Llamadas al Director

¿Nos prohíben que condenemos lo condenable?

Señor Director:

Oí que hay un proyecto de ley que penará a los que desprecien públicamente a los homosexuales. Yo pregunto ¿es malo despreciar a los degenerados? ¿Qué es la violencia moral? Abdala se volvió loco; tenía que ser de la pandilla de Sanguinetti. Todos tenemos derecho a la libertad física, pero lo perdemos si cometemos un delito. Del mismo modo, todos tenemos derecho a que se nos respete, pero ese derecho lo perdemos si cometemos actos despreciables. Le están prohibiendo a la gente que condene lo condenable y nos están quitando el derecho a la libre expresión. ¿Ahora vamos a tener que apreciar a un tipo que viola a una beba de dos meses, sólo porque esa es su orientación sexual? ¿Estamos todos locos? Imagino que ustedes se oponen a esto, ¿no?

Susana Cuevas<[email protected]>

El Director: Supongo, estimada lectora, que la información que usted ha recibido sobre la iniciativa del diputado Abdala es errónea. Se trata de un proyecto de ley que cuenta con la aprobación unánime de todos los partidos representados en el Parlamento, que fue aprobado en Diputados y está a estudio del Senado. El espíritu del proyecto es esencialmente antidiscriminatorio y por ello merece nuestro decidido apoyo. Contiene un único artículo que transcribo: «El que públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública, incitare al odio, al desprecio o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en razón de su sexo, orientación o identidad sexual, profesión o condición física, será castigado con tres a dieciocho meses de prisión. El que cometiere actos de violencia moral o física, de odio o de desprecio contra una o varias personas en razón de su sexo, orientación o identidad sexual, profesión, oficio o condición física, será castigado con seis a veinticuatro meses de prisión». Como puede usted ver, ni la letra ni el espíritu de la norma permiten concluir que debemos apreciar a un violador de niñas, sino que apuntan a hacer efectiva la protección de derechos individuales.

 

Feria de vecinos en La Barra, clausurada

Señor Director:

En La Barra nació, este invierno, un «mercado de las pulgas». Una feria callejera en la que cada vecino podía llevar a vender lo que quisiera los domingos a la mañana. Estos movimientos espontáneos, que surgen en tiempos de crisis como los que estamos viviendo, luego se convierten en grandes atractivos turísticos que todos valoran como la Feria del Rastro, en Madrid, y otras tantas que existen en todas partes del mundo. Sin embargo sólo se ve las molestias que causa a los permanentes, desórdenes y desprolijidades que seguramente implica una feria ¿No se habrán enojado, también, algunos vecinos de Madrid cuando comenzó la tan mentada feria? El cambio siempre incomoda y las diferencias son difíciles de asumir. Las autoridades la semana pasada prohibieron su realización. El domingo 18 a las 11 se congregaron allí vecinos y amigos para defender su permanencia

Teléfono: 0427…

Director. Su mensaje queda publicado, estimado lector. Coincido con usted en cuanto al atractivo turístico que significan esas ferias, pero ello no implica una toma de posición al respecto. Ojalá se llegue a una solución que contemple los intereses de todos.

 

Felicitan al autor de artículo sobre Cultelli

Señor Director:

Quiero felicitar al periodista Daniel Martínez Soto por su artículo sobre Cultelli.

Miriam Inda<[email protected]>

El Director: Estimada lectora, publico su mensaje y traslado su felicitación a Martínez Soto. Gracias en su nombre y en el mío.

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