se retiró inmediatamente después de asumir la presidencia del comité ejecutivo para festejar sus treinta años de matrimonio, que se conmemoraban ayer. Numerosos dirigentes blancos lo acompañaron aunque estuvo ausente Julia Pou de Lacalle, que realizó en forma simultánea el acto de la Lista 400 en Canelones.
De Posadas se manifestó «blanco de familia pero más blanco por amor». Advirtió que la gente atraviesa un fuerte «descreimiento» en el sistema político y que «la fuerza que el país necesita sólo puede salir de aquí».
Esta postura fue acompañada por el congreso por unanimidad, en una declaración final donde cientos de participantes expresan su confianza que «el camino del nuevo pensamiento nacionalista y popular permitirá que el partido se reconcilie con los ciudadanos del área metropolitana y procure allí el crecimiento decisivo que determine su retorno al gobierno».
Advertencia a Batlle
El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, aprovechó el acto, realizado ayer en el Centro Gallego, para anunciar que esta semana se entregará al presidente Jorge Batlle un documento conteniendo sugerencias concretas para achicar el gasto del Estado. Medidas de protección para la producción nacional y eliminación de impuestos al sector agropecuario serán parte de las propuestas, elaboradas en base a reconocer que «no hay mucho terreno para corcovear». Lacalle espera que el próximo 1º de marzo el primer mandatario se pronuncie sobre «si piensa seguir otros 24 meses a media marcha o acelera. El presidente Batlle todavía puede llegar a ser un gran presidente pero nosotros no vamos a estar permanentemente esperando que esto ocurra».
El líder herrerista recordó el papel jugado por el Partido Nacional para lograr el triunfo de Batlle y los acuerdos alcanzados en noviembre de 1999 para garantizar ese respaldo. Sin embargo, advirtió que los blancos «no estamos entreverados ni encollarados» y dijo que si la hoja de votación «hubiera dicho Partido Colorado, nosotros no lo hubiéramos acompañado porque los blancos no votamos al Partido Colorado».
A pesar de su advertencia respecto a un posible alejamiento del gobierno de coalición, Lacalle destacó la voluntad de gobierno del Partido Nacional y lo distanció de «la negativa patológica del Frente Amplio (FA), incapaz de librarse de su visión clasista de la sociedad. Tampoco somos como el Foro Batllista, que se opone a los proyectos cuando provienen del Partido Nacional».
«Nosotros tenemos la misma visión de las cosas cuando estamos en el gobierno o cuando colaboramos con él».
Lacalle convocó a la militancia de la Lista 71 a trabajar en forma constante, particularmente en los barrios de Montevideo y el área metropolitana, fomentando «la consolidación de los cimientos» y «cuidándose de la electoralitis. Hay que tener cuidado con hacer algo que no sean cimientos porque los que empiezan por el techo, se quedan sin las paredes».
Fraternidad y militancia
El senador Luis Alberto Heber, el diputado Gustavo Penadés y el ministro de Deporte, Jaime Trobo, hicieron notar en sus discursos la falta de respaldo del gobierno de Batlle a las propuestas blancas. Trobo manifestó que el Partido Nacional «debe exigir el cumplimiento del compromiso del 9 de noviembre en breve plazo» y compartió con Lacalle que los blancos «no nos mimetizamos con el gobierno».
Penadés puso énfasis en que el gobierno blanco fue «el único que logró reducir la pobreza a la mitad», lo que demuestra que «somos mejores y dentro del Partido Nacional, el Herrerismo es mejor».
El presidente de la Cámara baja convocó a todos los blancos a trabajar unidos para que «en la próxima elección interna todos hayamos aprendido la lección y cuando gane un candidato, los que queden atrás trabajen juntos» para lograr el triunfo del Partido Nacional.
Este punto fue compartido por Heber, quien reclamó «devolver al partido la fraternidad. Tenemos que bajar los alambrados para que nuestros campos sean fértiles. Cada vez que el partido se presentó unido, ganó las elecciones».
El legislador también pidió a la militancia que «se acerque a las barriadas cuando no es tiempo electoral». Reconoció que hasta el momento lo ha hecho «a media máquina», por lo que a partir del próximo año «habrá que apretar el acelerador porque tenemos que estar al lado del que sufre y padece». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad