Respaldo unánime del Senado a la gestión de la Comisión para la Paz
Paralelamente, el senador Enrique Rubio (Vertiente Artiguista), principal expositor en este tema, divulgó documentación oficial de militares que revelan la coordinación represiva de las dictaduras de Uruguay y Argentina, en el seguimiento de un matrimonio uruguayo cuyos integrantes desaparecieron en Argentina.
Desde las barras, además de los familiares de detenidos desaparecidos, siguieron el debate, entre otros, los integrantes de la Comisión para la Paz, Carlos Ramela, José Claudio Williman, y José «Pepe» D´Elía. También asistieron autoridades de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y el dirigente nacionalista Juan Martín Posadas.
Durante su exposición, el senador Rubio propuso varias iniciativas con el objetivo de avanzar en este sensible tema: Ampliar la investigación (conocer dónde están los restos), legislar, incorporando el delito de tortura al Código Penal, ratificar la Convención del Tratado de Roma, desclasificación de los documentos del «Plan Cóndor», desclasificación de los archivos civiles, policiales y militares de todos los Ministerios, reparación para los familiares. También planteó otras propuestas: proteger y educar en materia de Derechos Humanos abarcando todos los niveles del sistema educativo, terminar con ascenso y promociones de civiles violadores a los Derechos Humanos, cultivar la memoria histórica por distintos mecanismos y quizás hay que convertir en Museo Viviente alguno de esos lugares, como la «Casa de Punta Gorda» (centro de torturas).
¿A qué le temen?
Al evaluar lo que se conoce en este tópico, el legislador encuentrista señaló que «sabemos el 90% o el 95% de lo que sucedió, y el tema es que ese 5% o 10% restante es muy importante».
«Lo que yo me pregunto es, ¿a qué le temen los que se abroquelan en un pacto de silencio, sangre y muerte? ¿a qué le temen para no revelar dónde están los restos o qué hicieron con ellos», preguntó el parlamentario.
Y estimó si «acaso esperan que la muerte los libere de la pesada carga, porque hacer declaraciones altisonantes es una cosa, pero lo que va por dentro es otra cosa».
«¿Acaso le temen al juicio de los conciudadanos? El juicio de los conciudadanos para un lado o para otro está hecho, es un dato. ¿Acaso le temen a los tribunales penales? Hay un marco legal que, en el acierto o en el error fue dado y está vigente», enunció el senador de la VA. Rubio dijo que quizás el temor es «al juicio de sus pares». «Le temen al juicio de sus pares para no revelar dónde están los restos de los desaparecidos en Uruguay. El problema es que para sus pares, para la mayor parte de ellos, todo esto constituye un lastre incómodo del que se quieren liberar», afirmó Rubio.
Se preguntó el parlamentario: «¿Cuál es el temor de seguir abroquelados en el silencio y en el pacto que impide decir y reconocer dónde están los restos?»
«Quien dispone de la vida y de la muerte de otros, a la corta o a la larga termina por sentir el agobio de esta pesada carga», manifestó.
El perdón
Al finalizar su intervención, Rubio homenajeó a «Perico» Pérez Aguirre y sus conceptos sobre el perdón.
«Primero hay que saber a quién perdonar. Segundo, sólo la víctima tiene la capacidad para perdonar. Los otros tienen la capacidad de pedir perdón pero nadie puede perdonar por otro o en nombre de otro», dijo.
En la misma línea de razonamiento agregó, «ni un particular y mucho menos un Estado, nadie puede perdonar a otro en nombre de otro, y nadie puede perdonarse a sí mismo». Y agregó citando a «Perico» Pérez Aguirre: «El perdón debe ser objeto además de una demanda libre y voluntaria. Y quien tiene esa iniciativa se expone a una negativa si la víctima estima imperdonable el sufrimiento que se le ha infligido».
«Creo que si ‘Perico’ hubiera estado habría repetido en estas circunstancias aquella frase bíblica que dice: ‘Porque nada hay oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de no ser conocido ni de salir a la luz'». Anteriormente se había referido a la lucha desplegada por Sara Méndez, «Tota» Quinteros, al plebiscito de 1989, y al poeta Juan Gelman, entre otros.
Fue muy duro al cuestionar la actitud de los actores políticos, del Estado y del Parlamento en este asunto: Aludió a la «permisividad que se ha tenido en este país». Sin embargo, indicó que «no hay derecho por razones éticas», y calificó de «liviandad que se tuvo en este Senado» a la hora de analizar el expediente de Relaciones Exteriores sobre las conclusiones de una investigación que ordenó el ex canciller Enrique Iglesias. Se hablaba de «Entregar a la mujer» o «No entregar a la mujer», en indagatoria que involucró a los funcionarios Juan Carlos Blanco y también a Lupinacci. Sin embargo, Rubio recordó que en la Comisión Investigadora «se dice que eso era hipotético».
Al tomar la palabra, el senador rochano Carlos Julio Pereyra puntualizó cuál fue su actuación en ese grupo investigativo.
Desclasificación
Sobre la desaparición del matrimonio Michelena-De Gouveia (ver página 4), Rubio recordó que junto al diputado José Bayardi pidió la desclasificación de estos materiales, pero no obtuvo eco en la Cancillería.
«Hay cosas a las que no hay derecho y los uruguayos tenemos que saber», manifestó.
Rubio recordó que integró «una organización política que no dejó un muerto en este país, no mató a nadie ni hirió a nadie en este país, y que tiene 19 desaparecidos en Argentina, 14 de los cuales entre el 21 y el 27 de diciembre del año 1977″, y posteriormente los nombró.
«Desaparecieron sin haber lastimado nunca a nadie.
Las armas
En tanto, el senador Victorio Casartelli, suplente de Marina Arismendi expresó que «muchos camaradas fueron torturados, presos y muertos, no por empuñar un arma, o mejor dicho, por empuñar un arma muy peligrosa, que eran sus ideas».
«No participábamos de ningún acto delictivo sino que defendíamos la Constitución y las leyes», señaló Casartelli. Por último, a propuesta del socialista José Korzeniak, el conjunto de las palabras vertidas en la sesión serán enviadas a los Familiares de Detenidos Desaparecidos, Comisión para la Paz, Organizaciones de DDHH reconocidas en Uruguay, al doctor Jorge Batlle, al Ministerio de Relaciones Exteriores, que dé curso a los ámbitos de DDHH en la ONU y la OEA, al Poder Judicial (SCJ), ministerios de Defensa Nacional e Interior, y a las autoridades de la enseñanza en todo el país. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad