Lara levantó la apuesta en Canelones: no reconoce a Lacalle
En una entrevista mantenida con LA REPUBLICA, el legislador de Alianza Nacional indicó que la familia Lacalle mantiene «odio» hacia el Foro Batllista, destacando que esos «problemas personales» dificultan el relacionamiento político entre el sector del intendente Tabaré Hackenbruch y el Partido Nacional.
Resaltó además que su agrupación departamental, «Wilson Ferreira Aldunate», no se integrará a la dirección del nacionalismo en Canelones, pues entiende que el presidente del Directorio blanco «tuvo un trato diferencial» entre la Lista 400, liderada por Julia Pou, y su sector. «Si no existimos para Lacalle, él no existe para nuestra agrupación», manifestó.
–¿Cuál es la situación política del departamento?
–La situación en Canelones es bastante compleja, tomando en cuenta que con la reforma de la constitución se dieron algunas cosas que, algunos años atrás, eran totalmente impensables. El Directorio del Partido Nacional tomó la decisión de apoyar a Jorge Batlle para que no ganara la izquierda, a pesar de que entre paréntesis se intentó mostrar un acuerdo programático, y aquí lo que hubo fue en realidad un reparto de cargos.
Esta experiencia de coalición que se aplicó a nivel nacional se dio también en muchos departamentos. En Canelones ocurrió un fenómeno bastante especial: aproximadamente 30 mil votantes nacionalistas respaldaron al Partido Colorado en las elecciones municipales, y eso se debe a problemas internos del Partido Nacional, con una candidatura que no era del departamento y que generó resistencias en los dirigentes, entre los cuales me incluyo.
El sector de Pou, ese mismo que a nivel nacional había llamado a votar a Batlle para que no ganara la izquierda, en este departamento procede al revés y se suma a la oposición al intendente Hackenbruch. Mientras tanto, hubo algunos dirigentes que hicieron propaganda por el Partido Colorado, otros se abstuvieron de hacer campaña –como en mi caso– y otros trabajaron por la candidatura de la señora Pou.
Entendíamos que el presidente del Directorio tenía que convocar a una reunión para analizar todo esto, pues Canelones fue el único departamento donde Lacalle participó activamente. No sólo esta instancia no se dio, sino que la grieta se empezó a agrandar. En la comisión de ética del Partido Nacional se está juzgando la actitud de varios dirigentes blancos que votaron al Partido Colorado, y hoy las divisiones son más pronunciadas.
Por un lado, hay dirigentes nacionalistas que tienen intenciones de hacer acuerdos con el Partido Colorado, por otro lado está la línea opositora de la Lista 400 y luego estamos nosotros, Alianza Nacional, quienes presentamos ocho propuestas a nivel departamental, y hasta ahora ninguna de ellas ha sido tomada en cuenta.
En este marco, creo que será muy difícil que los blancos marchemos con una postura en común. Yo tengo claro que no voy a aceptar ningún tipo de pronunciamiento por parte del Directorio si hay un balotaje, porque el acuerdo del Directorio blanco que llevó a votar a Batlle fue para hacer acomodos políticos, y Canelones, con un peso muy importante, no ha sido considerado.
Por ese motivo, desde ya anunciamos que por más que exista una segunda vuelta a nivel nacional, nuestra agrupación –17 mil votos y con nuevas incorporaciones– no acatará ninguna decisión del Directorio. Para muestra basta un botón, y ya lo hemos tenido.
–¿Cómo deben interpretarse los ingresos de algunos dirigentes blancos al gabinete municipal?
–A pesar de las manifestaciones realizadas en su momento por el intendente hay que aclarar que Hackenbruch no está gobernando con los blancos, simplemente dio cargos a determinados dirigentes que habían hecho declaraciones públicas en adhesión al Partido Colorado. No hubo ningún acuerdo ni mucho menos, Hackenbruch cumplió con esos dirigentes que lo respaldaron.
–¿Cómo se procesará la discusión sobre las candidaturas municipales en Canelones?
–La reforma constitucional no previó lemas accidentales que permitieran acuerdos entre distintos partidos con un candidato y un programa en común. Lo único que puede pasar es que en las elecciones internas de abril de 2004 no se presenten candidatos a la convención departamental para así poder hacer acuerdos bajo otro lema. Hoy estamos muy lejos para saber cómo llegamos. Los que somos nacionalistas buscaremos un camino, sabiendo que el Partido Nacional se ha polarizado: existen dos grupos fuertes, la Lista 400 y la agrupación Wilson Ferreira Aldunate.
–En ese contexto, ¿es posible que el Partido Nacional promueva un candidato único en las próximas elecciones municipales?
–Lo veo muy complicado. En este departamento no solamente hay que pensar en los problemas internos del partido, sino también en el relacionamiento del nacionalismo con el Partido Colorado, lo que en Canelones se acentúa debido al odio existente de la familia Lacalle hacia el Foro Batllista. Esto hace imposible que hoy o mañana haya un acuerdo político. Creo que aquí hay problemas personales que afectan al relacionamiento departamental, y eso dará libertad a que cada uno haga sus propios acuerdos, que pueden ser dentro de la coalición o fuera de la coalición.
–¿Cuáles son las principales diferencias entre el sector de Pou y el suyo?
–La senadora Pou no vino nunca más a Canelones, el diputado Alberto Perdomo está prácticamente desvinculado del Herrerismo y el diputado Lacalle Pou está haciendo un esfuerzo importante, tratando de que funcione la comisión departamental nacionalista, aunque a mi criterio no va a funcionar.
Actualmente, ambos sectores tenemos diferencias sobre estrategia política. Nosotros nos retiramos de la departamental blanca, y si bien respetamos el trabajo del diputado Lacalle, no nos vamos a integrar, porque creemos que el presidente del Directorio tuvo un trato diferencial entre la Lista 400 y la agrupación Wilson Ferreira Aldunate, y entonces ignoramos todo ese tipo de cosas. Si no existimos para el presidente del Directorio, él no existe para nuestra agrupación. Realmente no sabemos cómo se arreglará todo esto.
–¿Ha mantenido contactos con el doctor Lacalle?
–No, y no creo que eso se vaya a dar, primero que nada, porque a nivel personal no tengo ningún interés. Lacalle, como presidente del Directorio, tendría que haber adoptado otra actitud en relación a la situación de Canelones.
Y aunque hipotéticamente fuera el candidato del Partido Nacional para trabajar en Canelones, no tendremos nada que ver con él. *
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