Junta Departamental dejó sin efecto concesión al Club Central Español
La Junta Departamental dejó sin efecto ayer la concesión al club por considerar que la institución incurrió en «una serie de irregularidades» y que el terreno otorgado «presenta un avanzado estado de precariedad y abandono que no condice con el entorno paisajístico». Sin embargo, los ediles consideraron conveniente otorgar un plazo para que las autoridades del club entreguen un nuevo proyecto.
El coordinador de la bancada del Encuentro Progresista (EP), Gastón Silva, indicó a LA REPUBLICA que «los incumplimientos de Central fueron tan reiterados que no pueden ser aceptados».
Entre las irregularidades enumeradas en la exposición de motivos, los ediles señalan que las obras fueron iniciadas sin contar con permiso de construcción y que además, fueron dejadas «sin finalizar y en un estado de total abandono». A esto se suma que las autoridades del club subarrendaron parte del terreno para la construcción de canchas de fútbol 5, lo que está específicamente impedido en la concesión. Estas canchas fueron «construidas sin habilitación municipal» e incluso se techó una durante un tiempo, retirándose el techo ante las «sucesivas intimaciones municipales». El 22 de febrero de este año, la Junta Local 4 denunció «la caída de una losa perteneciente a las construcciones inconclusas del club, con clara situación de riesgo para los paseantes del parque. El 2 de abril, la misma Junta informa que pese a la intimación realizada el club no ha tomado las necesarias precauciones».
La zanahoria del burro
Blancos y colorados se opusieron a derogar la concesión por encontrar que Central Español forma parte del Parque Batlle. El nacionalista Marcelo Maute Saravia considera que dar un plazo de noventa días al club es «como poner una zanahoria delante del burro para que avance y darle un palo por la espalda. Si lo que la IMM quiere es dejar sin efecto la concesión debe tener una actitud sincera y clara y derogar el decreto, sin dar plazos que saben que el club no puede cumplir».
El quincista Mario Linzo reconoció que Central «tiene una serie de incumplimientos respecto a la segunda concesión» pero destacó que «esta es la situación de muchas instituciones deportivas. Estamos hablando de una obra que cuesta medio millón de dólares y es lógico que no se pueda cumplir con todo». El representante colorado considera que «el plazo de 90 días es exiguo» pero «es mejor que no tener nada». Agregó que cuando el tema de demoler las obras comenzó a ser tratado, las autoridades de Central «dijeron que tendrían la posibilidad de conseguir un sponsor pero el sponsor necesita por lo menos veinte años de concesión.
A lo mejor encuentran la forma de financiar los trabajos y eso se puede salvar». *
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