Congreso del PCU: ratificación de la conducción actual
Al cierre de la edición de LA REPUBLICA continuaba sesionando el 26º Congreso del Partido Comunista del Uruguay (PCU) en el cual se impuso con mucha claridad la orientación que encabeza la senadora Marina Arismendi.
Si bien todavía no estaban los nombres de los nuevos integrantes del Comité Central del PCU varias votaciones previas indicaban, según fuentes consultadas por LA REPUBLICA que los sectores críticos a Arismendi iban quedar reducidos a su mínima expresión o directamente quedarían fuera del máximo órgano de conducción comunista.
Para integrar el Comité Central se presentaron cerca de 90 candidatos, todos fueron aprobados por la Comisión de Candidatos y presentados al Plenario, más allá de que tres nombres, entre los que se encontraba el de Ruben Abrines, ex secretario de Montevideo y uno de los principales referentes críticos, fueron fuertemente cuestionados.
A la hora de decidir sobre la nueva dirección se logró el quórum más alto del Congreso, 584 delegados.
Dos debates previos a votar los nombres permitieron medir las fuerzas entre las dos tendencias enfrentadas: la cantidad de integrantes del Comité Central y el porcentaje mínimo de votos requerido para integrar ese organismo.
Los sectores críticos promovían una cantidad de integrantes mayor a la actual buscando de esa manera tener más oportunidades de hacer entrar a sus candidatos.
El sector más identificado con Arismendi se impuso claramente en esta discusión y 378 delegados se pronunciaron por 51 integrantes, contra 199 que querían 63 integrantes.
En cuanto al mínimo porcentaje de votos requerido para integrar el Comité Central se resolvió que sería el 30% de los delegados presentes.
Si más de 51 candidatos sobrepasaban el 30% de los sufragios, los que no entraban entre los primeros 51 quedan como suplentes.
Un aspectos que llamó la atención en el Congreso fue que el Comité Central saliente no presentó propuesta oficial, por lo que los candidatos fueron todos propuestos por organismos de base.
Al cierre de nuestra edición se descontaba que los dirigentes afines a la conducción actual del PCU, encabezada por Arismendi, lograrían una presencia claramente mayoritaria en el Comité Central.
Fuentes del PCU opinaron que Abrines no ingresaría al Comité Central y que «seguramente los militantes críticos verían reducida su presencia en la dirección ratificando la correlación de fuerzas interna surgida de la Conferencia Departamental de Montevideo». *
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